Estrategias Alternativas - Rodrigo Sandoval

¡Sanguijuelas!

Con sólo escuchar ese nombre, a muchos les vienen sensaciones e imágenes desagradables, donde estos organismos, popularmente calificados como chupasangres y parásitos, están lejos de la simpatía de la gente ... salvo en los mosqueros, quienes sutilmente (en algunos casos) esbozan una sonrisa lateral que evidencia que hay más en el concepto de estos organismos que su apariencia y reputación.

Es que los mosqueros saben que las truchas y otras diversas especies de peces de agua dulce se alimentan con gran voracidad de estos alargados organismos. Aunque usualmente nos preocupamos de conocer los insectos más abundantes del lugar, lo cierto es que en un lago cualquiera del sur de Chile o Argentina, la probabilidad de que exista una población consistente de sanguijuelas y que los peces los sepan, es muy, pero muy alta.

A diferencia de diversas especies de insectos, las sanguijuelas - que oficialmente no son insectos - no pasan por etapas de metamorfosis, sino que viven por varios años, creciendo en el fondo de un cuerpo de agua, hasta que son devoradas con gran gusto por un pez ... o hasta que mueren por la edad, pero normalmente sucede lo primero.

Reconozco que en los últimos años este grupo se había escapado de mis pensamientos más relevantes al momento de pescar en lagos. Pero eso cambió drásticamente hace un par de meses cuando me enfrenté a un lago desconocido a varios kilómetros al norte de Coyhaique en la Patagonia Occidental. Por un par de días llegué a partirme la cabeza al ver que en estas aguas habitaban truchas de tamaños intimidantes, todas marrones muy musculosas, pero cuyos hábitos alimenticios las llevaron a ignorar rotundamente una eclosión de Tube Case Caddis de buen tamaño, y al día siguiente, una eclosión de unas hermosas y muy amarillas Mayflies.

Entiéndame con dramatismo: mientras cientos de insectos salían a la superficie, ninguna - ni una sola - tomada de superficie se vio en el sector en que pesqué, aún cuando de vez en cuando se veían cuerpos de gran magnitud surcando las zonas bajas del mismo lago, a no mucha distancia de los afortunados insectos.

Bueno, no tan afortunados. Había una bandada de golondrinas que atacó cada eclosión con despiadado entusiasmo.

En fin. El enigma fue resuelto al hacer una recolección de organismos del fondo y de las zonas con algas. Aparecieron algunos scuds, varios insectos mayores como ninfas de libélulas, algunos especímenes de las Mayflies y Caddisflies eclosionadas en esos días, pero más relevantemente, ... así es, ya adivinaron: sanguijuelas.

Encontré sanguijuelas entre las algas, en el sedimento, e incluso debajo de las rocas de una orilla más rocosa. Todas similares en tamaño y tonalidades entre café oscuro y verde oscuro.

Así quedó resuelto un problema, pero no el segundo. Abrí mi caja de moscas y me encontré decenas de ninfas de pequeños tamaños, dragons, scuds, y otros patrones más pequeños, perfectamente ordenados y clasificados. Ni una sola imitación de sanguijuelas, salvo un maltratado zonker en tamaño #6, de color verde más bien claro, claramente dejado como segunda, e incluso, tercera selección.

Con algo de fe y esperanza (pero no mucha), lancé el zonker entre los juncos, muchas veces, probando diferentes profundidades y ritmos de recogida, sin éxito. Pero aún con esos resultados, mi elección general fue validada por un mosquero local, quien nos aseguró que uno de los patrones más exitosos del lago eran los zonkers negros y otros similares. (Yo confié que en el agua, entre negro y verde no habría una diferencia, pero esa opinión fue ignorada por las truchas, que son las que tienen la palabra final).

Aún así, la lección estaba clara y mi magro resultado sólo se justificó por la falta de una imitación más precisa, tanto en color como en tamaño, así como por el clima extremadamente inestable de aquel día, lo cual seguramente influyó en el estado de las aguas y de sus habitantes (pasamos de sol sofocante a nieve en menos de 12 horas).

