
Larvas de Tube Case CaddisYa llevaba algunos días en la zona de Bariloche, pescando con unos buenos amigos, y por supuesto, aprovechando de hacer algo más de investigación en los numerosos lagos de la zona, además de tratar de sacar las mejores fotos posibles de esta hermosa zona. Nos tocó este día visitar uno de los tantos lagos que rodean la zona del enorme Nahuel Huapi. El lago, simplemente hermoso. Rodeado de bosques interminables de coihues, y diversos pequeños fiordos que hacían de su geografía algo sumamente interesante. Algunas montañas de regular altura se erguían hacia el cielo, dándole a este lago un escenario impactante. El mismo camino de tierra para vehículos serpenteaba entre los árboles de gran tamaño, hasta llegar a la misma orilla del agua, en una bahía relativamente protegida del viento. Tan rápido como pudimos, nos preparamos y embarcamos en un pequeño bote con motor fuera de borda, que en unos 20 ó 30 minutos nos llevó al otro extremo del lago, donde un pequeño estero alimentaba con sus aguas en este cuerpo color azul. Ahí desembarcamos y mientras todos se preparaban a lanzar sus moscas cerca de esta boca, yo me vestí con mi wetsuit y aletas, y me sumergí en las aguas de este lago, dispuesto a recorrer sus orillas cubiertas de vegetación.
Lo primero que vi a los pocos momentos de bucear fue una hermosa trucha de arroyo, o fontinalis, que cruzaba entre el límite con los juncos, muy cerca del fondo. Apenas pareció inmutarse con mi presencia, por lo que la seguí a cierta distancia. A poco avanzar escuché en la distancia la voz agitada de uno de mis amigos, quien ya tenía clavada una de las truchas de este sector. Resultó ser otra hermosa fontinalis que posiblemente superaba 1 kg de peso. Seguí mi recorrido, avistando truchas de diversos tamaños y especies, hasta que me interné por un canal estrecho entre los juncos. Con un poco de calma observé los largos tallos, como se elevaban desde las profundidades, hasta que pude notar un pequeño detalle. En casi todos los tallos de los juncos había uno o dos pequeños bultos de ramas, colgados a unos 50 cm de la superficie. Me acerqué y pude notar que el movimiento de estos manojos de ramitas no era producto del movimiento de las aguas, sino que se movían por su propia cuenta. Al tomar uno y observarlo con detención, me encontré con las patas de una larva de tube case caddis asomándose por un extremo de esta coraza tubular, hecha de pequeñas ramas. Claramente, por su tamaño, eran de una variedad de giant case builder. Luego de un largo rato de observación más detenida, volví a donde tenía mis cosas. Me cambié de ropa, y me preparé a pescar, a la vez que compartía con mis compañeros el descubrimiento. Ninguno pareció tomar ese indicio como un cambio de estrategia, ya que con patrones de mayor tamaño y con recogidas vigorosas, habían tenido gran éxito hasta el momento, y nada parecía indicar que enfocarse en las larvas de tube case caddis iba a resultar aún mejor. Estuve de acuerdo y me uní a ellos.
