Aguas Silenciosas - Técnicas y Trucos para la pesca con Mosca en Lagos y Lagunas - Rodrigo Sandoval

Presentaciones

Métodos para trabajar la mosca
en Lagos y Lagunas.

Artículo, Fotos e Imágenes:
Rodrigo Sandoval


Acostumbrado a la agilidad y abundancia de varias especies de Odonata (libélulas) y de sanguijuelas en los lagos chilenos, me paré frente a mis anfitriones canadienses con la idea de armar con una línea de hundimiento y algunas imitaciones de los mencionados organismos, principalmente ninfas de libélulas. Mi idea era efectuar recogidas de distintos ritmos, intensidades, y frecuencias, para tentar a las legendarias arcoiris del lago Kidd, cerca de Kamloops en British Columbia, oeste de Canadá. Los experimentados pescadores, sólo se sonrieron. (También se burlaron de mi U-Boat, pero dos minutos de pateo en el lago, y 50 metros de ventaja que les saqué, les quitó esa parte de la diversión.)

Según ellos, la verdad es que no había un patrón o técnica mágica en este lago. El éxito en la pesca iba a depender más de las condiciones del momento, de la intuición, y de mucha, mucha, mucha paciencia. Les conté extensamente del éxito de mi combinación en aguas patagónicas, por lo que decidieron dejar las burlas de lado y darme algo de esperanza.

Nos dividimos en dos grupos, para trabajar en distintos extremos del corto lago. En el extremo al que me dirigí abundaban los juncos en la orilla. Por su parte, mi compañero Ernie Schmidt decidió mantener su distancia de la orilla y comenzó con una línea flotante a lanzar su imitación, en lo que me parecía era "la mitad del lago", sin estructura aparente. Confiado en mi comprobado método, comencé presentando mi ninfa de libélula en la diagonal junto a los juncos, intentando hacerla nadar a un metro o dos de profundidad.

Pasaron las horas. Varias horas. Mis waders de 3.5 mm de grosor comenzaron a perder su capacidad aislante, a medida que la temperatura del agua de aquella tarde otoñal de América del Norte comenzaba a hacerse sentir en mis extremidades. Al menos mis manos estaban secas ... por la falta de capturas en la jornada.

Justo cuando decidí salirme del agua por un rato para recuperar temperatura y me encontraba admirando un grupo de aves que identifiqué como las taguas locales, Ernie de su extremo del lago, alzó una expresión de satisfacción al comprobar que al final de su largo líder de casi 6 metros, y su llamativa línea flotante, una poderosa oncorhynchus mykiss (trucha arcoiris) luchaba por librarse. Unos minutos más de pelea terminaron con la foto de rigor.


Ernie y parte de su éxito en BC Canadá.

Luego de mis adecuadas felicitaciones, decidimos volver a la orilla de salida, para disfrutar de algún líquido caliente como sustancia reponedora. En ese retorno, aplicamos el clásico método de trolling, el cual volvió a surtir efectos cuando una segunda arcoiris se enfrentaba en pelea a mi amigo. La suerte no fue tanta en esta ocasión y el vigoroso pez logró librarse. Terminamos la jornada con mucho frío, pero un claro sentimiento de satisfacción.

Al día siguiente el Lago Sawmill, en la zona de Okanagan, en la misma provincia canadiense (British Columbia), fue el escenario de mi nuevo intento de atrapar una arcoiris canadiense. El lago, de similares dimensiones, estaba como espejo. Nada de viento. Esta vez, intentado aprovechar el conocimiento de mis compañeros de viaje, armé con mi caña Winston LT #5 y una flotante WF #6. ¿El patrón? Una imitación de scud, un pequeño crustáceo abundante en estos lagos, así como en varios de los lagos chilenos que conozco. La gran novedad para mí al usar dicho patrón fue el tamaño, cercano a un #12, de los scuds canadienses, comparados con los pequeños de tamaño #16 que había conocido en lagos de Aysén.

