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Es muy común entre los pescadores con mosca, escuchar quejas contra el
daño que causan otros pescadores que no cumplen con el reglamento
establecido, que no existe fiscalización y que no cuidan el medio
ambiente en el cual practicamos nuestro deporte.
Es una triste realidad, encontrarnos con nuestros lugares de pesca
sucios, sin peces o a veces totalmente destruidos de una temporada a otra.
¿Qué podemos hacer para ayudar a mejorar esta situación? Es la pregunta
que muchos de nosotros se hace.
Existe un número muy limitado de pescadores con mosca que desde un
comienzo han practicado esta modalidad. La mayoría empezó con anzuelo y
carnada o con señuelos artificiales, hoy también denominados “herramientas”
como son las rapalas, caimanes, cucharas, etc. Con el tiempo, algunos de
estos pescadores desarrollan el interés por esta hermosa actividad,
utilizando moscas, que para muchos como nosotros, forma parte de un estilo
de vida y de una forma de cómo relacionarse con la naturaleza. De alguna
manera, al adoptar la pesca con mosca, logramos en muchos casos un nivel
mayor de entendimiento y armonía con el entorno en que habitan los peces
que queremos engañar.
Pero el aprendizaje de técnicas avanzadas y equipo especial, muchas
veces fuera del presupuesto de inversión para una actividad recreativa,
le dan a la pesca con mosca una imagen de una disciplina compleja y de una
actividad sólo para fanáticos, que hasta cierto punto es verdad.
Teniendo en cuenta estos factores, pienso que es un error el criticar a
la gente que utiliza técnicas de pesca alternativas a la pesca con mosca.
Por la sencilla razón de que la mayoría ignora las ventajas y placeres
que puede brindar esta disciplina al adoptar las técnicas de pesca con
mosca, y se ven complicados al verla como una alternativa viable para
pescar.
Por esta razón, me parece que la mejor manera de abordar el tema de
“convencer” a alguien a que adopte la pesca con mosca es precisamente
demostrarles que aquellas razones que les impiden transformarse o bien que
los alejan de esta actividad no son reales ni están en lo correcto.
Ya que la pesca con mosca a la larga resulta ser más efectiva, al
tener hábitos adecuados de cuidado de los peces y del medio que los
rodea, aseguramos - para todos - una mejor pesca en el futuro.
La pesca con mosca, sí es un método efectivo, entretenido e incluso
más barato si se maneja en un nivel básico. Para demostrarlo he aquí
una lista de razones, factibles de utilizar como sólido argumento para
que otros pescadores puedan elegir la pesca con mosca como su método de
preferencia.
La mosca es más efectiva
Con mosca se pesca más y de mayor tamaño. Las moscas al ser más
pequeñas, son vistas por los peces como presa fácil. La dieta de un
pez es constituida mayoritariamente por insectos, por lo tanto, para
un ejemplar grande, con experiencia, es más fácil ser engañado por
una mosca que por otro tipo de señuelo artificial. Estos últimos
usualmente buscan el efecto de irritación o curiosidad. Este efecto
es cada vez menos efectivo en peces con “experiencia de viejo”. Es
al imitar sus alimentos habituales que resulta factible engañar a los
peces más difíciles. En mi experiencia, no existen especies de peces
que no estén abiertas a tragarse una mosca.
Es más barata
Cualquier señuelo decente cuesta mínimo $3.000 en Chile, que
equivalen a unos US$5 - como por ejemplo una clásica cuchara
española. Una rapala puede llegar fácil a $8.000 e incluso más. Por
otro lado, una mosca vale alrededor de $1.500 y si uno mismo las ata,
pueden costar como máximo $600. En otras palabras, el costo operativo
de mantener una selección de imitaciones para pescar es claramente
inferior al de mantener una caja con señuelos. En relación al equipo
mosquero, si bien muchas cañas de marca y buena calidad están en el
orden de los US$300 y mucho más, es también factible encontrar
equipos completos, incluyendo caña, carrete y línea por menos de
US$80, lo cual se acerca bastante a los precios de los equipos “ferreteros”.
Bien cuidado, un equipo mosquero puede durar toda la vida sin importar
la calidad de sus materiales.
Se puede practicar con un equipo convencional
De no querer adquirir un nuevo conjunto especializado en la pesca
con mosca, es factible utilizar el mismo equipo (caña, carrete)
utilizado en la pesca con señuelos y carnada. Una caña convencional
delgada con un carrete no muy grande, nylon delgado 0.20mm o 0.25mm,
un pequeño plomo, 50 cm de nylon entre el peso y la mosca, es
suficiente para trabajar con moscas mojadas o ahogadas. Existe la
posibilidad de utilizar una burbuja de plástico, que permite lanzar
la mosca que no tiene peso utilizando un equipo diseñado para
señuelos.

No daña al pez
La mosca al tener sólo un anzuelo simple, es más fácil y rápido
de remover, pudiendo devolver el pez en las mejores condiciones
posibles. En cambio el daño que provoca un anzuelo de tres puntas
(araña), los cuales están presentes en todos los señuelos
artificiales, es muchas veces letal para ellos, especialmente en
ejemplares pequeños. En otras palabras, para poder practicar la pesca
con devolución adecuadamente, el uso de moscas es esencial ya que el
daño en el pez es mínimo con anzuelos pequeños y simples.
El equipo es más liviano
Ningún pescador con mosca lleva una caja grande que pesa como 10
Kg vadeando por el río. Solo un “ferretero” está obligado a
hacerlo si quiere tener una variedad disponible de señuelos a mano.
