Texto y fotos: Patricio Guerra C. Se acercaba el fin de temporada de pesca 2006-2007 y sólo sabía que quería que fuera un final especial. No tenía idea aún donde sería, pero me había propuesto que esta vez sería diferente y memorable. Fue así como decidí contactar a mi amigo Juan Carlos Martínez, gran guía e instructor de lanzamiento, quien inmediatamente me invitó a conocer sus lugares de pesca en Osorno, dando así la inspiración a lo que sería ese memorable fin de temporada. Si bien, años atrás había tenido un fin de temporada en esa zona, tenía la impresión que esta ocasión habría sorpresas y experiencias diferentes, ya que Juan Carlos, como gran conocedor de la zona, sabe la pesca que me gusta y estaba seguro me sorprendería. La idea me entusiasmó mucho y comenzamos de inmediato a organizar la salida. Obviamente todo la parte gruesa de la organización quedaba en manos de Juan Carlos, incluyendo estructurar el itinerario con lugares de pesca, alojamiento y comida. Cuando me comentó que había lugar para un pescador adicional, de inmediato pensé en Oscar – un excelente compañero de pesca en muchas jornadas – quien días atrás me había compartido su idéntico interés en un fin de temporada memorable. Sin duda, el candidato ideal a sumarse a este grupo. Con ansiosa impaciencia, llegamos finalmente al día programado para el viaje, comenzando por tomar el avión desde Santiago a Osorno, en el primer vuelo que pudimos reservar para esa mañana, para encontrarnos con Juan Carlos en el mismo aeropuerto de destino. Subimos nuestros bultos a la camioneta en un estado de impaciencia que difícilmente nos permitía relajar la sonrisa de la cara, e incluso, esa risa nerviosa que muchas veces nos acompaña en los primeros momentos de un esperado viaje. Sin más trámite, Juan Carlos tomó rumbo hacia la cordillera. Una vez en movimiento, comenzamos a acosar a Juan Carlos – en adelante Caco -, con miles de preguntas relacionadas con los destinos e itinerario. Con paciencia y calma, nos comentó que los dos primeros días pescaríamos lagunas y el último veríamos si podíamos hacer algo en el Gol-Gol. ¡Fantásticas noticias! Esto último nos entusiasmó mucho, pues ninguno de nosotros habíamos pescado antes este legendario río. En ese momento pregunté por las alternativas de alojamiento en la zona que estaban contempladas. Con una risa contenida nos dijo: “no tienen idea donde pasaremos este fin de temporada, se los voy a decir, recién cuando entremos en la recta final”.
Menos mal que el camino no era muy largo y pronto nos enteramos del destino. Caco, es sobrino de alguien que posiblemente no necesite mucha presentación. Se trata de Jorge Barrientos Camadro. Un legendario gran pescador con mosca chileno y uno de los mejores lanzadores que he visto en mi vida. Desde hace varias décadas su nombre es sinónimo de respeto en círculos de pescadores con mosca de muchos lugares del mundo. Bueno, creo que ya adivinaron: la grata sorpresa que Caco nos tenía era la inolvidable oportunidad de compartir estos tres días con el gran Jorge Barrientos, nada menos que recibiéndonos en su propia casa, junto a su encantadora señora María Inés. Don Jorge Barrientos en PuyehuePocos kilómetros pasado Entre Lagos se encuentra el residencia de Don Jorge, con su acogedora casa a orillas del Lago Puyehue. Al llegar, el mismísimo Don Jorge nos recibió con mucho cariño, haciéndonos sentir como si nos conociésemos desde siempre. Desde el primer momento, sentimos una sensación, de estar viviendo parte de la historia de la pesca con mosca de Chile. Por donde uno miraba, había pinturas, fotos, y objetos, y cada uno con su propia historia. Parte de esta historia se hizo presente en las conversaciones iniciales, mientras recorríamos el lugar con un aperitivo, y luego acompañando un exquisito almuerzo, donde pudimos disfrutar de la mano que tiene Doña María Inés para lograr tan delicados y elaborados platos.
A pescar se ha dichoLa pesca no podía estar lejos, por lo que posiblemente se evidenciaba en nuestras ansiosas miradas, así que poco después nos aprestamos a salir hacia una pequeña laguna de la zona, con la idea de pescarla toda la tarde. La estrategia se basaba en nuestras embarcaciones personales y recorrer los distintos rincones probando suerte con patrones adecuados. El lugar era precioso y el día estaba espectacular. ¿Qué más se podía pedir?
Como un regalo del cielo, comenzamos bien. Al observar con detención esta laguna, se veía mucha actividad, lo que presagiaba una tarde muy productiva. Dicho y hecho, al poco andar cada uno ya había engañado a varios ejemplares, truchas farios y arco iris, muy parejas, todas entre 1 y 1,5 kilos, muy saludables y combativas. Buscando ese éxito, comenzamos pescando con líneas de hundimiento e imitaciones de Odonatos, para finalizar la tarde pescando con floating y pequeñas imitaciones de Mayfly, lo que estuvo muy entretenido. Durante todo ese rato fue imposible no disfrutar de cada instante, ya que nuestra primera sesión de pesca en las aguas cercanas a Don Jorge, experimentábamos la experiencia que posiblemente muchos de sus invitados anteriores, incluyendo numerosos extranjeros, han podido disfrutar como parte de la maravilla de pesca que el Sur de Chile siempre ha ofrecido.
Regresamos muy contentos de este primer día de pesca, en cuanto entramos Don Jorge nos pidió un rápido reporte, que emocionados y con gran entusiasmo aún presente, entregamos con detalle. Rió un poco y nos dijo “este es el primer dato que les tengo, faltan dos más”.