Luego de pasar gran parte del día entendiendo la sutileza en la presentación del patrón, el ritmo de recogida, y otros varios detalles, decidí recorrer por mi cuenta una pequeña bahía de baja profundidad, en el extremo oeste del lago. Una tomada de superficie me dio esperanzas. Lancé en dirección de la aureola, colocando la mosca a unos dos metros a la derecha. Conté los recomendados 10 segundos, para dejar que mi scud se hundiera. Luego de ese lapso, comencé una lenta recogida, intentando que la imitación mantuviera la profundidad lograda, mientras mis sutiles tirones producían un efecto de nado errático. Repetí por dos o tres veces más, hasta que la línea que lentamente recogía, se tensó.

La trucha, al sentirse clavada emprendió varias frenéticas carreras que amenazaron con cortar el 5x sugerido por mis compañeros de jornada. Finalmente la suerte, quizá mezclada con la excesiva concentración, me permitieron alzar fuera del agua mi primera trucha canadiense. La satisfacción se duplicó al verla salir nadando, sin importar que mi actitud solitaria de esa tarde me haya impedido tener un recuerdo gráfico de aquel momento.


De igual manera que en la compleja dinámica de un río, la presentación de una mosca en un lago ofrece un desafío interesante en la elección del método adecuado de trabajar la confiada imitación. Ya sea si las truchas trabajan en la superficie o en las profundidades, el pescador debe estar preparado para enfrentar cualquier situación, y en especial poder producir resultados, aún cuando no haya signos evidentes de acción de parte de los peces. El tipo de presentación a asumir depende de la acción que las truchas estén demostrando en un momento puntual.

Presentación en Dos Dimensiones - Presentación Superficial

Esas dos expresiones significan lo mismo. Al pensar en que se trabajará en al superficie, o muy cerca de ella, se pierde la componente de profundidad, también considerada como la tercera dimensión.

¿Cómo saber que las truchas están alimentándose cerca de la superficie? Muy fácil. Basta con detectar cualquier tipo de acción en la superficie. Las más evidentes son las aureolas que indican una tomada de una pequeña mosca en la superficie. Pero una trucha activa en la superficie no implica necesariamente su predilección por insectos adultos. El ataque sobre los emergentes y sobre otros organismos que rondan la superficie también producen su efecto en la lámina superficial. Se habla de pesca superficial, cuando los peces están claramente alimentándose en el tope de la columna de agua. Hay ocasiones que las aureolas no serán claras y todo lo que se podrá detectar es un suave disturbio de la superficie. El tiempo permite acostumbrar el ojo a detectar estos disturbios.

Para trabajar la superficie del agua existen algunos métodos de presentación que logran el éxito en distintas ocasiones.

Lanzamiento y Espera

Lanzamiento y espera

El método más simple de presentar las imitaciones de insectos adultos, y de emergentes (ninfas o pupas) es el de lanzar y simplemente esperar. Es el más simple de presentar, pero el más difícil de pescar, porque la clave está en mucha, mucha, mucha y más paciencia.

No es recomendable una frenética serie de lanzamientos y levantadas, porque aumenta el disturbio extraño para los peces. Si no se tiene clara la posición de una trucha, simplemente se lanza en una dirección probable y se deja estar la mosca unos buenos minutos. He tenido ocasiones en que la tomada puede incluso ocurrir pasados diez minutos de espera.

Una vez lanzada la mosca, se hace necesario recoger toda la línea sobrante hasta producir una mínima tensión en la línea. De esa manera se está más preparado para la clavada que en muchos casos aparecerá cuando uno comienza a relajarse y a distraerse. Evidentemente, el uso de una línea flotante es un requisito fundamental, e incluso en algunos casos puede ser útil tratar el líder con algún material o sustancia de flotación (como el dry fly floatant).

Al lanzar, se supone que se ha ubicado una trucha o grupo de ellas que están consistentemente alimentándose en la capa superficial. La ubicación de la mosca intentará seguir el recorrido que la trucha muestra con sus insistentes tomadas. Si no hay un recorrido claramente marcado, o no es posible divisar a la trucha nadando de un lado a otro, entonces se elige la última tomada de superficie y se posiciona la imitación en la aureola, a unos dos metros de la última levantada de la trucha. Usualmente vendrá una picada dentro de los siguientes segundos, pero si esto no sucede, conviene mantener la imitación en posición, y luego de unos minutos se recoge y lanza de nuevo.

