Aguas Silenciosas. Las Líneas de Hundimiento - Rodrigo Sandoval

Las Líneas de Hundimiento en los Lagos

Otra vuelta más por un sendero serpenteante entre hermosas araucarias y una vista de ensueño hacia el valle del Malleco. En mi espalda, una mochila llevaba mis waders, mi float tube, mi equipo de pesca, y un par de sandwiches para el día. Pocos metros atrás, mis dos amigos llevaban una carga equivalente. Aún tratándose de un día en pleno diciembre, con el tradicional calor de esta fecha en Chile, las intermitentes nubes y el verde bosque nos hacían la subida por el sendero a Laguna verde, mucho más llevadera.

Al final del sendero, el espectáculo era increíble. Un hermoso y pequeño lago, flanqueado por dos cerros escarpados, cubiertos de araucarias. Para adornar el paisaje, innumerables truchas tomando insectos activamente en la superficie. Simplemente, el paraíso.

Con la mayor rapidez posible – casi histeria – sacamos nuestro equipo de las mochilas y comenzamos a inflar los float tubes, soplando frenéticamente casi hasta el desmayo. Unos pocos minutos después yo logré estar listo para entrar al agua, al tiempo que la actividad de la superficie disminuía notoriamente, coincidiendo con los cielos que se iban despejando. En cosa de instantes, la temperatura ambiental pareció aumentar con el solo hecho de la aparición drástica del sol.

Comencé recorriendo las diversas orillas, tupidas en vegetación, con mi favorito patrón de ninfa de odonato. Mi impresión era que, a pesar de la detención de la actividad, las truchas aún estarían cerca esperando una oportunidad de alimentarse. Cerca de 30 minutos y unos 100 metros de orilla sin una sola picada demostraron que no era tan fácil.

Cambié la línea flotante por una de hundimiento intermedio, y repetí el recorrido, dándole unos segundos a que la mosca tomara algo de profundidad. Otros 30 minutos demostraron que las truchas definitivamente no estaban dispuestas a creer en mi apuesta.

Viendo que a mis amigos nos les iba mejor que a mí recorriendo la misma orilla con otros patrones y presentaciones similares, decidí visitar la orilla norte de la laguna, para lo cual tenía que atravesar uno de los acantilados producidos de los cerros vecinos. Para este trayecto, una pasada de trolling sería mi simple y evidente presentación, ésta vez con una línea aún más profunda, la popular Teeny T200.

Calculando la lenta velocidad de avance y el peso de la línea, me imaginé que la mosca venía nadando al menos a unos 5 metros de profundidad, sino más. Y fue así como logré la primera y franca picada. Tuve que aprovechar el freno del carrete para poder sacar a una combativa arcoiris de cerca de 35cm de largo. Nada más sucedió hasta que finalmente llegué a la orilla opuesta.

Volví a cambiar línea por una flotante, para presentar nuevamente una suculenta ninfa de odonato por las innumerables camas de algas y sectores de juncos. Nuevamente, la fórmula no produjo ningún efecto.

Llegando la hora de volvernos, volví a hacer mi travesía, esta vez por el centro de este pequeño lago de montaña, nuevamente con mi línea de profundidad, y una vez más otra corpulenta arcoiris se clavó en la ninfa.

Posteriormente, al juntarme con el resto del grupo, quienes no habían logrado pique alguno, comentamos los hechos generales. La conclusión fue evidente, la temperatura ambiental era demasiado alta, por lo que las truchas buscaban el agua fresca en las profundidades, saliendo a superficie sólo si la actividad entomológica era lo suficientemente abundante. Mientras no la existiera, la única manera de capturarlas era llegando muy abajo, lo que sólo es posible con una línea de hundimiento adecuado y la paciencia de dejar que la mosca venga nadando lento, muy, pero muy lento.


Estamos claros; los factores que más influyen en el éxito de la jornada de pesca en aguas quietas son: la selección adecuada del patrón y la presentación precisa, llevando este patrón al lugar adecuado, dándole el efecto dinámico que los peces andan buscando.

Supongamos que ya seleccionaste el patrón adecuado. En el caso de los lagos, es muy probable que requieras presentar ese patrón en profundidad, en cuyo caso debes tener consideraciones más especiales que en el caso de los ríos. Sucede que a diferencia de las presentaciones de derive libre en los ríos, la presentación en lagos y lagunas se compone a su vez por diferentes factores, entre los que juegan la trayectoria de nado, el ritmo de éste, y por supuesto, la profundidad a la que la mosca se encuentra.

