Aguas Silenciosas - Técnicas y Trucos para la pesca con Mosca en Lagos y Lagunas - Rodrigo Sandoval

Pescando desde la Orilla

No es necesario internarse en un lago
para tener buenas oportunidades de Pesca.

Artículo y Fotos: Rodrigo Sandoval


Luego de una inspiradora caminata de casi 2 horas, por un bosque austral realmente impresionante. Nos detuvimos en el primer lago de los tres que marcaban aquel sector del parque nacional chileno que estábamos visitando en aquella oportunidad. En nuestras mochilas traíamos nuestro equipo de pesca -- un float tube incluido -- y algo para comer durante la jornada. Este primer lago, de menor tamaño que los dos siguientes, es un verdadero espectáculo, donde las verdes aguas contrastan con el fuerte color de los cerros y el cielo, así como el follaje de coihues, ñirres y lengas y otras especies nativas propias de esa región de Chile. El liquen colgando de algunas ramas, así como el canto de un chucao resultaban impactantes adornos para un entorno ya maravilloso.

Llegamos a la orilla cortada del segundo lago. Una breve playa de roca era la única oportunidad clara de acercarse a la orilla. Fue en ese momento que nos topamos con un guardaparques, quien amablemente nos indicó de la prohibición de pesca con embarcación de dicho lugar. No hubo mayor discusión, por lo que nuestros float tubes, quedaron guardados. Actoseguido armamos el resto del equipo, procurando prepararnos para trabajar la pesca desde la orilla.

El lago, al ser parte de un cordón montañoso, presentaba la clásica forma de los lagos de altura. Rodeado de granito  con bordes cortados que caen al agua. Claramente el residuo líquido de un antiguo glaciar menor. Comenzamos armando el equipo clásico que planeabamos usar en los float tube. Para mí, una caña #5 de 5 tramos con una línea de punta de hundimiento rápido. Un veloz muestreo de la vegetación en las orillas reveló ninfas de libélula, de buen tamaño. Puntualmente, su forma las delató como climbers de la familia Aeschnidae, características por su apreciable tamaño y abundancia en las camas de algas y rocas aledañas. Las Aeschnidae son famosas por su instinto cazador, lo que las hace nadar frecuentemente recorriendo su territorio en busca de pequeñas larvas de otras especies de insectos. Sin ir más lejos, en el frasco en que almacenamos dos de ellas, una larva de caddis aislada que recolectamos fue rápidamente devorada por una de estas cohabitantes. La cosa estaba clara. Até una San Dragon a la punta del líder, que quedó en 4x.

Desde nuestra posición algo alcanzamos a detectar de la estructura del fondo, que se mostraba luego de un corte gradual desde la orilla. Comencé a lanzar en una punta de una gran roca que entraba al agua a orillas de un grupo de árboles. Lograr distancia inicialmente se veía complejo, debido a la necesidad de efectuar roll casts, por falta de espacio atrás. Poco a poco pude sacar mayor distancia, mientras que observaba un pequeño espacio entre los árboles que finalmente me permitió lanzamientos hacia atrás para lograr mayor distancia hacia adelante. Logré después de un rato posicionar la mosca sobre una gran mancha verde que evidenciaba un campo de plantas sumergidas a un par de metros. Mi apreciación fue correcta, al ver mi recogida violentamente detenida por una picada que simplemente intentó arrancarme la caña de las manos.

Maniobra Final

Unos instantes de violenta pelea cedieron dejando ver una trucha de menor tamaño que el sospechado con ese primer tirón. Pocos instantes después volvía a colocar a una musculosa y saludable arcoiris de unos 25 cm. de vuelta al agua. Proseguí con mi método de pescar este sector. A lo lejos, uno de mis amigos evidenciaba algo de éxito en su sector. Volví a lanzar varias veces logrando otro par de picadas sin éxito en su finalización.

A medida que fui avanzando por esa orilla, hacia el sur por aquel costado del pequeño lago, la profundidad inmediata fue disminuyendo. Llegó un momento en que simplemente re-armé mi caña con una línea flotante, un largo líder, y me dispuse concentradamente a lanzar los 20 ó 25 metros que me separaban de un largo y prometedor corte que mostraba vegetación en el borde.

Aquella jornada de pesca en lago fue culminada con cerca de 20 picadas en dicho sector, todas dentro de los primeros dos o tres metros de recogida. Es decir, muy pegadas al corte. Volvimos unas horas más tarde a juntarnos, todos comentando del gran momento de pesca que nos había brindado aquel hermoso lago cordillerano. Nadie echó de menos nuestras "embarcaciones personales". Nadie pareció notar que sólo recorrimos cerca de un 10% de toda la orilla de aquel lago. Nadie pareció comentar respecto a la dura caminata que nos significó acarrear nuestros float tube en la mochila, para dejarlos simplemente empacados y secos.

