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Córcega - "Fra li Monti" Una colección fotográfica de backpacking en esta isla mediterránea
07:20 am, refugio de Pietra Piana, etapa intermedia del “Fra li Monti”, el Gran Camino de Córcega, una caminata de 200 kilómetros por las cumbres de la isla dividida en 15 etapas, sobre territorio francés.
Yo: “Buen día señor, ¿me podría por favor vender medio kilo de tallarines, dos tarros de salsa de tomate y un paquete de canistrelli?” (galletitas de anis que van de maravilla con un mate amargo).
Guardián del refugio, un hombre pequeño y orgulloso de unos setenta años: - “Cómo no. Usted no es de aquí. ¿Español?”
- “No, chileno.”
- “¡Chileno! De esos no se ven mucho por acá.”

Blanco y rojo junto a un "cairn" ("montón de piedras" en francés)-, colores que indican que se camina sobre un GR (Grande Randonée "Gran Caminata")

Al final de la jornada, cerveza local a la castaña buen queso y mejores embutidos.
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Le pago, le deseo un buen día y él a mí una buena caminata. Al salir del refugio de piedra, veo la bandera de Córcega flameando sobre el vértice del techo. Sobre un fondo blanco, la cabeza de un hombre negro con un cintillo de tela me confirma lo poco y nada que sé de la historia de la isla, vuelvo a entrar y pregunto:
- “¿Usted me podría explicar el significado de la bandera de Córcega?”
El guardián levanta la cabeza como una lagartija y comienza un discurso bastante afiebrado: “el hombre que usted ve sobre la bandera es un moro, el verdadero y justo colono de esta isla” - referencia obligada: escena de la película de Tony Scott, guión de Tarantino, TRUE ROMANCE, entre Cristopher Walken y Dennis Hopper - “Que le quede claro, yo no soy francés, soy corso, nacido y criado aquí. Esta isla fue ocupada militarmente por Francia hace doscientos años. ¡Y ahora, nos imponen el Euro más encima! Que ha sido una catástrofe para nosotros. La gran mayoría de las provisiones que usted ve aquí yo las robo en el supermercado, y lo digo sin culpa porque los precios son un escándalo!”
Evito decirle que su concepto de justicia es bastante particular, ya que no tuvo ningún problema en cobrarme a mí el doble del precio que el rehúsa pagar en el supermercado. Mientras pienso que jamás debería haberle preguntado nada, otro hombre pasa desprevenidamente con su toalla sobre los hombros y el cepillo de dientes en la mano, el viejito lo apunta con el dedo y grita: “ése, por ejemplo, ése es un francés y no me interesa en lo más mínimo, es su dinero lo que me interesa” … el aludido mueve levemente la cabeza y se mete en su carpa, no quiere conflicto de ningún tipo, vino a caminar en montaña, mejor dicho, una “isla montaña”, un archipiélago da macizos de roca que emerge del mediterráneo. Todo esto rodeado de 1000 kilómetros de playas paradisíacas.
Lo normal es que se asocie esta isla con sus aguas turquesa, calor intenso y turistas caucásicos insolados. La verdad es que hay mucho de eso, pero también está el GR20, la caminata balizada más larga y más dura que se pueda hacer sin equipo de escalada en Europa.
Y yo también vine a eso, a caminar por esta geografía coronada por el Monte Cintu (2706 m). Así que guardo las provisiones, dejo al viejito-lagartija alegando solo y ajusto los cordones de mis botas. C’est parti!
El Paisaje de "Fra li Monti"

Comenzando el recorrido de sur a norte, en el pueblo de Conca, junto a Porto Vecchio, el paisaje evoca los Andes Centrales.
Un milagro insular: numerosos esteros albergan subespecies endémicas de trucha marrón y arco iris. (Detalles más abajo)


Sólo está permitido acampar en lugares autorizados, con servicios básicos y venta de víveres. Fiambres artesanales y quesos de oveja son los imperdibles.

Impresiona ver planchones de nieves bajo el calor de mediodía. |

Buenos prados en mesetas de altura son aprovechados por los criadores del sector. |

Queserías de montaña y refugio ocasional de pastores. Conocido en Europa como “Transhumancia”, ser pastor y quesero representa un estilo de vida en extinción. La migración campo-ciudad, una cruel ilusión de nuestros tiempos. |

Estos cuerpos de agua formados por deshielo y pequeños flujos de manantial dan su nombre a la “Truita des Pozzi di Marmanu”. |

El potente desnivel es comentario obligado al terminar la jornada |

Más de alguno pensará en la Columbia Británica al recorrer estos bosques de pino. |

Vuestro servidor alcanzando el primer portezuelo sobre 2000 metros.

La explicaciones geológicas para este hoyo en la montaña “Tafunatu” son inútiles para muchos habitantes de Córcega. . . "Fue el mismísimo “cola de flecha” quien en un día de muy mal genio perforó la montaña con un rayo…”. |

Un atardecer dinámico en el Parque Nacional de Córcega, clasificado por primera vez en 1972. El parque cubre dos tercios de la superficie total de la isla con 350.310 hectáreas y 26.700 habitantes. |

Un sector específico de bosque de abedules y piedra rojiza hace pensar en Australia.
Caminando por "Fra li Monti"

Siempre es recomendable comenzar la caminata temprano.

