Una efímera de Gallos de León - Patricio Brown Trout

Parte 4 - Wet Flies sin Alas: Flymphs

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Texto: Rodrigo Sandoval

Confieso que cuando logré engañar mi primera trucha con una flymph, no fue a propósito. Me refiero a que no supe que lo que estaba presentando era una flymph. En realidad se trataba de mi segunda o tercera temporada pescando con mosca, y había llegado heroicamente a la zona de Futaleufú, luego de casi 48 horas de viaje terrestre en medios colectivos – incluyendo una noche durmiendo en un rincón de cubierta de la M/N Mailén, cruzando por mar entre Puerto Montt y Chaitén.

Se trataba del Lago Espolón, cuyas aguas desaguan por el río del mismo nombre, para juntarse con “El Futa” unos 10 km más abajo. En este sector del lago, el desagüe comienza a formarse gradualmente, aumentando progresivamente la corriente, ya que la profundidad y ancho en ese sector son menores. Se percibe como un lento río que se desliza hacia el desagüe más turbulento.

Era un día de mucho calor, y habíamos estado presentando moscas secas gran parte de la tarde. Moscas secas atractoras, de gran tamaño, y habíamos logrado muy buenos resultados. Pero la actividad hacia el final de la tarde había bajado considerablemente, por lo que decidimos abrir nuestras cajas de ninfas y buscar inspiración. Me enfoqué en un extraño patrón, similar a una Hare’s Ear, pero sin wingcase. Cuando la até sólo unas semanas antes, la idea había sido hacer precisamente una ninfa, pero me quedé sin material para el wingcase, así que la dejé con un cuerpo relativamente uniforme, pero siempre con un dubbing muy fibroso. La terminé y se veía tan simple que pensé que no sería lo suficientemente sugestiva. Miré mi caja de materiales y decidí ponerle un hackle. Era un saddle hackle relativamente fino y delgado, por lo que tomé una pluma y enrolle su punta unas tres o cuatro veces delante del tórax de esta ultra-simple ninfa. La miré y me convencí de que estaba bien así. Luego, la guardé en la caja y me olvidé ... hasta esa tarde, unos mil y tantos kilómetros más al sur.

“Por qué no.” La tomé y la até al final de mi líder de más de 3 metros, en 4x. La lancé varias veces, intentando pasearla por donde se veían unos canales muy sugestivos entre las algas. Muchas truchas deben estar esperando. Pero luego de algunos lanzamientos noté que la ninfa seguía flotando. Por alguna razón el hackle había quedado dispuesto de tal manera que aquella ninfa – sin lastrar – era incapaz de hundirse, y menos llegar hasta los canales que estaban al menos a unos 30 cm de profundidad. “Qué ridículo estar pescando con una ninfa seca.” Le di un seco y corto tirón, y finalmente la ninfa desapareció bajo la capa superficial. No alcancé a contar ni dos segundos esperando que se hundiese hasta los canales, cuando el líder se tensó y salió disparado contra la corriente.

Luego de un par de minutos de pelea, una saludable y musculosa arcoiris, de unos 25 cm de largo, era liberada de vuelta a las aguas. Volví a lanzar, repitiendo el mismo recorrido, y la ninfa apenas alcanzó a hundirse de nuevo, cuando vino la segunda picada, transformándose en otra arcoiris de similares características.

¡Fenomenal! La siguiente hora fue simplemente increíble y sólo cambié la mosca cuando volví a ver las tomadas de superficie, que evidenciaban una eclosión en masa, y las truchas ya habían vuelto a atacar insectos flotantes. Cambié nuevamente a una mosca seca, y tuve una memorable hora de pesca al final de ese día.


Una vez más, aparece el término destacado: “Emergentes”. Siempre, considerando los insectos ascendentes de diversas especies, que se aproximan a la superficie en el último paso de su cambio metamórfico, para transformarse en adultos alados. Es el caso de muchas especies de mayflies, de caddisflies, de dípteros, y en ocasiones de odonatos y de stoneflies.