Las profundidades dentro de los 5 metros más cercanos a la superficie, que son las más abundantes en vida, y por ende donde las truchas más frecuentemente se encuentran, son alcanzables prácticamente con cualquier línea mosquera, incluso con una flotante, teniendo la paciencia necesaria, un patrón lastrado y un líder de largo suficiente. Sin embargo, la recogida y su trayectoria quedan dependiendo más de la línea, su forma, y su tasa de hundimiento. Es aquí donde las líneas flotantes pueden perder su potencial efectividad, en beneficio de la gran diversidad de líneas de hundimiento.

Líneas de Hundimiento

Un breve inventario de las líneas de hundimiento nos pone por delante los siguientes tipos:

  • Líneas de hundimiento completas, que son aquellas cuyo largo total se hunde en el agua. En este grupo existen diferentes tasas de hundimiento, usualmente graduadas del tipo I al tipo V, catalogadas de la que se hunde más lento (I) a la que se hunde más rápido (V).
  • Líneas de punta de hundimiento, que son aquellas en las cuales sólo la porción delantera se hunde.
  • Shooting tapers. Son porciones cortas (alrededor de 7 metros) de línea de gran peso, sumergibles, unidas a una larga porción de línea más delgada, liviana y flotante, conocida como running line. Estas líneas están diseñadas para lograr distancias con grandes moscas en condiciones difíciles, pero también logran profundidades importantes en ríos y lagos. Tal es el caso de la popular serie T de Teeny, ofreciendo modelos con diferentes pesos definidos en grains: 150, 200, 300, 400, etc.

La diferencia esencial se detecta entre las líneas de hundimiento y aquellas en que sólo se hunde la punta. Si bien inicialmente con cualquiera se puede lograr una eventual profundidad buscada, al momento de recoger, las líneas de punta de hundimiento (y las shooting taper) tienen más problemas para mantener la profundidad estable, ya que su porción flotante las tiende a llevar hacia la superficie. Esto pierde importancia mientras más lenta sea la recogida y más pesada la punta de la línea y/o el patrón de mosca.

Por un asunto práctico, la mayoría de nosotros nos acostumbramos inicialmente a pescar en lagos con las mismas líneas que ya teníamos para ríos: línea flotante y línea shooting taper, que en el caso de las aguas chilenas se ha vuelto tan frecuente para pescar los profundos pozones del sur. Esta combinación de líneas sigue siendo más que suficiente para pescar en lagos. Sin embargo, cuando el pescador realmente quiere aprovechar todo el potencial de un lago, se hace necesario considerar la línea más adecuada en cada situación. Créanme, hay ocasiones en las que realmente van a pensar en la línea precisa que necesitas.

Por un lado, confieso que me encantaría pescar siempre con una línea flotante, ya que no hay nada más espectacular que ver la picada, y eso es factible sólo si ésta ocurre cerca de la superficie. En especial cuando se dan las condiciones para pescar con mosca seca, o bien con patrones presentados cerca de la superficie, la flotante es la elección precisa, y es lo que está documentado con detalle en “La Línea Flotante en los Lagos”.

Por otro lado, la mayor parte del tiempo las truchas están buscando su alimento bajo la superficie, e incluso en profundidades que van entre casi dos metros y más. Por ello, la línea de hundimiento sigue siendo una herramienta esencial en aguas lacustres.

En años recientes, la tecnología ha permitido aumentar la oferta de modelos disponibles hoy en el mercado, destacándose aquellas de “Hundimiento Uniforme”. En las líneas de hundimiento completo más tradicionales, siendo también de la forma “weight-forward”, se da que la porción delantera es más gruesa que el resto de la línea, disminuyendo gradualmente este grosor hacia la punta. Por ello, al hundirse se forma una curva, producto del grosor mayor de la línea en cierta sección. Las líneas de hundimiento uniforme solucionan este problema al mantener un ángulo de inmersión relativamente estable a lo largo de la línea, permitiendo precisamente que la punta de la línea sea la que más profundo llega, llevándose la mosca consigo.

El Equipo Balanceado y la Elección de la Línea

Si bien podríamos hacer una clasificación de lagos en aquellos pequeños, fácilmente recorridos en un float tube, y aquellos grandes, en que se requiere una embarcación mayor para poder desplazarse adecuadamente, para efectos de la presentación estamos hablando de situaciones equivalentes, ya que independientemente de la magnitud del lago, las truchas más activas estarán más bien hacia las orillas, en profundidades no mayores a los 10 metros.

Por ello, el equipo más adecuado no es dictado por el tamaño del lago, sino que por el tamaño o lastre de la mosca que se requiera presentar y en ocasiones por la distancia que se quiera lanzar.

