UN PASEO POR LA TIERRA DE GRANDES CIELOS

Capítulo 1

Volando hacia Montana... ¿Montaña?

11 Sep. 1998 – 10:13 Hora Local - Dallas, TX

Al fin terminó la semana. De hecho, las últimas 4 semanas fueron una locura para poder terminar todos los trámites necesarios para que todo funcione mientras estoy ausente. Ya no importa, ya pasó. Ahora estoy en Dallas, esperando un segundo vuelo a Denver. Anoche, como en todo vuelo en clase económica, el anatómico-extrarreclinable, ultracómodo asiento casi me destruyó la columna vertebral, pero logré dormir 5 horas. Hay que reconocer que la línea aérea es muy buena, pero no vuelvo a viajar en la fila del medio, en especial si mis vecinos de asiento se empeñan por sacarme de un empujón al pasillo mientras duermen profundamente.

Hace mucho calor aquí, pero parece que Denver estará peor. Nuestro grupo se ve muy animado, pese a la hora y lo que, presumo, fue una noche muy incómoda para todos. Me imagino que la motivación por esta aventura se mantiene muy en alto y eso impide que los embates físicos se noten por ahora.

Es extraño estar finalmente en el comienzo de este viaje. Para mí es el primer día de 40 que estaré fuera de casa. Es como si no lo sintiera. Bueno, mis neuronas exprimidas en esta última semana de trabajo deben influir en mi falta de conciencia. Me imagino que poco a poco estaré entrando en régimen cerebral normal y podré entender qué me está pasando. Trato de imaginarme algunos eventos de los próximos días, pero es imposible. Creo que es la buena noticia, hay muchas sorpresas esperando. Con mis compañeros aquí presentes estaré viviendo el primer tramo de mi viaje: la visita a Montana y Wyoming. Estos dos estados del Noroeste de EEUU son famosos por muchas características, pero en este caso la oportunidad de practicar algo de pesca fina en los spring creeks de Montana y el Parque Yellowstone en Wyoming son lo que nos mueve. Ya será la hora de abordar este segundo vuelo de tres. Ya queda menos ...

15:05 Hora Local - Denver, CO

Estamos en Denver. Hace un rato almorzamos con Ed Engle y L.A. García, dos excelentes pescadores que han visitado Chile en temporadas anteriores y se han transformado en buenos amigos nuestros. Fue muy agradable y poco a poco, la sensación de estar en tierras lejanas comienza a notarse. Está en el aire, pero es más que eso.

Estamos próximos a salir en viaje hacia Bozeman, Montana. Al parecer volaremos en un avión muy pequeño, de una línea llamada Aspen Air. Llevamos casi 18 horas desde que salimos de Santiago ayer. El cansancio no se ha sentido todavía, me imagino que por la emoción del viaje, pero tarde o temprano me va a caer el hachazo.

El paisaje ha ido cambiando desde Dallas. Primero, la aridez de Texas, y ahora, la gran "pampa" de Colorado. El paisaje de la zona impacta, pero en particular me entusiasma la idea de sobrevolar uno de los cordones montañosos más famosos del oeste americano. En este vuelo pasaremos sobre las Rockies y me imagino que podré ver todo desde el aire, porque parece estar despejado hasta Montana, dos horas de vuelo.

Más tarde ... de noche. Hora Local - Bozeman, MT

Finalmente estoy en Montana. En particular estoy en un pueblo llamado Bozeman, que es del tamaño de Puerto Varas. El vuelo en un Dornier 328, para 30 pasajeros fue espectacular, porque nunca tomamos demasiada altura y el paisaje se fue mostrando poco a poco. Montana es menos forestado de lo que se puede pensar. "Tierra del Gran Cielo" es como se conoce a este estado. Es un espectáculo especial. Cada día me convenzo más de que la gran virtud de poder viajar a lejanas latitudes es poder ver, sentir, oler, oír, degustar, paisajes y escenarios distintos. Esta, más que ser una aventura de pesca, es una aventura en todo el sentido humano. Poder recorrer a pié importantes sectores, respirar este aire, ver la flota y la fauna. Hay claramente un espíritu de aventura vivo en los viajeros de fines del siglo XX, en especial cuando se llega a "the land of the big sky".

Por unos momentos vuelvo a recordar a mi querida hija Javiera, que quedó en ese Santiago que tan lejano me parece. Serán 40 días sin verla. Para ella serán días rutinarios ... espero. En este momento, en que completo mis primeras 24 horas ... la distancia parece demasiado grande. El tiempo me dará la posibilidad de compartir con ella estas aventuras. Javiera, desde esta tierra te envío un abrazo profundo y eterno. Eres mi compañera de vida y espero que llegues a ser mi compañera de aventuras.

Mañana nos levantamos temprano. El destino de mañana es el parque Yellowstone, en el vecino Wyoming. Al fin estoy aquí. El comienzo de este viaje planeado hace 20 meses. Me queda un mes completo, y en este momento son como las 22:30 aquí en Montana, es decir, como las 12:30 en Santiago. Estoy empezando a caer en coma. Me voy a mi cama en el motorhome y voy a colapsar hasta mañana. Además, aquí fuera parece que va a empezar a llover.