Buen día, sin duda. Otro buen día en el paraíso.


Muchos de los lagos que consideramos nuestros "habituales" poseen orillas que son plenamente productivas y absolutamente trabajables con un equipo normal. De hecho, la pesca de lago ofrece diversas posibilidades al pescador que no está embarcado. Aunque el lago tenga una extensión considerable, son siempre las orillas las que ofrecen mayor estructura y fuentes de alimento a los peces, quienes no son capaces de extender su existencia en el medio del lago, donde escasean insectos y las plantas están simplemente ausentes.

Sin ir más lejos, es muy posible que un asiduo pescador de río encuentre muy familiar varias de las condiciones encontradas al enfrentar la pesca en un lago desde su orilla. Ejemplos muy gráficos incluyen las bocas y los desagües, donde la entrada o nacimiento de un río ofrece situaciones con corriente muy marcada.

¿Qué usar para pescar un lago desde la orilla?

El equipo es simple, y no se diferencia enormemente de uno para la pesca en ríos similares. Una condición puede ser determinante y diferente: se necesitará dominar la distancia. Es decir, al estar en la orilla, la posibilidad de lanzar varios metros es claramente una ventaja, en especial cuando se sabe que no existe la posibilidad de acercarse más a un lugar distante, clasificado como productivo. Un pescador que logre colocar su mosca a unos veinte o más metros estará en clara ventaja con aquel que no sea capaz.

La elección de la caña no depende del tamaño de los peces que se pretenda capturar, sino de la distancia que de deba lograr, de la mosca que se pretende usar, de otros factores como la presencia o ausencia de viento, y de la necesidad de una presentación delicada. En el caso de los lagos, una caña de acción rápida, balanceada para una línea #6 o #7 es una excelente opción. Es posible trabajar bien aún con equipos para línea #5, pero menores números ofrecerán limitadas condiciones para el pescador que deba lograr distancia, así como maniobrar contra el viento. Usualmente no será necesaria una presentación delicada, porque el gran porcentaje de la pesca se realiza bajo la superficie. Es por eso que una caña de acción rápida asistirá al pescador en lograr distancias. El largo no requiere ser tan exagerado como en la pesca de float tubes, ya que en este caso se estará a mayor distancia de la superficie, y no flotando a nivel de ella como en el caso de los tubes. Entre 8 y 9 pies es más que suficiente.

Lanzamiento desde la Orilla

La línea, balanceada para el equipo elegido, debe elegirse de acuerdo a las condiciones de pesca que se enfrentarán. De ser medio día, en que el calor se magnifica, las truchas estarán más lejos de la superficie, por lo que la necesidad de lograr profundidad con la línea se vuelve esencial. Líneas de hundimiento uniforme son siempre las más indicadas para estos casos. Una línea de punta de hundimiento, como aquellas utilizadas en la pesca en ríos grandes y profundos, es una buena alternativa, siempre y cuando se la trabaje con paciencia. La tasa de hundimiento de la línea en uso depende exclusivamente de la profundidad que se requiera pescar. No hay un factor de corriente influyendo, por lo que se elegirá una tasa baja de hundimiento si se pretende pescar islas sumergidas, camas de algas. Si se pretende pescar los cortes a la profundidad, una tasa mayor de hundimiento será una buena ayuda. Si se pretende pescar bocas y desagües, la tasa dependerá de la profundidad del sector y de la velocidad de la corriente. En mi caso, tengo dos líneas que son las que más uso. Primero, una T130, cuya punta de hundimiento tiene un largo de 7 metros y su tasa es relativamente rápida. Hay líneas más rápidas y pesadas, pero son pocas veces mi elección en lagos. La segunda línea es una de hundimiento uniforme tipo II (en escala de I a IV). Esta última es claramente mi elección para pescar sectores de profundidad media, tales como islas sumergidas, los bajos, las orillas con vegetación.

Cuando se ve una evidente actividad de superficie, la línea flotante es la correcta, junto con la elección de patrones que se asemejen lo más posible a las ninfas emergentes o insectos adultos que están siendo objeto de la acción de los peces. Bajar a una caña #4 puede producir mejores presentaciones. Más útil es preparar un largo líder, lo más delgado que sea razonable. A veces he pescado con 6x, pero en la superficie, con moscas relativamente grandes, hasta un 4x es suficiente.

Para lograr posicionar la mosca lo más lejos posible, ya sea pescando a profundidad o superficie, es absolutamente necesario contar con habilidades que logren la técnica en distancias. El dominio del double haul es casi un deber, así como un buen manejo de los roll casts o steeple casts en el caso de pescar orillas cortadas, o con mucha vegetación hacia atrás (en las que será imposible un backcast adecuado).

Pesca Solitaria

¿Dónde están los sectores más productivos al pescar de orilla?