Insectos Emergentes

Para el caso particular en que buscamos el uso de las flymph, nos estamos concentrando esencialmente en insectos emergentes de ciertas especies. Vamos viendo cada caso.

Mayflies

Las ninfas de muchas especies de este orden de insectos (Ephemeroptera) salen de entre las rocas del fondo, reconociendo el momento de su eclosión. Algunas especies salen nadando en forma ondulada desde el fondo, y otras simplemente flotan pasivamente hacia la superficie. En algunos casos, el exoesqueleto de la ninfa se rompe en el fondo y es el insecto alado el que va hacia la superficie, y un caso intermedio es aquellas especies en que la ninfa rompe su exoesqueleto justo bajo a superficie, situaciones perfectas para el uso de una clásica wet fly alada. Pero en los primeros casos nos encontramos con ninfas apenas sumergidas bajo la superficie, considerando particularmente las especies de menor tamaño, enfrentadas a una lucha por romper tanto su exoesqueleto, como la tensión superficial para poder emerger. Está de sobra indicar que mientras más demore este proceso de emergencia, las truchas tendrán tiempo de concentrarse en estos vulnerables insectos. Es decir, ninfas (sin alas) apenas sumergidas bajo la superficie.

Caddisflies

En este orden de insectos (Trichoptera), que presenta una metamorfosis completa, la emergencia la realizan en su estado de pupa, la cual sale de su capullo en el fondo del río o del lago, y asciende suavemente gracias a pequeñas burbujas de gas atrapadas entre las fibras del cuerpo. Estas burbujas brillan ante la luz y es lo que mayoritariamente llama la atención de los peces, que aprovechan de alimentarse de los insectos aún inmaduros en su peligroso viaje hacia la superficie.

Stoneflies

El orden Plecoptera incluye ninfas de numerosas especies, que en su gran mayoría se arrastran por el fondo hacia las orillas, experimentando su eclosión fuera del alcance de los peces. Pero algunas pocas especies, particularmente del grupo de las little brown stoneflies, abundantes en algunos ríos de cordillera, se da una eclosión con emergencia en la mitad del río. Equivalente al caso de las emergentes mayflies, las pequeñas ninfas de estas stoneflies son víctimas de las truchas alimentándose justo bajo la superficie del agua.

Mosquitos

Pequeños insectos del orden Diptera, al igual que las caddis pasan por una metamorfosis completa, y es la pupa la que llega a la superficie para emerger como adulto. Precisamente por su pequeño tamaño, les toma mayor trabajo romper la tensión superficial, extendiendo el tiempo en que quedan expuestos a los peces. En este estado de pupa, permanecen unos instantes colgando apenas bajo la lámina superficial.


Pupas de Dípteros.

En todos estos insectos emergiendo, la constante es clara: insectos sin alas, de cuerpos relativamente alargados, apenas sumergidos bajo la superficie, y en muchos casos presentando pequeñas burbujas de aire o gas atrapadas entre las fibras de su cuerpo. Tal como se los describió hace unas décadas: el estado preciso entre una ninfa (nymph) y una mosca adulta (fly), la “flymph”.

Flymph

El estilo de moscas denominado Flymph se concentra en modelos donde el foco del montaje está en el cuerpo de esta wet fly, no en el hackle, ni en el ala, como en otros modelos de wets. El concepto esencial detrás de las flymph, es simular la apariencia y comportamiento de aquellos insectos en su etapa final de emergencia. Por ello, uno de los factores que califican una flymph correctamente atada es su capacidad para retener pequeñas burbujas de aire entre las fibras del cuerpo, por lo que se insiste en la importancia de usar materiales y técnicas adecuados en su construcción, tal como Patricio lo detalla en las instrucciones de atado de la “Patagonia Flymph”.