Patinada

Me tocó ver el método por primera vez en una laguna de la zona del Lago Rupanco. El guía conocedor del lugar recomendó el uso de grandes moscas secas de atracción (como el Stimulator) que eran lanzados, y luego recogidos patinando sobre la superficie con precisos, pero constantes tirones de la línea. A veces pausando en algunos momentos. Las picadas eran feroces por parte de las activas arcoiris que poblaban aquel lugar. No es un método muy usado, porque asume una predisposición de los peces a atacar insectos en movimiento en la superficie. En algunos casos, las Caddis efectúan un suerte de cortas carreras rozando la superficie o a una muy baja altura. Este caso está claramente descrito por Ernie Schmidt en su artículo de la Caddis Viajera.

Una presentación de superficie será recurrida cuando la acción de las truchas demuestre un claro interés por alimento atrapado en la lámina superficial. De no ser así, que sucede tres cuartas partes del tiempo, el enfoque se basará en truchas alimentándose bajo la superficie.

Presentación en Tres Dimensiones - Presentación Sumergida

Si las truchas se alimentan bajo la superficie, no será evidente detectarlas, ni saber qué es lo que están eligiendo como alimento. Es posible obtener algunas muestras pasando una malla fina a distintas profundidades, y en especial verificar la presencia de ninfas u otros organismos en la vegetación de las orillas.

Una vez que se determine la necesidad de presentar imitaciones sumergidas, son varias las maneras de ofrecer estos patrones. Se habla de las tres dimensiones, porque hay que considerar la posición relativa a la superficie, pero agregando la variable de profundidad.

Explorando el Agua

Exploración metódica del sector

Al no reconocer posición particular donde los peces puedan estar presentes o rondando al menos, es necesario buscarlos. Este proceso no es una serie de lanzamientos aleatorios, sino que debe basarse en un esquema determinado y sistemático de rastreo de la zona. Este método evita asustar a los peces que ven demasiado movimiento en diversos lugares. La idea es cubrir un área determinada de izquierda a derecha o viceversa. Eligiendo una profundidad determinada se rastrea completamente el área elegida, lo cual puede llevar más tiempo, pero asegura que se presenta la imitación a los habitantes del sector trabajado.

Se puede ser más exhaustivo y recorrer el área inmediata a la posición con lanzamientos de un largo determinado, para alargar estos unos metros una vez cubierto el sector más cercano.

Este método es factible de realizar ya sea con líneas de hundimiento, como con líneas flotantes. La diferencia radica en que la línea flotante agrega la tercera dimensión al área a rastrear, siendo necesario en muchos caso elegir alguna profundidad para luego modificarla en una siguiente pasada.

La natural sistematicidad del método tiende a distraer la mente del pescador a ratos, lo que puede ser bruscamente interrumpido si una trucha de gran fuerza ataca la imitación.

Lanzamiento y Recogida

Lanzar y recoger es el caso más común, al estar usando imitaciones de organismos que son capaces de nadar. Se basa en efectuar el lanzamiento, esperar unos segundos a que el patrón se hunda, y luego comenzar variados estilos de recogidas, intentando simular el nado natural del organismo vivo. Hay dos consideraciones necesarias al abordar este método: la profundidad a la que se pretende presentar la imitación y el ritmo con que se simula el nado del natural, ya sea un pequeño pez o algunas ninfas de insectos.

Recogida por el fondo

Líneas de hundimiento uniforme se hacen más necesarias en estos casos para permitir que la profundidad a la que se trabaja la imitación permanezca constante y no se produzcan emergencias de la mosca a medida que se recoge la línea. Este sería el caso de usar líneas flotantes, que tienden a subir la mosca hacia la superficie, dependiendo de la velocidad de recogida.

En muchos casos, el sector más productivo puede encontrarse muy cerca del fondo. Para poder trabajar con este método cerca del fondo se debe lanzar la imitación y contar unos segundos, intentando estimar el momento en que la mosca, arrastrada al fondo por el peso de la línea llega a toparse con el lecho del lago. Luego se comienza a recoger. Si la mosca se enreda o viene con pequeñas ramas de algas, se procede a lanzar una segunda vez, dejando que la mosca se hunda menos que en la vez anterior. Se repite hasta encontrar la profundidad a la que la mosca no se enreda y a la vez se mantiene cerca del fondo.