Capítulo 2

Las increíbles Cutthroat del Slough Creek (Yellowstone Park, WY)

12 Septiembre 1998 - 21:37

Estamos finalmente en el Parque Yellowstone. El primer parque nacional de América. Hoy nos levantamos luego de nuestra primera noche en Montana. En el motorhome nos dividimos: Patricio y yo en el sector de arriba, Pablo en la cama/comedor, y Arturo y Daniel Budnik están en la cama entre la cocina y el baño. Es notable la capacidad de esta máquina, de hecho queda espacio para alguien más. Luego de levantarnos y de una corta, pero reponedora ducha, nos fuimos directo desde Bozeman hacia Livingston. Llovió gran parte de la hora que tomamos por la carretera. En Livingston entramos directo a The Yellowstone Angler. Esta tienda de Pesca con Mosca está saliendo de Livingston en la carretera hacia el Parque. Ahí nos encontramos con Jim Brungardt, a cargo de la tienda. Luego de tanto contacto por correo electrónico con Jim, se siente como un viejo amigo. En compañía de Jim, compramos varias cosas, y, además, recogimos las cosas de nuestros pedidos hechos hace un par de meses. Es como tener navidad adelantada, abriendo paquetes y viendo "juguetes" nuevos. Cañas nuevas, waders, carretes, líneas, polerones, parka, etc. Todas las cosas que compré con los ahorros del año.

Bisonte en la Carretera

A media tarde, cerca de las 15:00, entramos finalmente al Parque Yellowstone luego de pasar por Gardiner, Montana. Aunque la entrada del parque está en Montana, a muy poco andar cruzamos el límite entre Montana y Wyoming, entrando definitivamente al estado que alberga el gran terreno del parque. El día, nublado, pero no desmereció el espectáculo de entrar a este famosísimo lugar. Después de recorrer la parte principal nos topamos con una gran manada de Elks, una de las especies de ciervos que viven en el parque. De hecho es el ciervo de mayor envergadura que vive en el parque. La manada estaba junto al camino y parecía no notar las decenas de turistas que se dedicaban a tomar fotos, incluso a 15 mts. del macho dominante. Claramente el macho cuida al resto de las hembras y ciervos jóvenes que componen esa manada. Quince minutos en el parque ya han mostrado muchas sorpresas.

Luego pasamos por Mammoth, donde están las terrazas de formación termal (Mammoth Hot Springs). En este lugar se aprecian unas elegantes instalaciones que hacen las funciones de centro de visitantes. Los elk pasean por los prados sin importarles la enorme cantidad de visitantes que gastan muchos rollos de fotos en tomas impresionantes.

El paisaje contrasta con otros parques que he conocido en Chile. No existen las grandes alturas y en general los valles por los que corren los ríos tienen una apariencia de pradera, con vegetación baja, arbustos, y de colores principalmente amarillos.

Mammoth Hot Springs

Seguimos en dirección al sur por error y alcanzamos a recorrer parte de la zona del parque que conoceremos en dos días más. Nos topamos con un par de bisontes o búfalos americanos que realmente impresionan por el tamaño. Uno de los que vimos simplemente caminaba por la carretera y todo auto debía ser capaz de hacerle el quite adecuadamente. No me interesa probar la resistencia de esos animales ni la del motorhome.

Finalmente tomamos la ruta adecuada y siguiendo el valle del Río Lamar, en la zona noreste del parque llegamos a uno de los afluentes de ese río, nuestro destino de hoy: Slough Creek. Es un río más bien de tamaño mediano, y lo que más me impresionó es que al no tener mucha gradiente el terreno, el curso de agua avanza lentamente, serpenteando por la pradera. La vegetación alta brilla en gran parte por su ausencia, aun cuando se ven grupos de aspen que adornan las laderas de las bajas colinas que forman este valle. Algunos firs (especies coníferas) se elevan junto a las aguas del Slough Creek. En estas aguas sólo habitan las nativas truchas Cutthroat, lo cual es un hecho especial. Nunca he visto esas truchas y sólo habitan en el noroeste de América, en EEUU y Canadá.

Entramos inicialmente al sector conocido como Parking Lot. Básicamente es un trecho del río que ofrece entradas en el camino para estacionar los vehículos de los visitantes del parque. Junto a este sector, nuestro hogar por esta noche: el Slough Creek Campground. Mientras los Budnik y Patricio BT entraron a pescar este sector, con Pablo fuimos a reservar un sitio en el campground. Fue un proceso rápido y no hubo necesidad de armar carpas, ya que nuestro motorhome nos provee techo y todas las comodidades urbanas.

El día se ha mantenido nublado, aunque la lluvia que nos recibió en la mañana no volvió a aparecer. Nos encontramos con Harry Piper, un amigo de Pablo que vive en Bozeman, en este sector del río. Estaba programado encontrarlo, ya que mañana nos acompañará en nuestra excursión.

