Aguas Silenciosas - Rodrigo Sandoval

Una Damisela Adulta

Anteriormente ya hablé de las posibilidad de pescar con imitaciones de damiselas adultas. Fue precisamente hace un año en una serie de dos reportajes, tanto para las ninfas como para las adultas de estas hermosas moscas habitantes de aguas quietas. Esta serie la titulé "Las Damiselas del Verano". Hoy el mensaje no es diferente, pero en realidad me centraré en el atado de una imitación particular de damisela adulta que me ha traído enorme éxito. Se trata de una versión de la Parachute Damsel (cuyo autor original, confieso que desconozco). La idea de usar y adaptar este patrón a las aguas australes de Chile y Argentina surgió hacer varios años.

Antes de contar la historia, haré referencia a una leyenda que gira en torno a la pesca con mosca, particularmente entre aquellos que no la practican, y siendo sumamente claro, nunca han visto pescar o nunca han visto una caña para pescar, pero dan referencias como si efectivamente entendiesen. Me han tocado ocasiones en reuniones sociales, en que al presentarme como pescador con mosca ha salido algún interlocutor con la idea de haber visto que este tipo de pesca "consiste en pasear una mosca a pocos centímetros del agua y esperar que la trucha salte a comérsela". "Eso es pesca con mosca ... ¿cierto?".

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"Aguas Silenciosas"

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Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
El Equipamiento para Lago
Flotando en Lago - Float Tubes Presentaciones en Lagos
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Patrones de Atracción
Distintas Épocas del Año
Recogidas
Pescando de Orilla
Cuando el Viento Arrecia
Las Profundidades de un Lago
Lagos Cordilleranos
Capas para Flotar en Lagos
Aguas Quietas en Ríos
Pescando entre los Juncos
Las Bocas de los Lagos
La Línea Flotante en el Lago
Vegetación Bajo el Agua
La Migración de las Damiselas
Las Damiselas Adultas
Scuds: Crustáceos de Lagos
Las Corrientes en Lagos
Las Tube Case Caddis

"Casi", respondí yo en más de alguna ocasión.

Pero yendo al análisis de la pesca con mosca en lagos y lagunas, particularmente tomando en consideración el aporte nutritivo de una suculenta mosca adulta del orden de los Odonatos (damsels y dragonflies, también conocidas como libélulas), y reconociendo la voracidad de muchas truchas ... es ciertamente posible que en alguna ocasión, una osada y ágil trucha haya logrado, de un solo salto, capturar en sus fauces a una distraida libélula que se paseaba a poca altura. Poco probable, pero probable al fin. 

Lo que es seguro es que si existe una posibilidad de que eso ocurra, será en los meses desde fines de diciembre, hasta febrero, que es cuando estos insectos adultos se encuentran en mayor abundancia y con mayor actividad cerca del agua.

La primera vez que me topé frente a frente a esta posibilidad fue en una pequeña laguna en la cordillera alta de la zona de Futaleufú. Fue hace varios años, en un viaje mochilenado en solitario que hice por aquel sector, teniendo la extraordinaria experiencia de alojarme con generosos y desinteresados lugareños, quienes me ofrecieron - sin conocerme - una pieza destacada en su remota y aislada cabaña, a más de 4 horas a caballo del poblado más cercano. Como era de suponerse, el lago que se encontraba a orillas de esta pequeña granja rebosaba de peces. Truchas arcoiris, marrones y fontinalis habitaban dichas aguas.

Mi mochila cargaba entre otras cosas, mi primer float tube. Aún recuerdo la expresión de extrañeza de aquellos colonos al verme salir flotando en un neumático de colores por el lago que sólo ellos pescaban en su bote hecho de un tronco de coihue ahuecado.

En los días que estuve por allá, recorrí con gran detención todas las orillas del lago, excepto la oriental. Presenté patrones en farellones de roca, en islas sumergidas, entre los juncos, entre troncos caídos, en las bocas de pequeños esteros. En todos los lugares encontré activas y combativas truchas dispuestas a tragarse mi recién diseñada San Dragon.