Nuestras habitaciones, ya estaban asignadas y dispuestas. Como Don Jorge sabía mi afición por el atado, en mi habitación ubicó una mesa de atado con todo lo requerido para hacer moscas, y me dijo “para que no te aburras y puedas hacer la mosca que desees, estás en tu casa”. ¿Podría pedir algo más? Antes de la cena, esa misma primera noche, pudimos ver muchas otras cosas interesantes expuestas en su casa, y que forman parte del pasado, presente y futuro de pesca con mosca. Me sentía como si estuviera tomando un “Master en Pesca con Mosca”, ya que Don Jorge es muy dado a compartir sus conocimientos, algo por lo que le estaré agradecido por siempre. Los minutos pasaban escuchando las innumerables historias que acompañan cada uno de los objetos y recuerdos que se destacan prácticamente en cada rincón de su casa. Al día siguiente y después haber tomado un rico desayuno sureño, nos aprestamos a salir a otra laguna que nos tenían reservada. En esta ocasión, la pesca volvió a ser magnífica. Prácticamente usamos sólo línea floating. Además de eso, lo que más nos recordó la pesca en Coyhaique, fue que los patrones que mejor anduvieron fueron las Chernobyl Ant. Nuevamente volvimos a experimentar esa sensación de “atemporalidad”, al estar pescando lugares que el mismo Don Jorge ha venido recorriendo por décadas y una vez más, en aguas donde varios de sus legendarios patrones fueron desarrollados. Serán estas hermosas truchas necesariamente descendientes directas de aquellas que durante todos estos años han sorprendido y desafiado las habilidades técnicas de los mosqueros que han tenido el privilegio de visitar estas aguas. |
![]() |
En la tarde, casi al finalizar la bajada y ya acercándonos al lago, tuve un gran pique y pude ver la trucha, una buena arco iris, que lamentablemente también se soltó en la lucha. (Muchas de las más recurrentes historias de pesca hablan de “las grandes truchas que se escaparon”, ¿por qué será?)
Finalmente la jornada de pesca llegó a su fin y al terminar de bajar el río, nos sentamos unos instantes a comentar con Oscar. Ambos coincidimos en lo bien que lo habíamos pasado estos tres días. La pesca había sido excelente, sin lugar a duda. Los días, llenos de gratos momento y lo mejor de todo, mucha amistad de parte de Don Jorge y su familia, junto con la experiencia de haber podido compartir estas jornadas en largas y detenidas conversaciones que entremezclaban los detalles de confección de algún patrón selectivo y memorables historias de pesca en la hermosa región de Los Lagos.
Esa misma tarde, cuando íbamos de regreso a su casa, Don Jorge, nos preguntó que si queríamos hacer mañana una pequeña clase de lanzamiento, simplemente para ver en qué nivel estábamos y así poder darnos algunos datos que nos podían ayudar más adelante.
El libro "Pesca con Mosca. Estilo y Sistema Barrientos" salió a la venta el 2003 y siendo el segundo libro de don Jorge Barrientos C. se transformó rápidamente en un objeto de colección que no sólo rescata las técnicas para la pesca en Chile, sino que anécdotas y referencias del desarrollo de la actividad en el Sur de Chile. Más detalles aquí. |
Fue inevitable tener un cierto nivel de nerviosismo ante dicha oferta, pues tanto Oscar como yo somos pescadores principalmente de la Zona Central y no acostumbramos a realizar lances de 35 metros con línea floating como los que normalmente hace Don Jorge y que es donde nos quería ver.
Al día siguiente, de broma, yo andaba diciendo que tenía el brazo malo y no podía lanzar. Por supuesto, Don Jorge me respondió certero, “entonces hazlo con la otra mano”.
El desarrollo de la clase fue muy didáctico, me sentía como estar en un workshop en los Estados Unidos, pues la metodología era muy similar. No era casualidad, ya que el mismo Don Jorge realiza viajes constantemente a USA a realizar charlas y cursos de lanzamiento. Con detención y detalle, pero de una manera muy fácil, nos explicó los típicos errores que se comenten al tratar de lograr gran distancia.
La verdad es que fue una experiencia inolvidable y como decimos en chileno “con gusto a poco”. Tanto para Oscar como para mí, la clase fue muy fructífera y quedamos en volver más adelante con la finalidad de seguir tomando clases con Don Jorge.


Luego de esta experiencia, recomiendo enfáticamente, a los que deseen seguir aprendiendo más del arte de la pesca con mosca, que contacten a Don Jorge Barrientos. Estoy seguro que les será de mucha utilidad, además les evitará años de frustraciones y errores, acortando drásticamente la Curva de Aprendizaje de este hermoso deporte.
Por mi parte y la de Oscar, llegó el momento de irnos y nos despedimos de nuestros anfitriones como si hubiésemos estado un mes en su compañía. Los días parecieron multiplicarse por tres, ya que la cantidad de detalles, anécdotas y nuevas experiencias, superaron extensamente mi original expectativa de hacer algo “diferente y memorable” para el final de temporada. Sin duda, inolvidable.

De izquierda a derecha: Oscar Rojas, Jorge Barrientos C.,
Patricio Brown Trout
Agradezco de todo corazón, el cariño y amistad recibidos de parte de Don Jorge Barrientos, su señora Doña María Inés y mi amigo Caco. Fue una experiencia inolvidable que todo pescador con mosca debiese tener.

Patricio Brown Trout
|
|
Copyright
1999 - 2009 RiosySenderos.com ® |
|