Atardecer en el Slough Creek

La capa nubosa del cielo se interrumpía por pequeñas entradas de luz del sol que ofrecían un espectáculo indescriptible. En especial me maravilló el reflejo de esa luz en las quietas aguas del Slough Creek. Durante mucho rato me dediqué a observar esta visión del cielo y el río, en perjuicio de la pesca. El Pato y Pablo siguieron en el agua lanzando, pero no pasó nada en ese rato. Harry comentó que tampoco había tenido éxito. Sigo con la sensación de que estar aquí es simplemente lo más importante que el éxito en la pesca. Es la idea de estar de pie en este lugar, a miles de km. de mi casa, disfrutando de otra aventura al aire libre.

Después de un rato, la verdad es que la ansiedad de entrar a probar aguas norteamericanas por primera vez fueron un buen incentivo para ponerme los waders y armar mi nueva Winston LT #5 con una floating en menos de diez minutos. Pese a eso, ninguno de nosotros pudo ver o sentir trucha alguna. Sucede de vez en cuando. El río siempre manda. Pero lo mejor es que nada de eso es capaz de opacar la sensación de aventura de llegar a estas latitudes. Desde Santiago, Chile, al Slough Creek en Yellowstone, Wyoming, en cómodas 48 horas. La jornada de pesca terminó rápida, y mientras el cielo mostraba unos increíbles e imponentes tonos rojizos, salimos del río y volvimos al motorhome para prepararnos a dormir nuestra primera noche de Yellowstone.

Ahora me encuentro sentado en el sillón del "living" del motorhome, junto a la mesa. Ha sido un largo y excelente día. Lleno de novedades y sorpresas. Ahora me miran con cara de "tenemos mucha, mucha hambre ", así que procederé a preparar las hamburguesas con ensalada destinadas para esta cena. Acompañadas por supuesto de latas de bebida de las más increíbles variedades, tal como existen en este consumer-oriented country. Será hasta mañana.

13 Septiembre 1998 - 07:06

Como es costumbre en todos mis viajes, soy el primero en levantarme. ¿Cómo dormir más cuando estoy viviendo una de las más espectaculares aventuras de mi vida? Hoy es 13 de septiembre, y me quedan más de 30 días para volver a casa. Suena una eternidad al comparar con las casi 72 horas que llevo. Patricio despertó y Pablo también. En un rato más ingeriremos un fuerte desayuno, para luego partir en dirección al sendero que nos llevará a sectores superiores del curso del Slough Creek. Lo que cuenta Pablo, que ha estado antes por estos lados, es que este es el sector donde abundan los osos. El sendero que tomaremos es explícitamente catalogado como "Tierra de Osos" (Bear Country). Las precauciones son varias, y aunque suena fantástico poder tener una foto de un oso, la verdad es que el riesgo de tener un mal encuentro me limita a querer sólo una postal. Recorrer el sendero es parte de la aventura y me imagino la vegetación y fauna que podremos encontrar serán maravillosos y distintos a lo que conozco. Ya me dieron ganas de partir, mejor aceleramos el desayuno.

13:43

Estamos junto al mismo Slough Creek. Luego de una caminata de casi una hora, por las laderas de unas colinas, en que los aspen y silver firs dominan el paisaje, y luego de dos encuentros con fauna local: una hembra mule deer (ciervo mula) y su cría. Luego fue un coyote a la distancia sobre al cerro. Es territorio salvaje. No se puede dejar de sentir respeto y admiración. Después del sendero, apareció una hermosísima pradera por la cual el serpenteante Slough Creek avanza. Es llamada la "primera pradera del Slough" (first meadow). Justo al llegar entramos a la orilla del río donde un largo remanso muy plano y lento nos mostró las primeras cutthroat. Fue una imagen poderosa ver ese paisaje y unas tranquilas truchas nadando en la profundidad del río. Saqué varias fotos, sólo espero que muestren claramente las truchas en contraste con el fondo.

Slough Creek

Hemos recorrido una buena sección del río. Patricio y yo nos vamos turnando los lugares, mientras los Budnik quedaron en un pozón más abajo y Pablo se nos adelantó. Hemos visto varias truchas, incluso algunas que bordean 1,5 kg, tamaño considerable de acuerdo a las estadísticas conocidas. Ninguna de las truchas está tomando consistentemente insectos de la superficie. He intentado engañar a varias, incluso usando un tippet tan delgado como 6x y nada parece tentarlas adecuadamente. El sol calcinante y la falta de viento invitan a poner un saltamontes como patrón de mosca. Tengo varios que até en Santiago, pero prefiero probar una de las recomendaciones de Jim Brungardt. Pablo nos acaba de contar que ha logrado engañar y atrapar a tres truchas usando una wet fly soft hackle. Buena idea.