Sin embargo, a medida que pasaron las horas, la actividad decayó paulatinamente y me encontré flotando en mi belly boat cerca de los mismos juncos, donde encontré el pequeño canal que se adentraba. Lo pensé un momento, pero finalmente me decidí al cambio de estrategia, ya que andaba con una línea de hundimiento uniforme, tipo II, que podría servir para mi propósito. Tomé un patrón del estilo y perfil de una de las larvas de tube case caddis que había encontrado en ese sector y la lancé. La dejé hundirse con paciencia y cuando pensé que estaba en el fondo, o muy cerca de él, comencé a recoger con mucho cuidado y lentitud. Pasaron dos o tres lanzamientos con la misma técnica hasta que sentí el ansiado tirón. No fue el tirón agresivo que se siente al pescar con ninfas de libélula, sino que más sutil. Casi como si estuviese enganchado en la vegetación, pero la tensión no fue puntual, sino que sostenida, un claro indicio de que una trucha había caído engañada. Fueron tres o cuatro minutos de pelea, hasta que tuve una hermosa y musculosa arcoiris de casi dos kg sobre la malla de m u-boat, y pude apreciar mi larva enganchada perfectamente en su mandíbula inferior. Unos meses después, encontrándome de vuelta en Chile, recibí un e-mail de mis amigos, quienes con gran entusiasmo me relataron la última jornada de pesca en dicho lago, unos 2 meses después de aquel día de diciembre en que lo visitamos todos juntos. Me contaron que una eclosión de épicas proporciones se había levantado, permitiendo que miles de enormes caddisflies subieran a la superficie, siendo acompañadas por las más hambrientas y enormes truchas del lago. Ciertamente, las mismas larvas que había visto tiempo antes, habían completado su ciclo y eclosionado, dando un espectáculo natural sobrecogedor de abundancia y del poder del ciclo natural. Todo gracias a unas larvitas que se disfrazan con ramas. Las Tube Case CaddisSon las más interesantes y variadas de las especies de caddis en el planeta. Se distinguen de las restantes por la permanente presencia de una caja en forma de tubo, que acarrean a todos lados y dentro del cual viven toda su inmadurez. Tan drástica es la presencia de esta caja o case, que de verse obligadas a abandonarlo o verlo destruido, sólo tienen algunas horas para construir uno nuevo, o de lo contrario no sobreviven. Su importancia para la pesca en aguas quietas se destaca al entender que existen especies de gran abundancia en este tipo de aguas. Llegan a su madurez en 6 a 8 meses, por lo general, registrándose eclosiones en cualquier época del año, aunque usualmente más concentradas en los primeros meses de la temporada veraniega. El case que construyen puede ser de diversos materiales, normalmente más relacionado al entorno en que cada especie acostumbra vivir, pudiendo encontrarse cajas hechas de pequeñas ramas o de gravilla, entre otros. Esencialmente el propósito del case es protección y camuflaje. A medida que van creciendo como larvas, éstas no abandonan su caja, sino que la van agrandando. Familias de Tube Case Caddis relevantes en Chile
Algunas de estas especies llegan a tamaños sumamente relevantes como larvas, y obviamente estas dimensiones se mantienen en la pupa y el adulto, lo que las transforma en interesantes bocados para los peces. Otra características de algunas de estas especies es su abundancia. En Chile, tal como se menciona en el relato del lago argentino, existen aguas con una enorme abundancia de estos insectos, fácilmente distinguibles en los tallos de los juncos, o entre las plantas en las camas de vegetación sumergida. Estas larvas usualmente viven en los sectores bajos, hasta unos 5 m de profundidad a lo sumo.
Imitación de Larvas de Tube Case CaddisTeóricamente, la forma que logran estas corazas son el elemento a considerar en un patrón, pero además hay algunas cosas del comportamiento que deben tomarse en cuenta. Las larvas usualmente se mantienen cerca del fondo o alrededor de estructura, por lo que suena razonable considerar patrones lastrados. Además, el hecho de que el case que estas larvas forman tenga esencialmente una forma recta, son anzuelos rectos los que deben considerarse, a diferencia de la imitación de larvas de otras especies de caddis, donde los anzuelos curvos son la tónica. Cuando comencé a intentar imitar estas larvas, me dí cuenta que no hay una receta específica, ya que lo que los peces pueden ver es el case de la larva, el cual puede estar construido de cualquier material abundante en el entorno, y la forma - salvo su apariencia general de cilindro - dista mucho de tener regularidad. Buscando, me topé con una imitación sumamente simple y fácil de atar, que a mi juicio es una representación sumamente acertada del patrón visual que las tube case caddis presentan. Particularmente decidí agregarle el bead head como ayuda a lograr profundidad, pero no es un requisito esencial, y patrones sin lastrar logran excelentes resultados en las zonas de juncos, en orillas afectas al viento.
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