Al pasear la imitación cerca de las camas de algas que pueblan los sectores bajos de un lecho de lago, se está imitando un organismo, de varios que habitan esas zonas, mientras los peces piensan que escapa o simplemente está rondando.

Es muy fácil detectar las picadas, ya que se trabaja con la línea permanentemente estirada, permitiendo que la trucha se clave casi en el momento en que ataca la imitación, dependiendo de la intensidad de su ataque.

Hundimiento y Recogida

Hundimiento y recogida

A diferencia del método anterior, en el Hundimiento y Recogida, se pretende lograr un efecto de levantada y zambullida de la imitación, a medida que se viene recogiendo. No se pretende lograr un nado parejo, a una profundidad uniforme.

Para lograr este efecto se hace necesaria una línea flotante con un líder de gran longitud. El lanzamiento coloca la línea y el líder sobre el trecho de agua que será cubierto en la pasada. Se dejan unos segundos parda que la imitación, idealmente lastrada, logre la profundidad elegida. Luego se comienza una serie de diversas recogidas, las cuales siempre incluirán una pausa entre una y otra. El efecto producido muestra a un organismo que se eleva desde la profundidad con un impulso, para luego dejarse caer nuevamente hacia las camas de algas o lecho rocoso. Este accionar incita a truchas a interpretar la mosca como una ninfa u organismo nadador.

Este método es ideal para pescar sectores de baja o media profundidad, que al usar una línea de hundimiento se tendrían muchos enredos en el fondo.

Las líneas de punta sumergible son igualmente útiles en este método, siempre y cuando el efecto buscado es el mismo que a nivel más superficial, excepto que estas líneas llevan la imitación a mayor profundidad.

Trolling o Arrastre

Su práctica requiere de una embarcación, ya sea un bote corriente, o un float tube. Para alguien que busca el desafío de dominar técnicas más complejas de pesca en lagos y lagunas, el trolling no suena en absoluto una alternativa desafiante. Simplemente se lanza la mosca y al estar hundida se utiliza el avance de la embarcación usada, para imponer un movimiento de nado a la imitación. Usualmente se utilizan streamers o ninfas de gran tamaño, que son las que son capturadas por las truchas en pleno nado.

Si bien es cierto que su práctica no ofrece mayor dificultad, y por eso poco prestigio dentro de los pescadores, puede ser útil al recorrer un lago nuevo, aún desconocido para el pescador. Al desconocer los lugares más frecuentados por las truchas en un lago, el trolling resulta un buen método para recorrer una gran orilla o un posible canal arrastrando una imitación. Un pique bastará para determinar si las truchas están o no presentes y si están o no activas. Esa información podría ser la base para un enfoque más complejo y eventualmente más específico y más efectivo. Adicionalmente, el trolling puede ser un método de búsqueda mientras nos trasladamos de un lado a otro.


Ediciones Anteriores

Aguas Silenciosas Inicial
Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
El Equipamiento para Lago
Flotando en Lago - Float Tubes

Identificar la presencia de truchas en un lago y determinar el tipo de alimento que éstas están eligiendo son sólo parte del proceso para lograr un buen resultado. Poder llevar la imitación adonde las truchas se están alimentando es vital, así como una imitación de la acción del organismo real. Cubrir eficientemente el sector elegido puede significar una diferencia notable entre una simple jornada placentera y una llena de acción en la caña.

Los peces habitantes de Aguas Silenciosas han aprendido a reconocer el comportamiento de los organismos que forman parte de su fuente de alimento, y su selectividad a esos comportamientos es lo que les asegura a los salmonídeos el éxito como especie en su ambiente natural.


Una jornada disfrutada en Aguas Silenciosas depende de la actitud a disfrutar de la naturaleza de un lago o laguna. Una jornada exitosa en la pesca depende de la capacidad adecuada para presentar las imitaciones de la manera más natural y eficiente a la vez.

Se puede contactar a Rodrigo Sandoval en rsandova@riosysenderos.com



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