21:46

Estamos próximos a la cena. El día fue más que fantástico, aunque el calor me dejó la cara y los brazos muy adoloridos, porque torpemente no me eché nada (la costumbre de venir del invierno en Santiago). El río es hermosísimo y tiene un carácter distinto a cualquier río chileno, es como una personalidad distinta. Habla diferente, se le escucha diferente. Eso le da un gran atractivo. Todos pescaron excepto yo. Casi tomé una trucha que logré engañar con un attractor pattern (Madame X) – simulando algo así como un saltamontes -, pero corté el delgado hilo al tratar de acercarla. Mala maniobra sin duda. No importa. El día no se queda corto en entretención y belleza, una muy distinta a la que yo conocía hasta ahora. Me encanta el lugar y disfruté tremendamente. Pablo propone que mañana vayamos al Second Meadow y la aventura debería tomar otro tono. El sector de osos sigue poniendo una cuota de emoción, y eso me motiva a levantarme. Mañana es otro día, recién el cuarto de mi largo viaje. Otra jornada espera en el Slough Creek.

14 Septiembre 1998 - 07:26

Ya nos levantamos. Hoy nos esperan dos horas de caminata por el sendero, cruzando el valle del Slough para llegar a la segunda pradera (second meadow). Lo que leí en los meses anteriores, se dice que es el mejor sector de pesca del río y claramente uno de los más hermosos. Quizá más que la posibilidad de salir del "invicto", lo que me entusiasma es la sensación de ir a un lugar que pocas personas visitan. Muchos prefieren la comodidad de pescar el First Meadow o incluso el Parking Lot. Sea como sea, éste será un excelente día. El sol ya se asoma y promete mucho calor, como ayer. Tendré que vestirme más cubierto para evitar que el sol me ataque la roja piel del cuello y los brazos. Factor 20 casi se me hace poco.

14:28

Cutthroat del Slough Creek

Es un lugar fantástico. Sólo vimos a otras tres personas y el resto del sector es para nosotros 6. Es increíble sentir el lugar, el río avanzando a su cómodo y lento paso. Me encanta. Hace unos momentos logré sacar mi primera trucha Cutthroat. Es todo un hito. En especial, porque logré engañarla a pocos metros de la orilla. Fue el mismo patrón de mosca de ayer la que logró el suceso. Fue una buena pelea, pero lo mejor es poder disfrutar de un momento de éxito como ése en un lugar tan especial y admirable. En las dos horas de caminata pude imaginarme lo que era para aquellos Montana Cowboys que recorrían este valle hace un siglo. Qué impresión tendrían de las praderas, los árboles, el río. Magia, sólo magia. El resto de mis amigos está pescando el mismo pozón, ya que se ven claramente varias truchas. Aún no sacan nada. Para mí, el viaje está dado. Es un lugar, una aventura, una experiencia que me quedará para siempre. Cómo me gustaría poder compartir esta sensación. Quizá sólo queda la ambiciosa idea de poner estas palabras en papel y acompañarlas con algunas fotos intentando acercarme a esta mágica sensación.

18:25

Estamos listos para emprender la vuelta, aunque Arturo se tentó a seguir lanzando al ver que unas truchas estaban atacando la superficie en el rápido de enfrente. Estamos atrasados para volver. La idea es llegar de día, con luz, para evitar la hora de más actividad de los osos, que claramente viven en abundancia en este sector del Parque Yellowstone. El río impresionó por los pozones, y a la vez por lo cristalino. Me gusta mucho, es distinto a lo que conocía.

Luego de sacar mi primera trucha, me dediqué a observar con detalle la acción de las cutthroats en el pozón mientras los demás se tiraban directo a usar un patrón imitando una Gray Drake, que parecen volar en abundancia. Las truchas parecían tomar en superficie estos adultos, pero una observación con atención me mostró que tomaban los emergentes. Me arriesgué con una Pheasant Tail, justo bajo la superficie. Éxito. Saqué otras tres truchas antes de darle la pasada a Pablo. Disfrutar del lugar es un gran premio, pero un agregado fue lograr entender por esta fracción del tiempo el proceso natural entomológico del río. Fue una sensación de satisfacción tremenda. Luego seguí río arriba y logré sacar otra trucha mientras que una al final me cortó la exitosa mosca del día.  Bueno, estamos listos, así que debemos apurar, porque en menos de dos horas estará oscuro.

21:55

Llegamos de noche, pero la seguridad de andar en un grupo numeroso tranquiliza en un territorio de osos. El día, excelente. Varios aquí se quejan por lo duro de caminar 4 horas (ida+vuelta) y pasar todo el día de pie junto al río. Es cansador. La verdad es que también pienso en la cama. Pero antes, algo de agua. Es increíble pensar que en esto ríos tan cristalinos y remotos es peligros tomar agua fresca, por la posibilidad de ser atacado por el gardia, una parásito proveniente por los deshechos orgánicos de animales salvajes. No hay lugar de la región que se salve. Es decir, en cada excursión hay que llevar el agua necesaria, o bien un medio de purificar el agua. No teníamos ni uno ni otro, así que le nivel de deshidratación fue molesto. No desmerece la experiencia de este río. Fueron dos días y medio. Fue maravilloso.

Otro día más ... otra aventura más. Me queda exactamente un mes para volver a Santiago. Ahora, a comer y dormir. Mañana, un viaje por el parque. La vida es siempre una bolsa de sorpresas. No importa que estuviera planeando tanto tiempo este viaje, cada segundo es una nueva sensación.