Prefiero distinguir dos situaciones típicas de pesca en lagos. Primero, la pesca desde una embarcación, sea ésta un float tube, o bien un bote, en la cual se pretende presentar patrones más bien medianos, en ocasiones bastante lastrados, pero a distancias medianas. En estas situaciones un equipo adecuadamente balanceado en #4 o #5 cumple perfectamente con la situación.

La segunda situación es la pesca desde la orilla, en especial cubriendo las barras y bocas de los ríos entrantes, o bien aprovechando las condiciones ofrecidas en los cortes a lo profundo, accesibles desde alguna playa. En estos casos, una línea shooting, en un equipo #6 o #7 logran acomodarse mejor a las condiciones, en particular cuando los patrones presentados son grandes streamers, incluso lastrados.

En el primer caso, pescando desde una embarcación, se puede dar cualquier tipo de condiciones de pesca, y por ende, la necesidad de contar con una variedad mínima de líneas mosqueras para poder cubrir esta gama de posibilidades. Si se percibe algo de actividad en superficie, cerca de ella, o bien la vegetación se encuentra a escasos 1 ó 2 metros de profundidad, una línea flotante es la ideal. Si no hay actividad de superficie, pero se sabe o especula que los peces andan rondando profundidades medias, una línea de hundimiento es necesaria, tomando aquella de tasa adecuada a la profundidad que se pretende pescar, y que muchas veces depende directamente de la profundidad del sector visitado.

Ediciones Anteriores de
"Aguas Silenciosas"

Aguas Silenciosas Inicial
Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
El Equipamiento para Lago
Flotando en Lago - Float Tubes Presentaciones en Lagos
Patrones de Imitación
Patrones de Atracción
Distintas Épocas del Año
Recogidas
Pescando de Orilla
Cuando el Viento Arrecia
Las Profundidades de un Lago
Lagos Cordilleranos
Capas para Flotar en Lagos
Aguas Quietas en Ríos
Pescando entre los Juncos
Las Bocas de los Lagos
La Línea Flotante en el Lago
Vegetación Bajo el Agua
La Migración de las Damiselas
Las Damiselas Adultas
Scuds: Crustáceos de Lagos
Las Corrientes en Lagos
Las Tube Case Caddis
Una Damisela Adulta
Pescando en Camas de Algas
Tres Libros de Pesca en Lagos
Aeshnidae, familia de Odonatos

En el segundo caso, la pesca de orillas, en cortes o barras de un lago, hay otros factores que suelen influir, como son las moscas más pesadas, las distancias buscadas en el lanzamiento, la trayectoria de recogida esperada y en muchos casos, el viento presente. La línea de punta de hundimiento y particularmente la shooting taper logran el propósito a la perfección, ya que permiten mejor rendimiento en el lanzamiento ante condiciones de viento complejas y grandes moscas, con la adición de la posibilidad de recoger la mosca en una trayectoria más bien ascendente, siguiendo el contorno del fondo del lago hacia las orillas.

Finalmente …

Aunque exista esa gran variedad de posibilidades de líneas de hundimiento, es importante ser práctico y ajustarse al factor “presupuesto” y también al espacio de carga en los bolsillos del chaleco. En general un carrete con dos bobinas es suficiente bajo cualquiera de esos aspectos y considerando las posibilidades de pesca en un lago, se pueden resumir en: una línea flotante, una de hundimiento completo y tasa media (tipo II o III) y una shooting taper de hundimiento rápido. Con esas tres líneas se puede cubrir con precisión casi el 100% de las situaciones de pesca en lagos. Mi caso personal es precisamente ese: una línea floating WF + una línea Teeny T200 (o una T150, dependiendo de la caña que esté utilizando) y una línea de hundimiento, llamada Stillwater Taper, hundimiento medio y color transparente, que ha sido la carta de éxito en situaciones especiales, como es el caso de la migración de las damiselas en noviembre y diciembre, o en lentas eclosiones de caddis en algunos de los lagos australes.

La moraleja es que habiendo tantas posibilidades, siempre es posible concentrarse en dos o tres alternativas para enfrentar en forma totalmente preparada las sorpresas que te puede deparar la pesca en aguas silenciosas.

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Rodrigo Sandoval es un pescador con mosca originario de Santiago, Chile, que ha dedicado innumerables jornadas al estudio de los cuerpos lacustres. En este proceso, ha pasado largas horas probando técnicas en aguas chilenas, así como en lagos en Argentina, EEUU y Canadá.


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