
No todos somos montañistas de altas cumbres. A muchos de nosotros nos atrae enormemente alcanzar la cumbre de un cerro, aunque éste no sobrepase los 2.000 metros de altura. Es más el desafío de subir y tener como meta la cumbre teniendo una jornada agradable y disfrutada, que un estímulo de tipo "alta aventura". A veces, algunas de esas cumbres pueden estar cerca. Tal es el caso al vivir en el valle central de Chile, donde a sólo algunos kilómetros se encuentran las cumbres más altas de toda la cordillera central. Por otro lado, siendo un habitante de Santiago de Chile, he desarrollado una muy potente claustrofobia que me impulsa a salir a la naturaleza cada vez que puedo. Muchas veces, los fines de semana están copados con compromisos sociales que hacen que un viaje de dos días sea impracticable. Un salida de medio día es una alternativa única y muy realizable. Estas dos condiciones me hicieron apuntar hace mucho tiempo a las cumbres que podía observar todos los días desde mi casa o cuando pasaba en auto por la calle. Son varias las cumbres a nombrar, situando algunas de las más altas en el macizo cordillerano que alberga a nuestros preciados centros de esquí. Lo que más domina la visión oriente de Santiago es la Sierra de Ramón. En ella se destacan cumbres interesantes como el Cerro Provincia y la misma cumbre del De Ramón. Un poco hacia el norte aparece un importante cordón montañoso, en cuyo frente se encuentra uno de los cerros más visitados en fines de semana. Mirando un poco más hacia la izquierda, es decir, hacia el norte, aparece la dominante cumbre del Cerro Manquehue y dos de sus cumbres secundarias. Curiosamente son éstas dos de las cumbres que se han vuelto las best seller para los otros claustrofóbicos como yo, que buscan una salida interesante, con una buena dosis de actividad física, naturaleza ... y poder volver a casa antes de almuerzo. El Cerro Manquehue.
En lengua nativa, "Lugar de Cóndores". Hoy en día la faldas del Manquehue están pobladas por zonas residenciales de Santiago. Aún así ofrece un espectáculo de flora nativa y muchas especies de aves y algunos animales. Otra de los atractivos, para quienes aún disfrutan de las visiones urbanas, es la vista de Santiago desde la altura. El sector del Cerro Manquehue (1.600m) incluye otras cumbres menores, pero que ofrecen una agradable aventura de algunas horas, como es el Manquehuito (1.300m) hacia el oriente y el Cerro Carbón (1.350m) hacia el poniente. El Cerro San Cristóbal y el Santa Lucía, verdaderos parques urbanos, son la punta occidental de este cordón. La subida al Manquehue requiere de nociones básicas de marcha y toma un tiempo cercano a las dos horas, dependiendo del estado físico. Algunos excursionistas han adoptado la costumbre de hacer las cumbres del Manquehuito y el Manquehue en una sola visita, denominándose a dicho logro El Manquehuazo. La travesía a ambas cumbres puede lograrse en unas cuatro horas si condición física acompaña. Aún así no es recomendable este doble objetivo para una media jornada, sino para una casi completa. Existen varios accesos para el circuito del Manquehue. Uno por la zona de Lo Curro, otro en el sector de la Pirámide. El sector de La Dehesa ofrece el acceso por la ladera nororiente del Manquehue. Al acceder por cualquiera de las rutas del oriente se llega en un momento de la travesía al portezuelo que separa La Dehesa de Lo Curro, a casi 1.200m de altura. Este lugar, abundante en vegetación nativa, como quillayes, destacándose los espinos que en primavera ofrecen una colorida cubierta amarilla, que contrasta con los verdes de plantas y otros árboles. Ese punto dirige un sendero hacia la cumbre del Manquehue (una hora de caminata), y otro hacia el Manquehuito en dirección contraria (30 min. de caminata). La excursión de media jornada requiere unas buenas zapatillas o botas excursión, y una ración adecuada de agua, en especial en épocas calurosas. En época de invierno resulta un espectáculo especial después de una nevada regular, que puede verse como una simple lluvia en la ciudad. El Manquehue se adorna de un manto blanco en esas ocasiones, haciendo de la excursión un verdadero himno a la naturaleza. El Cerro Pochoco.
En pleno sector de El Arrayán, se alza una cumbre muy simple - guardando el debido respeto al imponente cordón montañoso que más al oriente incluye cumbres como el Cerro Cortadera (3.300m). La ascensión al Pochoco se realiza por un claro sendero marcado, entre litres y espinos (que en primavera se adornan con un amarillo florecido), de inclinación variable, aunque en algunos trechos puede llegar a una pendiente muy agotadora. La excursión puede incluir la primera cumbre del Pochoco, a 1.800m, que puede ser alcanzada en una hora desde el camino pavimentado. Otros veinte minutos llevan a la segunda cumbre, y finalmente una hora permite llegar a la más respetable de las tres cumbres inmediatas, la Loma de Vaca, ésta última accesible por un bello sendero rodeado de árboles de fuerte verde, pastizales, y una ladera, que en ocasiones mantiene manchones de nieve, incluso entrada la primavera. Desde la primera cumbre, y la que ofrece la mejor vista, se encuentra una cumbre superior, a sólo una hora de caminata. la Loma de Vaca es realmente la cumbre del grupo de cerros inmediatos y da una visión especial de los restantes cerros de la zona, incluyendo el Cerro Provincia, hacia el sur. La dificultad de esta excursión se basa en la tierra a veces suelta del sendero, muy amenazante de caídas durante la bajada. Además, durante todo el año no existen fuentes de agua, por lo que hay que contar con una buena provisión en botellas o caramayolas. El sector final de la ascensión a la primera cumbre se realiza por un sendero entre rocas, que en algunos casos obliga a apoyarse con ambas manos para poder sortear algunas pasadas. En todo caso, nada que requiera técnicas especiales. Ambas cumbres, Manquehue y Pochoco, califican en la Clase I (uno) - sendero claro y de baja dificultad, que no requiere de instrumentos ni técnicas especiales, aunque su pendiente y tierra suelta pueden imponer una cuota de exigencia y precaución. Utilizar un bastón puede llegar a ser una decisión clave para ofrecer un apoyo adicional en la subida y un punto de seguridad en la bajada. Poder disfrutar de media jornada de subida de cerro es suficiente para aplacar mi estrés acumulado inevitablemente en la semana. Además, da la oportunidad de disfrutar unas horas con familiares o buenos amigos, ya sea en la media jornada de subida, o en la media jornada restante en casa.
¡Suerte y buen paseo! Artículo y Fotos: Rodrigo Sandoval |
|
![]()
|
Copyright
1999 - 2005
RiosySenderos.com ® |
|