Capítulo 3

El impresionante Yellowstone Park, WY

15 Septiembre 1998 - 17:53

Todavía estamos algo cansados por la aventura de ayer en el Second Meadow del Slough Creek. Por eso estamos destinando el día de hoy a recorrer el parque, al menos siguiendo la tradicional vuelta en redondo por la carretera principal que recorre los lugares más relevantes de Yellowstone. Hoy nos levantamos en nuestro sitio del Slough Creek campground y nos fuimos de vuelta por el valle hasta Mammoth donde está la administración y las terrazas de origen termal. Primero pasamos a unos locales donde venden recuerdos y, además, entregan información del parque. Compré algunas cosas para la Javiera. Me queda la sensación de querer traerla algún día para que experimente esta sensación de estar tan lejos en un lugar tan distinto y a la vez entretenido y hermoso.

Luego recorrimos las terrazas. Son increíbles. Son unas formaciones asombrosas, producto de la composición calcárea del terreno en combinación con el contenido mineral de las aguas termales que emanan de distintos puntos de esta colina, junto al camino. Hay una pasarela que recorre lo más impactante del lugar. Muchos turistas y un día sumamente caluroso.

Gibbon River

Después seguimos camino hacia el sur, recorriendo el sector Oeste del parque. Principalmente recorrimos algunas praderas donde se observan algunos ríos pequeños y cristalinos que atraviesan lentamente el plano terreno. Luego bordeamos el Gibbon River, muy hermoso, que en algún momento muestra una caída muy impresionante de agua y en el curso inmediatamente inferior denota cómo los incendios de 1988 que arrasaron parte del parque fueron en parte detenidos por este río.

Los animales rondan por todos lados, ya acostumbrados a la presencia humana. Muchas ardillas, aves, y algunos ciervos son parte característica del paisaje. En este sector del parque, los turistas también parecen formar parte del escenario clásico de Yellowstone.

Luego seguimos pasando por el cruce con el camino que va a West Yellowstone, pueblo en Montana junto al Parque. A partir de ese momento seguimos bordeando el Río Firehole, cuya corriente va en contra de nuestra dirección. Luego de andar algunos km., llegamos al famoso sector de geysers del parque. Existen áreas de tierra con varios de estos elementos geotérmicos. Decidimos recorrer a pie una de ellas. Es realmente impresionante ver como de un hoyo en la tierra saltan en forma intermitente vapores y agua a alta temperatura. Es bellísimo y creo que ver algunos de estos geysers a la orilla del río Firehole es algo impactante. La combinación de agua hirviendo y agua corriente cristalina impresionan a cualquier visitante. Sin ir más lejos, muchos visitantes están recorriendo el sector. Mucho más que en los otros sectores que hemos conocido.

Bisontes junto al Firehole

En todo este recorrido pudimos ver muchos, muchos animales clásicos del parque, en especial los bisontes. En particular nos tocó un sector junto al Río Firehole donde había una pequeña manada, principalmente de hembras y crías que descansaban a la sombra junto al curso de agua. Impresionante. Impacta el tamaño de esos animales. Más bien de todos. En Chile no se conocen animales salvajes de esas magnitudes. Quizá eso es lo que más me asombra. Muchos turistas se detuvieron a sacar fotos (nosotros incluidos).

Ahora estamos un poco más al sur. En realidad nos desviamos de la carretera principal un par de km. para visitar el geyser más famoso de todos: El Old Faithful. Leí acerca de este hace mucho tiempo y lo que más impresiona es que ha podido determinarse con una buena exactitud el momento en que va a hacer erupción. Para ello, estos tipos construyeron un resort de hoteles, tiendas y otras instalaciones en torno a este gran geyser. Ahora estamos sentados en las graderías, a unos 50 mts. del geyser propiamente tal, porque se espera una próxima erupción para las 16:11, para lo cual faltan sólo 5 min. Hay cerca de 200 personas esperando el espectáculo natural. Algo de vapor sale, pero nada tremendo aún ...

Old Faithful

22:43

Estamos por acostarnos. Estamos en el campground del Lago Yellowstone, en el sector Sur-Este del Parque. También territorio de osos. Es un sector con muchísima infraestructura, especialmente adaptado para RV. Hace un rato hablé con la Javiera. Me encantó. También hablé con mi mamá y mi hermana. Les conté parte de lo que hemos hecho.

El espectáculo del Old Faithful fue bastante especial. A medida que transcurrían los últimos minutos antes del horario pronosticado, el geyser empezó a botar más y más vapor, incluso lanzando algo de agua al aire. Como a las 16:12 se largó con todo, enviando al aire un chorro de agua caliente y vapor de más de 15 m de altura. Fue impresionante. Los gringos hasta se emocionaron y aplaudían. Sólo duró unos 45 seg. y luego decayó rápidamente. Nos fuimos hacia el motorhome a almorzar y aprovechamos de comprar varios recuerdos en un almacén junto al estacionamiento. Regalos para todos.