No todos los elementos estructurales de un lago son accesibles desde las orillas. Es muy posible que los canales subacuáticos, las islas sumergidas, y muchas de las camas de algas se encuentren a demasiada distancia de la orilla, como para poder llegar, incluso, con un poderoso lanzamiento. Sin embargo existen esencialmente tres elementos anatómicos de un lago que siempre están cerca de la orilla.

Las bocas y desagües son entradas y salidas del lago, respectivamente, y proveen excelentes condiciones a lo largo del día, y mantienen su calidad incluso en las horas más calurosas. En el caso de las bocas, el lago estará recibiendo aguas de menor temperatura seguramente, por lo que muchos de los peces del lago se sentirán traídos en los meses y horas de mayor calor. En un gran porcentaje de los casos será fácil llegar caminando hasta ellas. La forma de enfrentarlas es simple y se asemeja mucho a las técnicas de río. Se debe buscar el lugar más prometedor de la corriente, que usualmente se encuentra bajo el agua más turbulenta. En el caso de una boca, el sector turbulento estará más cerca de la orilla y en muchos casos existirá un corte muy definido que marca el límite para las truchas. Se debe pasear una mosca por ese sector. Una Muddler o una simple Woolly Bugger son básicos ejemplos a utilizar en estos lugares. Se intenta lanzar en diagonal con la corriente y se deja que la mosca tome una profundidad adecuada. Luego se comienzan recogidas de distintos ritmos e intensidades, buscando identificar la combinación que incite el ataque de los peces. Tanto en las bocas como en los desagües se trabaja la recogida en contra de la corriente, e idealmente en un ángulo diagonal con ésta.

Los sectores bajos son excelentes productores en los extremos del día. De darse una posible eclosión de insectos, ya sean las hermosas y pequeñas mayflies nadadores (especies clásicas como la Callibaetis), o bien algunas de las familias de las grandes caddis, estas eclosiones ocurrirán en sectores de poca profundidad. Es decir, donde el fondo se encuentra a unos 5 metros o menos. Utilizar líneas de poco hundimiento, o directamente flotantes es lo que más se acostumbra y produce en estos sectores.

Pescando el Corte

Siendo mi sector favorito, los cortes en los lagos son áreas sumamente productivas. La orilla gradualmente se va sumergiendo, hasta un punto en que abruptamente se marca una fuerte gradiente a la profundidad. Las truchas y otros peces reconocen esta condición como la oportunidad de estar simultáneamente cerca de la protectora oscuridad de la profundidad del lago, mientras que a pocos metros se hallan algas, que requieren de la luz del sol para proliferar, con su correspondiente población de insectos. Mi elección en estos cortes es el uso de una línea de hundimiento, de preferencia una de punta de hundimiento como la T130, que permite colocar una extensión flotante en la zona baja, mientras que el resto se precipita por el corte hacia abajo. Una buena ninfa de libélula, o un streamer, trabajado a distintos ritmos de nado, ya sea subiendo por el corte, o recorriendo el borde, son fórmulas absolutamente ganadoras. No hay cómo perderse. Quizás lo primero que busco en un lago es el corte, claramente identificable por el brusco cambio de tonalidad en el fondo, tal como se ve en la fotografía.


Ediciones Anteriores

Aguas Silenciosas Inicial
Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
El Equipamiento para Lago
Flotando en Lago - Float Tubes Presentaciones en Lagos
Patrones de Imitación
Patrones de Atracción
Distintas Épocas del Año
Recogidas

La opción de pescar de la orilla es muy, pero muy válida. En especial cuando no se cuenta con ninguna embarcación, sea bote o float tube, así como de la posibilidad de encontrar un lugar para entrar al agua o traer la embarcación. Podría decir, estimando, que más de dos tercios de los lugares productivos de un lago se encuentran a menos de 20 metros de la orilla, lo cual expresa claramente que es una excelente opción.

Debo agregar, en todo caso, que en varios lagos y en especial en las bocas y los desagües, la mejor manera de trabajar no es desde una embarcación, sino desde la orilla. Estar parado en la orilla facilita enormemente el lanzamiento. A la vez, pescar desde un float tube sectores con notoria corriente, no sólo es complicado, sino que peligroso.

Adicionalmente, he podido ver que en caso de visitar un lago o laguna en un grupo grande de personas, una playa en la que todos puedan vadear y lanzar hacia un corte, una isla sumergida, o un colchón de algas, es una excelente opción para pasar la tarde con agradable conversaciones, y posiblemente bastante acción de los habitantes de las aguas silenciosas.

 


Rodrigo Sandoval es un pescador con mosca originario de Santiago, Chile, que lleva varios años aprendiendo sobre la pesca en aguas tranquilas. Con la experiencia de haber capturado truchas de lagos y lagunas en ambos hemisferios, declara preferir la anatomía de los lagos andinos.

Se puede contactar a Rodrigo Sandoval en rsandova@riosysenderos.com



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