Estaba disfrutando de una de aquellas jornadas de pesca, cuando en un recodo pequeño, en el que se formaba una pequeña piscina entre los juncos, con una estrecha pero definida entrada, me encontré con una pequeña concentración de damiselas adultas. Se las veía en activo apareo, ya que vi varias parejas de macho-hembra conectados en esa curiosa y curvada posición que las caracteriza. Desvié mi mirada mientras recogía mi San Dragon para calcular un lanzamiento hacia esos juncos, pero sentí un "splash" que me hizo voltearme nuevamente. No vi lo que sucedió, pero evidentemente una aureola expresiva en el agua delataba el reciente salto de una no despreciable trucha, justo donde estaban las damsels. Finalmente seguí pescando con buen éxito bajo la superficie y ni siquiera consideré cambiarme a un gran patrón flotante, por la simple razón de no tener uno en mi caja de moscas.

Un par de años después me topé con un patrón conocido como Parachute Damsel, que me hizo recordar aquel episodio, en el cual nunca supe si efectivamente la trucha logró capturar una damsel en vuelo, pero ciertamente lo intentó. Até un par de ellos y los guardé en mi caja de "aguas silenciosas", hasta la próxima oportunidad. La idea de este patrón es precisamente simular las damiselas adultas, cuando éstas se posan en el agua, cosa que usualmente sucede posteriormente al apareo, cuando vuelven a las aguas del lago o laguna a depositar los huevos. Es ahí cuando caen con mayor frecuencia presa de las fauces salmonídeas. Dado el calendario de eventos en el sur de Chile, esto comienza a ocurrir con cierta frecuencia a partir de enero y hasta principios de marzo. 

Tal oportunidad de usar este patrón me llegó un tiempo después, en una pequeña laguna de la zona de Osorno, donde por simple afán de experimentación, puse una de estas moscas en el líder, y lancé entre los juncos, dejándola reposar en la superficie del agua por unos instantes. Nunca vi una damsel verdadera acercarse al sector y tampoco hubo una trucha que tomara mi imitación. Pero cuando se me ocurrió lanzar justo en el momento en que se levantó una ráfaga violenta y sorpresiva, que se llevó mi mosca poco más allá del límite de los juncos, en un pequeño claro de no más de 30 cm, cayó con un gran estruendo en la superficie. Un rápido disturbio en el agua hizo desaparecer mi mosca a los pocos segundos. Levanté la caña para encontrarme con tirones frenéticos al otro lado, que en pocos segundos se transformaron en enredos entre los juncos. No saqué la trucha, porque finalmente cortó gracias al enredo entre los juncos, pero me quedó sumamente claro el potencial que tiene el utilizar un adulto de damisela en el lugar y momento adecuado.

Tiempo después, también en un mes de enero, me tocó volver a usar este patrón. Su éxito fue claro.


La Parachute Damsel

Hilo Verde, Oliva o Negro. Depende del color del resto de la mosca.
Anzuelo De mosca seca, por ejemplo TMC100 o Mustad 90480, en tamaños 12 a 8. 
Ojos (opcionales) De plástico o de monofilamento derretido
Abdomen (cola) Pelo de ciervo. Los colores más utilizados en este tipo de patrón son café claro, verde y azul, tal como se encuentran a los adultos de estas especies de moscas.
Ala Un hackle grizzly o blanco, de tamaño grande.
Tórax Pelo de ciervo.

Esta mosca se destaca por su excelente flotabilidad, apoyada por el pelo de ciervo. Adicionalmente, el uso de la pluma aplicada horizontalmente le ofrece un perfil de flotación casi idéntico al de las damselflies adultas al momento de ovipositar.

Paso 1

Se toma un buen puñado de pelos de ciervo del color elegido para el cuerpo de la mosca. Estos se emparejan a mano (no se requiere que queden perfectamente alineados) y se aplican, con las puntas hacia atrás, atándolos justo antes de donde comienza la curvatura del anzuelo.

El largo de las fibras hacia atrás, a modo de cola (que en realidad es el abdomen del insecto), debe ser un equivalente aproximado al doble del largo del anzuelo. 

Es importante considerar que hacia adelante, las fibras sean lo suficientemente largas para poder cubrir y sobrepasar el largo total de este anzuelo. 

Paso 2

Con mucho cuidado y concentración, se toma la mosca por el abdomen con una mano y se retira de la prensa de atado. Con el hilo, aún colgando de la parte de atrás del anzuelo, se procede a armar un enrollado sobre las fibras que van hacia atrás, formando el abdomen de la mosca.

