Pescando en las Camas de Algas

En varios parques nacionales de Chile se prohíbe el uso de embarcaciones en algunos de los lagos más atractivos y productivos. Personalmente pienso que es una buena medida: primero está la conservación del ambiente protegido y luego las necesidades de los visitantes. Tal es el caso de algunos de los lagos de altura del Parque Nacional Huerquehue, un hermoso parque nacional ubicado en la región de la Araucanía.

En mi primera visita a ellos, varios años atrás, nos enfrentamos a orillas de poco acceso, cortadas por rocas, y muchos árboles en los alrededores, que definitivamente conspiraban a dar un escenario maravillosamente natural, complicando a la vez los lanzamientos. Aún así, en esa ocasión, con algo de determinación y paciencia, salimos por las orillas buscando puntos más despejados para poder lanzar.

Al poco avanzar por la orilla norte, llegué a un punto donde la profundidad del agua no me permitió avanzar más en mi determinado vadeo, pero me ofreció una inmejorable posición a lo que se veía como un gran manchón verde en el fondo. Por un rato había logrado cubrir parte de la orilla en base a roll casts, con algunas picadas, pero esta oportunidad se veía aún más atractiva. Me posicioné lo mejor que pude para buscar un primer lanzamiento con el máximo de promesa posible. Hice un par de lanzamientos en falso y logré poner la mosca un poco más allá de la mancha verde en el lago. Estaba usando una San Dragon, como imitación ninfa de odonato, en una línea sinking tip T130 en mi caña #4, mi favorita en esa época. La dejé hundirse por unos segundos ... casi como adivinando cuánta era la profundidad a la que se encontraba esa mancha verde. Evidentemente se trataba de una productiva cama de algas, repleta de insectos y con varios depredadores salmonídeos al acecho de éstos.

Comencé a recoger suavemente, inicialmente intentando ver si mi mosca estaba atascada con las algas de este jardín sumergido, pero la tensión irregular hizo evidente que una trucha de interesante tamaño había caído engañada por mi imitación. La pelea comenzó suave, pero a medida que la trucha tomó conciencia de lo que estaba pasando, la tensión en el carrete aumentó. Aún así bastaron algo así como tres o cuatro minutos para traerla a mis manos. Se trataba de una corpulenta trucha arcoiris de unos 25 ó 30 cm, que no necesitó más reanimación que unos segundos en el agua, porque con un coletazo salió veloz rumbo a la mancha verde que ya había demostrado su prometedora efectividad.

Seguí probando por otros minutos en el mismo lugar y aprovechando que había descubierto la profundidad a la cual la mosca debía pasearse fue relativamente fácil lograr otras tres capturas en la siguiente media hora, hasta que la efectividad del lugar desapareció. Poco más tarde me reuní con un par de mis compañeros de aquella aventura y al comparar experiencias personales en distintos lugares del lago, pareció evidente que gran parte del éxito se había dado en torno a estas camas de algas, que siendo confirmado por una recolección de dos enormes ninfas de odonato, de la familia Aeschnidae, las camas de algas eran abundantes en estos insectos y en truchas dispuestos a cazarlos con gran agresividad. Nuestra estrategia, sin quererlo, había sido a grandes rasgos la misma para todos y con casi idénticos resultados. El secreto de Huerquehue estaba claro ese día.


Las camas de vegetación, conocidas en la literatura anglo-americana como weedbeds, pueden ser uno de los lugares más ricos en vida entomológica de todo un cuerpo lacustre y por ende llegar a concentrar algunos de los peces más interesantes para el pescador. Se trata de pequeños campos de algas que están sumergidos y que pueden encontrarse entre uno y diez metros de profundidad.

Formalmente hay dos tipos de algas que forman estas camas. Algunas son flotantes, mientras las otras sólo se desarrollan totalmente sumergidas. Aunque es factible lograr buenos resultados al presentar moscas alrededor de una cama de algas flotantes, son las sumergidas las que consistentemente ofrecen mejores condiciones de pesca y son las que forman el objetivo principal de esta columna.