Días después, comentando el caso con otros mosqueros visitantes de la misma zona, se dieron el gusto de enrostrarme una colección de fotos de enormes marrones que habían capturado en esas aguas, utilizando - por supuesto - patrones de sanguijuelas.

Nada más que decir. Aquí estamos con la lección aprendida y aclarada ... nuevamente.


Las Sanguijuelas

Científicamente, las sanguijuelas no son insectos - por carecer de un cuerpo formado en segmentos - lo que las califica en un Phylum diferente: Annelida. Dentro de éste, pertenecen a la clase Hirudinea. Por lo tanto, son tan diferentes de los insectos como nosotros los mamíferos. Sólo guardan un lejano pero existente parentesco con las lombrices de tierra.

Entre las decenas de diferentes especies de sanguijuelas, se encuentran especímenes en todas partes del mundo, incluyendo en cuerpos de agua salada.

Físicamente se les identifica un cuerpo más bien cilíndrico muy flexible, con aros que asemejan segmentos, una cabeza pequeña en un extremo y una especie de paleta en el otro. Presentan dos succionadores que las caracterizan, uno en cada extremo de su cuerpo, los que usan tanto para adosarse a diferentes superficies, incluyendo anfibios, peces e insectos, aún cuando sólo uno de estos succionadores, el que está en el extremo de la cabeza, sirve para su alimentación.

En tamaño pueden llegar a superar los 10 cm cuando están estiradas, aunque en su gran mayoría los ejemplares se mantienen en el rango de los 3 a 5 cm. Ante una amenaza, se contraen tomando la forma de una pequeña bola oscura, difícil de distinguir.

Son reconocidos y ágiles nadadores, lo cual complementan con su capacidad de avanzar por el fondo utilizando sus succionadores. Su nado se presenta con regulares y rítmicos movimientos ondulantes. Este comportamiento contrasta con su ceguera, ya que careciendo de ojos, basan sus sensaciones en el olfato y el tacto, ambos muy desarrollados.

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"Aguas Silenciosas"

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Anatomía de un Lago Chileno
Habitantes de un Lago Chileno
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Patrones de Atracción
Distintas Épocas del Año
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Pescando de Orilla
Cuando el Viento Arrecia
Las Profundidades de un Lago
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Capas para Flotar en Lagos
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Pescando entre los Juncos
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La Línea Flotante en el Lago
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La Migración de las Damiselas
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Scuds: Crustáceos de Lagos
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Una Damisela Adulta
Pescando en Camas de Algas
Tres Libros de Pesca en Lagos
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Líneas de Hundimiento en Lagos
La Técnica para Pelear Truchas
Pescando en la Castorera
Estrategias Alternativas
Pescando Visualmente

Ambientes y Comportamientos

Son hermafroditas, por lo que basta el encuentro entre dos ejemplares cualquiera para lograr reproducirse, lo cual ha ayudado fuertemente a su distribución y abundancia.

Viven prácticamente en cualquier ambiente donde exista algo de humedad, incluyendo bajo el barro, el cual puede ser fuertemente pisoteado, pero aún así podrá albergar varios ejemplares, y también en cuerpos de agua hasta profundidades de sobre 20 metros.

Son primariamente nocturnas y muy abundantes en lagos de fondos de algas y/o sedimentos.

Pese a la creencia popular, sólo algunas especies se alimentan de sangre de los organismos succionados, mientras una gran mayoría mantiene la costumbre de alimentarse de moluscos, sedimentos orgánicos, e incluso carroña.

Imitación de Sanguijuelas

Imposible no mencionar uno de los patrones que mayor éxito tiene en aguas quietas y también corrientes: la Woolly Bugger. Parte importante de su éxito es precisamente su capacidad de simular sanguijuelas - entre otros varios posibles alimentos de los peces.