Luego continuamos viaje al sur, pasando al atardecer en el Lago Yellowstone. Fue un atardecer rojo-fuego que impresionó fuertemente a todos los que presenciamos esa obra de arte natural. Hace un rato ya que llegamos a este RV campground. Es de noche. Estaremos hoy, y mañana temprano recorreremos el sector Este del parque, viajando hacia el Norte para llegar de vuelta al valle del Río Lamar, donde pasamos nuestros primeros 3 días.

16 Septiembre 1998 - 20:48

Ha sido un día larguísimo. Nos levantamos temprano después de un descanso reparador. Salimos hacia el Fishing Bridge que es el puente sobre el Río Yellowstone, pocos metros después de salir directo desde el Lago Yellowstone. Las primeras luces, acompañadas de la neblina natural en el agua resultaron un espectáculo indescriptible. Este puente fue bautizado así por la enorme actividad de pesca que existía hace 50 años. Esa misma actividad, que perjudicaba las nativas cutthroat que bajaban desde el Lago para desovar, resultó en la prohibición definitiva de la pesca desde el puente. Quedan los letreros alusivos al respecto. En todo caso, es un lugar muy hermoso que merece ser respetado.

Luego continuamos viaje hacia el Norte bordeando el valle del Río Yellowstone. Tiene numerosos sectores que se ven excelentes, aunque según cuenta Pablo es el sector del parque que recibe mayor cantidad de pescadores. Todos Catch & Release, lo que ha permitido mantener las especies sin arrasar. Este mismo Río que Dave Hughes recorrió por mucho tiempo para poder escribir su libro.

Hayden Valley

Pasamos a Hayden Valley. Un sector en que el paisaje dice "pradera". En particular se sabe que la mayor población de bisontes vive en este sector. El sol ya comenzaba a elevarse sobre los cerros y la niebla comenzaba a levantarse, no sin antes dejar una huella estética realmente intensa. En este mismo lugar nos topamos con una enorme manada de bisontes que, simplemente sabiéndose dueños del parque, se tomaron la carretera por unos minutos. Nadie se quejó. Todos estabamos muy entusiasmados viendo a estos enormes animales a sólo 2 metros de la ventana del motorhome.

Un poco más al Norte pudimos apreciar el Río Yellowstone en todo su natural y maravilloso esplendor. Hay varios lugares desde donde se aprecian las caídas de agua más famosas de la región (upper y lower falls). El Inspiration Point parece ser la vista clásica, porque me vi parado frente a una postal que he visto millones veces. El color amarillo de la tierra, que le da el nombre al río, contrasta con el azulísimo cielo y el blanco de las feroces aguas en caída. Realmente es impactante.

Luego continuamos por otros sectores más montañosos del parque (sin ser montañas, porque no son realmente altas). Intentamos divisar osos en un valle, pero sólo pudimos observar algunos Elk machos a mucha distancia.

Finalmente llegamos al valle del Río Lamar con la intención de pescarlo, pero cambiamos el plan para entrar a uno de sus afluentes que dice ser excelente cuando la lluvia no se ha presentado por más de dos días, como es el caso de hoy. El Soda Butte Creek es otro curso de agua que baja de los cerros y entra al Río Lamar. Rápidamente, siendo cerca de las 12:00 nos vestimos y preparamos para pescar la sección inmediata. El calor fue violento y muchas veces me metí al agua para calmar la temperatura. Nos separamos. El Pato y yo empezamos en una sección larga, donde pudimos ver algunas truchas. Luego nos encontramos con Pablo. Todos seguimos un buen rato en esa sección. Luego de varios minutos, los P. y yo seguimos río arriba pescando algunos sectores.  Pablo logró algunas tomadas en superficie, pero nada aún.

De pronto... aparecieron las mismas mayflies del Slough Creek. Gray Drakes. Empezó algo de actividad, lo cuál rápidamente aprovechamos con Pablo. Pudimos sacar algunas truchas muy interesantes que aún no se volvían selectivas (con Adams Parachute). Incluso hubo una que estaba tomando sostenidamente en un recodo de un run y me demoré como 30 minutos en lograr hacerla caer con mi Adams. Fue muy entretenido y la trucha resultó ser una cutthroat muy hermosa. La cosa se puso muy, muy buena. No sacamos muchas más, pero vi cómo el Pato enganchó una bonita que no pudo subir. Se veían mayflies volando por todos lados y la actividad del agua subía en intensidad.

Pablo Negri con una Cutthroat del Soda Butte Creek

Con Pablo seguimos subiendo el río. Cada vuelta nos mostraba una nueva estructura. Muy tentadora y con truchas que se asomaban a la superficie. Es imposible dejar de maravillarse con ese proceso durante un hatch. Bueno, la verdad es que no fue un hatch propiamente tal, sino más bien un spinner fall, cuando los Drake adultos vuelven al río a depositar huevos y mueren. Eso quedó claramente demostrado cuando puse un spinner rojizo (muy similar al Gray Drake spinner). Tuve varias picadas, pero claramente lo más destacable fue cuando Pablo, aún con su Adams Parachute logró enganchar una enorme cutthroat que dio una dura pelea el tippet 6x. Después algunas corridas por la orilla, Pablo logró tenerlas en sus manos.