Mantenga la materia gris por debajo del punto de ebullición. Cuando hace calor, es cosa seria. |
En general, se puede contar con la señalética - en diferentes creativos formatos - para no errar el camino. |

Este es el pasaje más escarpado del recorrido (¡ver izquierda abajo en la foto ampliada!). |

Aún lejos de la temporada alta, la demanda por sitios para acampar es elevada. |

Densa neblina matinal cerca del refugio de Usciolu. |
Le Cirque de la Solitude, un nombre intimidante para el sector que registra algunas muertes accidentales. Las grandes placas de piedra se vuelven muy resbalosas con lluvia. Largas cadenas fijadas a la roca facilitan el descenso y la escalada. |

A cada vertiente se la honra con una piedra tallada a mano, punto sagrado para el agradecido caminante. |
La Flora de Córcega

Tomillo de córcega (Thym erba barona). Agregue agua hirviendo y tendrá una infusión vivificante.

La isla cuenta con dos mil especies vegetales, de las cuales un 80% son endémicas, los castaños, hayas y alisos crecen hasta los 1000 metros de altura. El pino laricio, emblemático del bosque corso, se establece hasta los 1800.

El bosque de Pino Laricio cubre una superficie de 20.000 hectáreas y puede vivir varios siglos. Fue utilizado por los romanos en la construcción de embarcaciones por su densidad y resistencia. |

Un clásico del paisaje europeo, el bosque de hayas. |

L’éllébore, planta endémica y venenosa, muy utilizada sin embargo en la curación de heridas abiertas en las bestias, crece entre 600 y 900 metros de altura. |

Otra vista del bosque de hayas, prácticamente como salido de cualquier cuento de nuestra infancia.

En lengua corsa, -a tarentella-, un anfibio endémico que, a diferencia de su primo continental (el tritón), no tiene pulmones. Respira a través de la piel y la cavidad bucal.

Una Salamandra. |
Variedades endémicas de lagartos -a buclartula-, extremadamente difíciles de fotografiar, hasta que encontré esta pareja en pleno rito reproductivo. |

Aves semilleras de canto melodioso se han especializado en las migajas que dejan los caminantes cerca de las cumbres. |

“Le cochon corse”, porcino semi-salvaje que junto con el burro, terminan con frecuencia como sabroso saucisson. |

El muflón de Córcega -a muvra-, es una oveja (y no una cabra como se piensa con frecuencia) que se cree fue traída hace siglos desde medio oriente y se volvió salvaje. El macho llega hasta 60 kilos y la hembra a los 40, sólo quedan grupos en dos grandes macizos de la isla, Bavella y Monte Cintu. |
Otros animales emblemáticos: el ciervo corso -u cervu- (reintroducido en 1990), el jabalí -u cignale-,
el zorro -a vulpa-, y finalmente, L´altore, un magnífico carroñero de plumaje claro y 280 cm de envergadura conocido como gypaete barbu
en el resto de Europa. Se trata del ave que termina el trabajo de los carroñeros, ya que sólo devora los huesos. Cuando no logra quebrar los huesos más grandes,
vuela con ellos y los deja caer sobre las rocas, luego baja a comer la médula. En Córcega hay diez parejas (buena excusa para la ausencia de foto),
lo que representa el 10% de toda la población Europea.
La trucha corsa (Salmo trutta macrostigma) es una subespecie de la trucha marrón. Los científicos Duméril (1858) y luego Spillman (1961) clasificaron las truchas salvajes de la isla como pertenecientes a la sub-especie macrostigma en función de sus características morfométricas, coloración y pigmentación. Estudios recientes han confirmado esta distinción entre la trucha corsa y los otros tipos identificados como Atlántica y Mediterránea (en Francia Continental).
Ecología de la Especie
La trucha macrostigma vive de acuerdo a un ciclo holobiótico, es decir, la totalidad de su ciclo biológico ocurre en agua dulce. Se desplaza entre tres sectores que conforman su dominio vital: reposo, crecimiento y reproducción. Se reproduce en invierno entre noviembre y enero en esteros hasta 2000 metros de altura. Es una especie carnívora y territorial. En ausencia de pequeños peces, se nutre de larvas de insecto, gusanos, moluscos, pequeños crustáceos e insectos voladores.

Truite di Paratella. |

Trucha de Veraculongu. |

Trucha de Manica. |

Truite des Pozzi (manantial) di Marmanu. |
Como cierre, transfiero el texto que he visto en uno de los folletos del parque:
Las reglas de conducta son simples y de sentido común, pero imperativas: El “saber vivir” no debe olvidarse en montaña, al contrario, con frecuencia se debe ser solidario, comprensivo y superar la fatiga en función de ser cortés y respetuoso.
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