Sea cual sea la elección del pescador, una de las características primordiales del diseño de los patrones de imitación de estos anélidos es el movimiento. Materiales como el marabou y la piel de conejo, han sido tradicionalmente los elegidos para producir el efecto de movimiento y más recientemente algunos materiales sintéticos de largas fibras (como el crystal chenille, por ej.) han sido recurrentes soluciones para la imitación de estos organismos.

En una visión más completa, los cuatro aspectos principales de las imitaciones de sanguijuelas son:

  • El comportamiento de los naturales, resuelto con materiales que ofrecen movimiento, así como un nado ondulante que se complementa con agregar peso en la cabeza del patrón en la forma de un bead head o de otro material de lastrado.

  • La forma, tomando en consideración que en el nado las sanguijuelas muestran el largo completo de su cuerpo, complementado con una silueta delgada.

  • El color, considerando que hay especies que cubren desde el negro, al rojo, pasando por café y verde en diferentes tonos.

  • El tamaño, recordando que el gran porcentaje de los ejemplares más activos y abundantes en cualquier lago están en el rango de los 3 a 5 cms, lo que equivale a un anzuelo #6 o #4, con una cola del largo del anzuelo o menos.

De tal manera, una propuesta de selección de patrones de imitación incluye los siguientes.

Woolly Bugger

El clásico patrón, que puede ser atado con diferentes variaciones y combinaciones de colores para el cuerpo, la cola y el hackle. Para las sanguijuelas, los colores negro, café, verde y rojo oscuro, son los más recomendados.

Ver detalles de atado.

Marabou Leech

Este patrón es uno de los más simples y fáciles de atar, compuesto esencialmente de unas pocas plumas de marabou, lo cual ayuda tremendamente a que esta mosca prácticamente se vea viva bajo el agua con apenas algunos cortos tirones.

Ver detalles de atado.

Llanquihue Killer

Variación hecha con lomo de flashabou azul sobre el cuerpo y una pequeña cabeza de chenille naranja, que imita un huevo de salmón, mientras que el resto del cuerpo simula una sanguijuela que se alimenta del huevo. Es una derivación chilena del patrón conocido como "Egg Sucking Leech".

Ver detalles de atado.

Glass Bead Bugger

Patrón cuyo cuerpo está hecho con cuatro mostacillas verde brillante y cinco collares de hackle grizzly.

Black Zonker

Este streamer simula de buena manera la forma, movimiento y colorido de las sanguijuelas. El factor de éxito de este streamer se debe primordialmente a la tira de piel de conejo con la que está construido lo que lo hace que trabaje muy bien en el agua, dándole mucha vida y acción.

Ver detalles de atado.

Presentación de Imitaciones de Sanguijuelas

La presentación de este tipo de patrones toma en cuenta el nado regular y ondulado de estos organismos. Una recogida a tirones regulares es suficiente para simular este movimiento, por lo que el clásico "stripping" es prácticamente la única estrategia recomendada, siempre probando a diferentes profundidades y velocidades de recogida.


Sin duda, información que vale la pena recordar, ya que ante falta de indicios de comportamiento selectivo de los peces en un lago, uno de los patrones de exploración más recomendados es uno que imite una sanguijuela. Aún más sabiendo que los peces siempre podrán reconocer ese nado y esa forma de un organismo que la mayoría de los humanos prefiere no ver jamás en su vida.

Bibliografía

  • "Fly Patterns for Stillwaters", Philip Rowley, 2000.

  • "Lake Fishing with a Fly", Randall Kaufmann y Ron Cordes, 1992.


Rodrigo Sandoval es un pescador con mosca originario de Santiago, Chile, que ha dedicado innumerables jornadas al estudio de los cuerpos lacustres. En este proceso, ha pasado largas horas probando técnicas en aguas chilenas, en todas las regiones australes, así como en lagos en Argentina, EEUU y Canadá. Según un reciente recuento, ha flotado cerca de 100 lagos diferentes, enfrentándose a las más variadas condiciones y desafíos de pesca de truchas.


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