Volvimos a toparnos con los otros tres quienes seguían en el sector largo. Se veía mucha actividad y el dato de los spinner fue clave. El Pato casi instantáneamente se puso en pelea con una cutthroat que parecía fuerte, pero nunca vimos porque se soltó y la luz estaba escondiéndose.

Ya con la oscuridad encima, salimos del agua para ir a comer al motorhome. Llegó un guardaparque que simplemente se asomó muy cordialmente a recordarnos que sólo se puede acampar en sitios designados. Era claro, y sólo esperábamos termianr de comer para irnos.

Ahora nos vamos en dirección de Livingston, a quedarnos en el Yellowstone Edge RV Camp. Debe ser una hora de viaje desde acá. El lugar está junto al Río Yellowstone y la idea es mañana llegar temprano a The Yellowstone Angler para juntarnos con los guías. Estoy muy cansado. Creo que me quedaré dormido en el viaje. La visita por el Parque fue fantástica. Sólo en unos minutos más nos iremos. Me encantó. Quiero volver. No ahora, porque estoy que me muero de sueño, pero espero que el destino me permita repetir este viaje. Ha sido fenomenal. Y mis compañeros son de lo mejor.


Capítulo 4

Por fin pescando en un río de Montana...

17 Septiembre 1998

Llegamos muy temprano a Yellowstone Angler, la tienda de Pesca con Mosca donde nos juntaremos con los guías. Es increíble, pero está solo a unos 15 metros del cauce del río Yellowstone, que es muy bonito en este sector, aunque no tanto como en el parque.

Luego nos fuimos directo al Depuy's Spring Creek, un río afluente del Yellowstone, característico por su calidad en la pesca. El lugar resultó ser muy bonito y me recordó muchísimo el spring creek donde guié por tanto tiempo en la X región. El día estuvo genial, y aunque las hermosas nubes adornaron el cielo, el calor fue muy fuerte, por lo que tuvimos que llevar un ritmo relajado.

The Pond - Depuy's Spring Creek

Comenzamos la jornada entrando en un sector conocido como "The Pond" o "El Estanque", ya que el río forma un pequeño lago producto de una represa pequeña. Las truchas se veían muy activas y el lugar mostró una belleza increíble. Se podía ver unos ejemplares de Cisnes – Trumpeter Swans – casi extintos en el mundo. En el agua, truchas arcoiris, fario, y cutthroats hacen de este paraíso su acogedor hogar.

En la mañana, un suave hatch de midges era suficiente para mantener a estos peces constantemente subiendo a la superficie. Gracias a la asistencia de nuestro guía, Tim Foote, armamos un sistema dropper con una mosca seca de atracción, unida a una larva de midge, sólo unos 30 cm más abajo. Este esquema permite el trabajo con la larva a media profundidad. Partieron Patricio, Arturo y Daniel en las posiciones estratégicas de The Pond. Al poco rato, Patricio había logrado varias picadas, aunque sin éxito. Arturo logró atrapar una linda arcoiris.

Un buen rato después, los tres tenían algunas truchas de buen tamaño a su cuenta. Me tocó pescar el mismo sector, que seguía en actividad. Los lanzamientos deben ser precisos por lo asustadizo de las truchas. Por la misma razón, el tippet usado es 6x y 7x en el dropper (la larva). Varios lanzamientos intentando la mayor naturalidad en el derive fueron premiados con una linda arcoiris al otro lado.

De izq a der: Jim Adams, Tim Foote, Patricio Guerra, Rodrigo Sandoval

Más tarde fuimos a los sectores superiores del Depuy's. Arturo no se movió de The Pond. Los demás probamos algo de suerte, y en este caso fue el Daniel quien recibió una tremenda lección de pesca técnica de parte de Tim, quien se dedicó por largo rato a coregir técnicas de lanzamiento y demostar otras. Terminó el día sacando una linda trucha que se mantenía en un sector de corriente media, a plena vista de todos.

El día terminó tranquilo con todos muy satisfechos. Incluso cuando estabamos entrando en el motorhome, divisamos en el río cómo un hatch se estaba levantando en toda su potencia. Usualmente eso provoca la histeria y todos salen corriendo a lanzar una mosca entre las activas truchas que toman en la superficie. Hoy no. Este día fue fantástico en todo sentido. Todos tuvimos un momento excelente y compañía excepcional. Gracias Tim & Jim.

Hace un rato llegamos de la cena. Estuvimos en un lugar llamado Chico Hot Springs. Estuvimos en el restaurante de un hotel que dice estar en pie desde el siglo pasado. Por lo que nos contaron en ese lugar y algunas de las fotos que están en exhibición, el hotel servía de refugio para los cowboys que recorrían la zona hacia fines de 1800. Entre ellos, el famoso Buffalo Bill. Aún se mantiene el estilo clásico del oeste, con edificaciones de madera, sectores de caballerizas, un saloon, etc.