Son esencialmente pieles de animales, cuyos pelos se trenzan sobre cuerpos con seda en la base, o bien hilo, buscando que este color base le de la apariencia de tonalidad deseada en caso de imitar una u otra especie particular de insecto. Al aplicar el material de forrado fibroso se deja una silueta texturaza que es la que le da esa apariencia natural tan necesaria cuando las truchas se han vuelto selectivas.

Finalmente, el efecto visual de patas, antenas y otras partes más alargadas del cuerpo de los insectos naturales se logra con un hackle enrollado unas dos o tres veces en el primer tercio del cuerpo.

Historia de las Flymph
(de “Wet Flies”, de Dave Hughes)

Sus originarios son esencialmente dos: James Leisenring y Pete Hidy. Fue en el libro “The Art of Tying the Wet Fly”, de 1941, en que se presenta la aplicación de los conceptos de Stewart (creador de las Soft Hackle Spiders) y de Skues, el padre de las imitaciones de ninfas, a las aguas y eclosiones de Norteamérica.

Pete Hidy era un estudiante universitario cuando conoció a Leisenring, pescando en Pensilvania. Vio cómo éste ataba y pescaba sus moscas, llevando notas detalladas en terreno, las que finalmente se plasmaron en el libro de 1941. En este trabajo además se documenta uno de los métodos de pesca de James, llamado el “Leisenring Lift”, aunque no fue la única técnica desarrollada por este experto.

Para Leisenring, en una flymph, “el cuerpo es más importante que el ala”, por lo que fomentó cuerpos hechos de piel, dándole gran importancia al color de la seda utilizada por debajo. Como pieles utilizaba liebre, rata almizclera (muskrat), y zarigüeya, esencialmente por sus propiedades.

Los hackles preferidos eran más tiesos para pescar en riffles y más suaves para otros sectores más calmos del río, siempre enrollados en el primer tercio del cuerpo de la mosca. El uso de anzuelos delgados permitía mantener la mosca justo bajo la superficie, aunque en ocasiones presentaba estos patones desde el fondo hasta arriba, cubriendo la columna de agua completa.

Para Hidy, el reconocimiento aumentó con la reedición de libro el año 1971, esta vez sin Leisenring, quien había fallecido anteriormente. En esta edición agregó varios capítulos de atado y uso de la “Flymph”, acuñando definitivamente el término en la cultura de las wet flies. Un patrón más que se suma a las tradicionales Wet Flies Aladas, y a las Soft Hackles.

Para ambos, tan importante como el montaje de la mosca, era la presentación de ésta. Principalmente había que mantener un derive libre (dead drift), justo bajo la superficie, o bien un derive a fondo con una levantada al final, técnica que se denominó “Hidy Subsurface Swing”, extremadamente efectiva en el caso de truchas tomando en superficie. En estas técnicas de presentación, la clave siempre es posicionarse arriba del pez, lanzar delante y hundir rápidamente la mosca con un corto y seco tirón, posteriormente dejando que recorra un arco al final del derive, manteniendo la caña fija.

La técnica, en años recientes, se ha aplicado con el uso de diversas moscas, desde wet flies, hasta ninfas, por lo que ha demostrado con creces su efectividad. Y el caso particular de los patrones tipo Flymph, no sólo demuestran la aplicación eficiente de elementos visuales y de comportamiento de un estado particular de insectos, sino que ofrecen una oportunidad esencial para engañar peces selectivos en una etapa final de la emergencia, cosa que sucede más a menudo de lo que confesamos en las aguas chilenas.

Suerte y buena pesca.


La capacidad de reconocer con certeza las características físicas y de comportamiento de los insectos de los que los peces se alimentan, es parte de la clave del éxito para el pescador con mosca, tal como Rodrigo lo ha comprobado en el tiempo. Particularmente, el estado no-oficial denominado "emergentes", ha sido tradicionalmente ignorado, aunque resulta tremendamente importante en aguas chilenas.

Comentarios pueden ser dirigidos a: rsandova@riosysenderos.com



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