Patrones para Pescar Weedbeds

El primer paso es localizar una cama de algas que no se encuentre a demasiada profundidad, lo que se mide por entender que los rayos del sol logran penetrar lo suficiente para prometer una abundante y rica vida en pequeños organismos que harán de esta pequeña selva su hogar. Esto se da con gran frecuencia en los lagos que históricamente ofrecen excelentes condiciones de pesca. Los insectos acuáticos y algunos pequeños crustáceos buscan aquí alimento y protección - al igual que los peces más grandes - viéndose atraídos a una o más de las especies de plantas que se acumulan en estas camas de algas, lo que ofrece a las truchas una oportunidad de una especie de buffet imposible de resistir.

Los organismos que se encuentran con mayor abundancia incluyen: scuds (pequeños crustáceos), pequeñas ninfas de mayflies, tube case caddis, y por supuesto, ninfas de odonato (libélulas) que rondan estas pequeñas selvas sumergidas buscando alimentarse de algunos de estos organismos acuáticos. Son todos éstos los que las truchas persiguen ávidamente, logrando alimentarse en forma consistente. Fotos de: scuds, tube case caddis y ninfa odonato.

Por ende, algunos de los patrones más efectivos incluyen: Ernie Scud, Tube Case Caddis, San Dragon, entre otros.

Simultáneamente las camas logran atrapar muchas de las moscas que presentamos, ya que son una selva interminable de lugares donde éstas pueden quedar enganchadas. Si bien mucha de la vegetación que crece en estos sectores tiene raíces relativamente débiles y que con cierta fuerza en el tirón se puede liberar la mosca con alga y todo, resulta mucho más práctico intentar presentar las moscas alrededor de estas camas.

Estrategia de Pesca de Weebeds

Los mejores resultados se logran paseando la mosca justo por sobre la cama de algas, e incluso por cualquiera de los bordes de ésta. Para esto es necesario contar con el equipo adecuado y la técnica precisa.

El equipo ideal para presenta moscas en un weedbed se basa en una caña #4 a #6 con una línea flotante y un largo líder a de 4 ó 5 m. Esto permite efectuar un nado con moscas justo por sobre las algas sin necesariamente enredarlas. Para ser preciso, el largo del líder está más relacionado con la profundidad a la que se encuentra la vegetación, que en muchos casos se da entre 1,5 y 3 metros. Un líder de cerca del doble de ese largo es el ideal. ¿Qué tan delgado el líder? Posiblemente entre 2x y 4x es más que suficiente, considerando que 4x se utilizaría con los patrones más pequeños, como es el caso de los scuds y el 2x con grandes ninfas de dragonflies (odonatos).

Si se está pescando un lago con una línea sumergible y no hay mucha facilidad o posibilidad de cambiar a una floating, no es problema en la medida que se trate de una línea sumergible intermedio, que mantienen una velocidad de hundimiento moderado. Algunos pescadores cuentan con líneas de punta de hundimiento rápido que no siempre permiten un control adecuado de una profundidad de presentación uniforme, lo que hace mayor la posibilidad de enredarse en la cama de algas. Pero aún así, todo es posible con la concentración adecuada.

Para llegar a la profundidad ideal resulta efectivo contar los segundos mientras se deja que la mosca se vaya hundiendo. Como no es fácil estimar la profundidad de un weedbed a simple vista, la estrategia es presentar una mosca lastrada y hace una estimación inicial de la cantidad de segundos que le tomará llegar a la profundidad deseada. Si al venir recogiendo se percibe que la mosca se va enredando, entonces en los siguientes lanzamientos se acorta la cuenta de segundos hasta lograr que la mosca llegue a la profundidad precisa. Por el contrario si en el primer lanzamiento no se siente enganche alguno, es buena idea contar un par de segundos más en el siguiente lanzamiento para acercar aún más la mosca al weedbed. Aún mejor, si al venir recogiendo se siente la ansiada picada, entonces la profundidad seguramente ya es la adecuada y sólo resta repetir posteriormente con la misma cantidad de segundos de espera a que se hunda. Esta técnica es totalmente válida, ya sea que se utilice una línea de hundimiento como una línea flotante.