Bajo este concepto, suena más razonable planear una jornada completa
recorriendo el río con poco peso que es el que ofrece el equipo
mosquero, moscas incluidas, que con una selección amplia de cucharas
y similares.
Es menos peligroso
Los señuelos grandes, como los caimanes, llenos de anzuelos
triples, son muy peligrosos. Especialmente cuando el pez capturado y
salta en el suelo pudiendo enganchar las manos de cualquiera que trate
de sacárselo.
Se enreda menos
La mosca, por su forma, es más difícil que se enrede en las rocas
y vegetación. Y si fuera el caso, en la mayoría de las veces, un
simple tirón es suficiente para sacarla. Más que el hecho de perder
moscas por su costo monetario, que ya es mínimo, es un asunto de
efectividad en la pesca, ya que las posibilidades de pesca aumentan en
la medida en que pasamos mayor tiempo presentando una mosca - en lugar
de tratar de desenredarla. Aún más dramático es el caso en que
sólo un señuelo o mosca en particular están funcionando en una
ocasión específica. Perder ese boleto por un enredo es frustrante.
Mejora la pelea
Esta característica es notable. Cuando uno engancha una trucha con
una mosca en su boca, tiene toda su energía para dar la mejor de las
batallas. Si se la compara con una trucha enganchada con un caimán en
las profundidades de un lago, la cual llega muerta a la superficie por
la descompresión, no hay donde perderse.

Es más “deportiva”
El “deporte” está en engañar a la trucha con una imitación
de un alimento en particular. Esto exige del pescador dominar tanto
técnicas como conocimiento que resultan en una mayor efectividad. Es
decir, el pescador está experimentando constantemente un desafío que
debe superar por su propia capacidad y desarrollo de habilidades en
varias áreas. Dado esto, un buen deportista le da las gracias a su
contrincante y lo devuelve al agua, en un gesto de agradecimiento por
su participación en la competencia.
Rápida puesta en práctica
A un equipo convencional liviano, plomos pequeños y un puñado de
moscas mojadas, son suficientes para empezar a pescar. Lanzamiento
clásico como cualquier otro señuelo, recogiendo lento o rápido,
dependiendo la situación. En otras palabras, si alguien que no pesca
con mosca quiere hacerlo en su próxima excursión, la preparación en
equipamiento es mínima y factible de llevar a cabo con un mínimo
presupuesto y aprendizaje.
Seguramente alguno de ustedes estará pensando, “¿cómo convencemos a
los que pescan con carnada viva?”. Dejando de lado el aspecto legal de
esta práctica, que en el caso de la pesca de salmonídeos la prohíbe
completamente, sigue siendo un aspecto un poco más complicado de
enfrentar. La
mayoría de la gente que usa el “tarrito con lombriz”, son personas de
origen humilde, de muy poca cultura, y casi siempre llevan a la mesa el total de
sus capturas. No se trata puntualmente de una actitud de negligencia y
rebeldía ante la reglamentación de pesca “deportiva”, sino que un
caso más bien de desinformación y falta de perspectiva. Esto podría ser
enfrentado al hacerles entender que al proteger el río o lago que tienen
cerca, existe la cierta opción de que transformen esta oportunidad en un
negocio relacionado con el turismo rural. Al adoptar nuevas técnicas y
actitudes de pesca, estas personas no sólo contribuyen a la preservación
de ese lugar, sino que pueden optar a desarrollar una entrada de dinero
por la visita de pescadores que vienen de fuera.
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Franco Lama en el Maihue
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En varias oportunidades me ha tocado “guiar” a mis primos más
pequeños, que tienen entre 8 y 13 años. Ellos no tienen idea de cómo
realizar un lanzamiento con línea mosquera, y a pesar de aquello, lograr
con éxito captura y devolución de truchas con mosca, usando un equipo
convencional. Es aconsejable siempre llevar algunas moscas para regalarle
a otros pescadores decepcionados que nos encontremos en nuestra jornada de
pesca. Como aquellos que un día me encontré en el lago Maihue y llevaban
una semana pescando en su bote sin ni siquiera una picada. Me observaban
como yo, a la media hora de haber terminado de armar el campamento, sacaba
truchas desde la orilla. Les aseguro que ahora ellos ya tienen su equipo
de mosca completo. Por que con esas moscas que les regalé, rompieron su
mala racha y se dieron cuenta que no era tan complicado como pensaban.
Estoy seguro de que si se populariza esta actividad, dada la pasión y
conciencia que logra entre sus practicantes, las autoridades y entidades
relacionadas con el turismo, empezarán a tomar medidas para cuidar y
fomentar este recurso. Si el espíritu deportivo y el cariño por la
naturaleza se difunde entre los pescadores chilenos, pasaremos a ser como
los países mas desarrollados en este aspecto, donde existen instituciones
creadas especialmente para el desarrollo, cuidado y fiscalización de la
pesca deportiva. Y donde “ferreteros” y “mosqueros” conviven en
armonía.
Nota de la edición:
Sólo como referencia, existen equipos mosqueros de bajo presupuesto que
han mostrado ofrecer caracterísiticas de calidad razonablemente
suficientes para iniciarse y manternese en la pesca con mosca. Uno de los
fabricantes que ofrece estos equipos es Cabela's, cuyo catálogo online se
puede revisar en su sitio web (cabelas.com). Adicionalmente, otros
fabricantes, tanto europeos como japoneses, han desarrollado modelos de
cañas, carretes y líneas, que en conjunto mantienen la técnica
necesaria para presentar moscas en diversas situacione y aún mantener un
bajo costo. Los invitamos a revisar la red en busca de estos equipos, así
como entre los distribuidores locales que están listados en nuestra
sección "Datos
Útiles".
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