18 Septiembre 1998

Yellowstone River al amanecer.

Día de las fiestas patrias en Chile. Nosotros... despertamos a las 5 AM para llegar al lugar de salida a orillas del río Yellowstone, antes del amanecer. Abordamos los drift boats de los guías. A mí me tocó junto al Pato en el bote de Jim Adams. Pudimos ver un amanecer increíble. El río estaba tranquilo, la temperatura agradable. No hay palabras para describir el espectáculo de amanecer flotando un río como éste. Ahora son casi las 8:30 de la mañana. El aire se siente increíble, ni muy cálido ni muy frío. La calma que emana del agua, mientras flotamos este poderoso río, produce un efecto sobrenatural. A ratos nos separamos de los otros dos botes que vienen unas decenas de metros más a trás, pero en general mantenemos contacto visual a la distancia. En el segundo bote viene Pablo con Harry, y en el tercero van Arturo y Daniel Budnik.

10:15

Cuando llevábamos un par de horas sin nueva acción, yo estaba simplemente lanzando desde el bote y conversando con Jim. Sentí un tirón muy fuerte. La fario comenzó a saltar y la pelea se puso fuerte. Después de unos minutos logré llevarla a la orilla, donde me baje del bote y la tomé. Fue una maravilla coronar un, de por sí, excelente día, con una captura como ésa.

El éxito se debió a la técnica sugerida por los guías. Estas fario frecuentan las orillas de este gran río acechando a peces más pequeños, como los sculpins. Usamos cañas grandes, #8, con moscas imitando estos pececitos. Era todo un espectáculo vernos a nosotros mismos lanzando esos pesadísimos armados para poder capturar las hermosas fario amarillentas de este famoso río.

Harry Piper en plena pelea

Aunque íbamos en botes separados, cada cierto rato nuestros botes se acercaban y podíamos gritarnos de un bote a otro para ver como avanzábamos. En esas cruzadas pude ver como Harry, el amigo de Pablo, y residente de Bozeman, logró enganchar una fario y su pelea tomó matices de espectacularidad.

A media mañana paramos en uno de los recodos del río a tomar una merienda. Había unas sillas y mesas en un hermoso lugar. Fue sumamente agradable esa parada a comer. Ahí pudimos juntarnos los dos botes. Los Budnik en el tercer bote pasaron antes que nosotros, por lo que no alcanzaron a saber de la detención. El desayuno de media mañana es más sabroso cuando se sabe que estamos disfrutando de toda una media jornada flotando uno de los ríos más destacados del noroeste americano. Hemos visto pasar otros botes, pero en general podríamos decir que tenemos el río para nosotros. Un aguila calva adorna el aire por sobre nosotros.

El día fue pasando de nublado a soleado y a muy ventoso. La pesca no fue abundante y según los guías nos tocó una "flotada" insualmente poco productiva. Yo saqué sólo una y enganché una segunda. Patricio no logró sacar nada, pero Pablo y Harry sacaron tres y dos respectivamente. No encuentro que haya estado tan mal. Lo pasamos de lo mejor, y eso es lo que más importa.

Un Drift Boat en el Yellowstone

Luego de pescar toda la mañana, nos fuimos en el Motorhome a Livingston y luego a Bozeman. Jim Adams nos mostró su casa en el cerro. Un lugar fantástico, donde viven ciervos, alces y osos. En medio. Una casa grande, donde él vive solo. Nos quedamos abusando de su hospitalidad esa noche. Nos instalamos gran parte de la tarde a empacar las miles de cosas en enormes bultos. Parecía la preparación de una expedición de un mes. De hecho, la mía seguirá por otras 3 semanas y media.

A partir de mañana, seguiremos sólo Pablo y yo. Patricio y los Budnik emprenden su vuelta a Chile. Ellos están conformes de volver, porque los intensos días que hemos vivido son suficientes para cansar a cualquiera. Incluso yo estoy agotado. Pero la motivación que me dio esta parte del viaje es poderosa. He recorrido uno de los lugares más destacados del noroeste americano y esa sensación es indescriptible.

Ya de noche, nos fuimos al asado que habían preparado los de Yellowstone Angler, en la casa de Jim Brungardt. Estuvo genial. Ellos pusieron la carne: búfalo, venado, pato. Pablo puso el vino chileno y el pisco. Los gringos quedaron marcando ocupado con el Pisco Sour. Este fue un 18 increíble.

Ahora estoy por acostarme. En 3 horas más me levanto para tomar el avión a Portland, Oregon, que sale a las 6:30 AM. Esta etapa del viaje está terminando y ha sido fantástica hasta ahora. Montana es un lugar bellísimo y la gente es de lo mejor. Espero no dejar pasar mucho tiempo antes de volver.


Rodrigo Sandoval disfruta de aventuras en Chile y el extranjero. El relato de este viaje es parte de lo que él mismo escribe en su diario, que lo acompaña a cada destino exótico y remoto. Según él, siempre hay más aventuras por venir.


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