Ediciones Anteriores de
"Aguas Silenciosas"

Aguas Silenciosas Inicial
Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
El Equipamiento para Lago
Flotando en Lago - Float Tubes Presentaciones en Lagos
Patrones de Imitación
Patrones de Atracción
Distintas Épocas del Año
Recogidas
Pescando de Orilla
Cuando el Viento Arrecia
Las Profundidades de un Lago
Lagos Cordilleranos
Capas para Flotar en Lagos
Aguas Quietas en Ríos
Pescando entre los Juncos
Las Bocas de los Lagos
La Línea Flotante en el Lago
Vegetación Bajo el Agua
La Migración de las Damiselas
Las Damiselas Adultas
Scuds: Crustáceos de Lagos
Las Corrientes en Lagos
Las Tube Case Caddis
Una Damisela Adulta

La recogida utilizada depende del patrón que se esté presentando. En términos generales, recogidas moderadas y suaves, utilizando los dedos, son las más comúnmente efectivas, agregando la recogida a tirones para el caso de presentar ninfas de libélulas de gran tamaño, las cuales en la vida natural avanzan enérgicamente mediante impulsos de agua proyectados por el abdomen. La recogida más suave y lenta es ideal para imitar el movimiento más simple de los scuds, el andar lento de las larvas de tube case caddis, y en algunos casos el ondulante nado de las ninfas de mayflies y las de damselfly.

Una vez que se logra la picada, viene el desafío de lograr que la trucha no logre refugiarse entre las algas que se encuentran a poca distancia. Es por esto que no es recomendable usar tippet más delgados que un 4x, ya que se tendrá la necesidad de exigir al máximo su resistencia en caso de enganchar un ejemplar con gran fuerza. Una estrategia muy buena es dirigir la tensión de la línea al pez enganchado de modo de forzarlo/tentarlo a alejarse de las algas. Esto se lograr en parte con una tensión diagonal a la dirección de las algas, ya que al pez le dará cierta sensación de que la salvación de esta extraña situación se encuentra tirando en dirección contraria. Esto lo hará alejarse de cierta manera de las algas que podrían lograr enredar al pez y la línea.

Finalmente, al lograr capturar una interesante trucha al presentar una mosca sobre un weedbed, es conveniente repetir el lanzamiento y presentación. Si bien la primera trucha quedará en estado de alteración por un rato, existe una alta posibilidad que dicha cama de algas sea patrullada regularmente por más de un ejemplar, incluyendo a los más grandes del sector o del lago. Si la pelea se desarrolló muy cerca del weedbed es conveniente darle unos minutos para que la conmoción decaiga y luego repetir la estrategia que ya demostró resultar.

Buena suerte y buena pesca.

Texto y fotos: Rodrigo Sandoval. 


Rodrigo Sandoval es un pescador con mosca originario de Santiago, Chile, que ha dedicado innumerables jornadas al estudio de los cuerpos lacustres. En este proceso, ha pasado largas horas probando técnicas en aguas chilenas, así como en lagos en Argentina, EEUU y Canadá.  

Se puede contactar a Rodrigo Sandoval en rsandova@riosysenderos.com



Copyright 1999 - 2005 RiosySenderos.com  ®
El nombre "RiosySenderos.com" y su logo
son marca registrada de Ríos y Senderos S.A.

Chile Hecho en CHILE
por el Web Team de RiosySenderos.com

Página optimizada para resolución de pantalla 1024x768