Este enrollado debe ser hecho con calma y concentración, ya que la mosca está fuera de la prensa para esta maniobra, porque he visto que es más fácil de esta manera. Se dan una vueltas apretando las fibras para compactar el abdomen, avanzando hacia la punta, y luego se siguen dando vueltas enrollando de vuelta hacia el anzuelo, dejando el hilo en el mismo punto donde se ataron las fibras al anzuelo. 

Paso 3

Se vuelve a poner la mosca en la prensa, cuidando de que no se suelte el hilo, manteniendo la tensión permanente para proseguir el atado de este patrón. 

Si fuese factible, es recomendable repasar ligeramente el enrollado de las fibras que forman el abdomen para asegurar su firmeza. Yo incluso aplico algo de cemento de atado para asegurarme que este abdomen no se desarmará posteriormente al utilizar esta mosca en el agua.

Paso 4

Las puntas de abdomen de estas moscas no es aguda, por lo que corto las puntas de las fibras para dar esta misma apariencia.

Incluso, de tener la paciencia es hasta recomendable redondear la punta con las tijeras.

Obviamente hay que tener cuidado de no cortar las puntas donde haya hilo de atado. Por ello es importante dejar este espacio al aplicar el hilo, según lo descrito en el paso anterior.

Paso 5

Se toma una pluma relativamente grande de cuello grizzly o castellano. Estas plumas son las que están más hacia arriba en el cuello de plumas. Idealmente tomar alguna que tenga largas fibras resistentes, cuidando de que el tallo de la pluma no sea excesivamente grueso.

Esta pluma se ata junto al poste, que en este momento se encuentra saliendo desde la segunda mitad del largo del anzuelo. Hay que asegurarse de que quede bien firme, ya que en la manipulación posterior puede ser necesario aplicar cierta firmeza.

Paso 6

Con cuidado se enrolla esta pluma alrededor del poste, tratando de que cada vuelta quede lo más cerca del anzuelo posible y no se vayan subiendo por el poste.

Al terminar de dar unas tres o cuatro vueltas, la pluma se fija amarrándola al anzuelo.

Para lograr una mejor forma de estas "alas" yo me preocupo de que en cada vuelta, paso la pluma por sobre la vuelta anterior, para hacer que las plumas se mantengan hacia abajo.

Paso 7

Se toman las fibras que forman el poste y se curvan hacia adelante, pasando por sobre las fibras de pluma que están en esta parte del anzuelo. Es factible incluso tomar estas fibras de adelante y empujarlas hacia los lados, para que no queden aplastadas por los pelos de ciervo. Al inclinar este poste de pelos de ciervo hacia adelante es posible que algunas de las fibras de la pluma atada como parachute se levanten. De ser factible, conviene volver a aplastar aquellas de atrás para llevarlas a su inclinación horizontal.

Las fibras se atan sobre el anzuelo, dejando un espacio razonable para forma la cabeza que se describe en el siguiente paso. 

Paso 8

Finalmente se recorta el sobrante de fibras de pelo de ciervo para formar una cabeza al estilo de la Elk Hair Caddis.

La mosca podrá ser terminada al fijar el hilo justo por delante de la cabeza, finalizando con el nudo que sea más simple, ya que no hay un espacio demasiado limitado como en otras moscas secas. Se recomienda siempre aplicar cemento al terminar esta cabeza.

Variación con ojos

Para la variación de esta mosca utilizando ojos de plástico o de monofilamento derretido, se deben poner éstos antes del paso 7 descrito anteriormente, de modo que las fibras de pelo de ciervo que formarán el tórax se apliquen por sobre estos ojos, fijándolas al anzuelo por detrás de estos ojos y por delante - formando una pequeña cabeza.

Texto y fotos: Rodrigo Sandoval.


Rodrigo Sandoval es un pescador con mosca originario de Santiago, Chile, que ha dedicado innumerables jornadas al estudio de los cuerpos lacustres. En este proceso, ha pasado largas horas probando técnicas en aguas chilenas, así como en lagos en Argentina, EEUU y Canadá.  

Se puede contactar a Rodrigo Sandoval en rsandova@riosysenderos.com



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