
![]()
Tras el Esquivo Pejerrey Argentino, con mosca.
|
||||||||||||||||||||
Hace un tiempo que se viene difundiendo fuertemente la pesca con mosca de especies alternativas a las truchas y salmones. Esto incluye particularmente incursionar con especies de aguas interiores, identificadas como aguas templadas, muy abundantes en tranques y lagos del valle de la zona central de Chile. En este contexto, me concentro en esta ocasión en uno de los peces de mayor abundancia en esta agua: el Odontesthes bonaeirensis o pejerrey argentino.
El método tradicional de pesca de esta especie en esta zona se concentra en el uso de carnada compuesta principalmente por el gusano de tebo, que es una larva terrestre, de consistencia muy olorosa, que es el factor que más atrae a estos pejerreyes. Pero mi motivación particular se basó en el uso de equipo y patrones de moscas para capturarlos. En mi proceso de investigación tomé como referencia lo que ya se conoce en Chile de esta especie y sus hábitos, además de la experiencia documentada de capturarlos utilizando moscas artificiales. No fue tarea fácil. Particularmente noté que gran parte de la pesca de esta especie, usando equipo mosquero, que se ha logrado en Argentina, se centra en ejemplares de mayor talla – los cuales en algún momento de su vida se vuelven depredadores, persiguiendo pequeños peces y otros organismos – y me quedó la impresión de que varios de los lugares de pesca ofrecen condiciones de visibilidad mayores que en los embalses chilenos, lo cual potencialmente permite un mejor enfoque basado en el avistamiento desde lejos de pequeños streamers , que tanto éxito han logrado en ese país. Mi experiencia en Chile adaptó algunos de esas ideas, pero me quedó claro que el comportamiento de los pejerreyes de esta agua difiere sutilmente de sus equivalentes trasandinos. Quedó claro que, dependiendo del hábitat en que se encuentren, variará su alimentación y su comportamiento, y, por ende, su técnica de pesca. También es evidente que queda aún mucho por investigar de las posibilidades de enfrentar estos peces con técnicas de pesca con mosca, pero a medida que el interés de los mosqueros chilenos por estos peces aumente, lograremos conocerlos más y engañarlos eficientemente con nuestros patrones. Los invitamos a sumarse a este desafío. PejerreyesA diferencia del llamado “pejerrey chileno” (Basilichthys australis) y del “cauque” (Odontesthes mauleanum), peces nativos de Chile, el pejerrey argentino fue introducido alrededor de 1940 desde la República Argentina, con fines meramente deportivos. Este pez se encuentra mayoritariamente en lagos, lagunas, embalses y tranques de aguas templadas de la zona central de Chile. En ocasiones también podremos encontrarlo en esteros y pequeños ríos de aguas no muy frías. Se alimentan principalmente de organismos planctónicos, larvas y pequeños crustáceos de fondo. Después de 4 años de vida, los pejerreyes se tornan carnívoros, alimentándose preferentemente de pequeños peces, siendo uno de sus preferidos, la gambusia. En nuestras aguas, su tamaño promedio no sobrepasa los 25 cm., aunque no es raro encontrar tamaños superiores. Hace años atrás, tuve la suerte de capturar en el Tranque Loncha, ejemplares de pejerreyes argentinos que medían cerca de 45 cm. de largo y de un peso superior a 1 kilo. Algo realmente impresionante para nuestro país. También he sabido que en la Laguna Aculeo se han logrado capturas cercanas a los 2 kilos, pero obtenidas con gusano de tebo, que es posiblemente el método más utilizado para la pesca de esta especie.
Temporada de pescaSegún reglamentación vigente en territorio chileno:
LugaresA lo largo de nuestro territorio existen numerosos cuerpos de agua en los que podemos encontrar a estos peces. Entre los lugares relativamente cercanos a Santiago, tenemos Aculeo, Rapel, Peñuelas, Sausalito, Lo Ovalle, Pitama, Los Aromos, Lo Orozco y una infinidad de otros embalses y tranques ubicados al interior de predios particulares, siendo estos últimos donde la mayoría de las veces podremos encontrar los ejemplares de mayor tamaño. Ante la pregunta de si es posible pescarlos con mosca, la respuesta es, ¡¡por supuesto!! … pero está lejos de ser una tarea fácil. Como dijo alguien por ahí, “con mosca es otra cosa” y, el desafío, mayúsculo. No se deben extrañar si en ocasiones vuelven a casa sin siquiera haber tenido una sola picada. Si bien la pesca del pejerrey argentino con carnada viva tiene fama de ser fácil, y por tanto, ideal para enseñar a pescar a principiantes, no se equivoque, con mosca, no lo es. Este es un pez que no se deja engañar fácilmente. Patrones de MoscasTeniendo en cuenta su alimentación, hemos probado, con disímiles resultados, pequeñas ninfas Hare’s Ear y Pheasant Tail, así como imitaciones de larvas de Caddis y Scuds. Con streamers, si bien sabemos que el pejerrey argentino se vuelve carnívoro en su adultez, los resultados no han sido mejores. Eso nos ha llevado a atar y probar, una y otra vez, distintos tipos de patrones. Según diferentes fuentes en Argentina, algunos mosqueros han logrado consistentes resultados apelando a la actitud depredadora de algunos pejerreyes de mayor talla. Sin embargo, en el pejerrey argentino que nosotros conocemos, este comportamiento no se da en la misma proporción. La razón de ello me es desconocida, sin embargo especulo que entre los factores puede encontrarse la visibilidad, claramente disminuida por la turbiedad de las aguas en que encontramos estos peces en abundancia en Chile, así como eventuales diferencias de oxigenación. Un día, pensado en que tal vez con estos peces había que ser más prácticos que otra cosa, se me ocurrió atar una imitación lo más parecida posible al gusano de tebo, una de las más recurridas carnadas usadas en nuestro país para pescarlos, y la denominé “Tebo Special”. Los resultados fueron sorprendentemente alentadores. Veamos entonces la receta de este patrón.
TécnicaComo estos pejerreyes habitan mayoritariamente aguas quietas, es allí donde hemos centrado nuestras salidas de pesca. Es importante poder ubicar los lugares en los que se están alimentando, pues es ahí donde deberemos hacer nuestros primeros lanzamientos. Generalmente nadan en grupos, y esa es una ventaja que debemos aprovechar a nuestro favor. Si logramos ubicar un cardumen, debemos realizar una suave presentación hacia el centro del mismo. Dejaremos que nuestra imitación descienda lentamente, y si luego de unos minutos no hay pique, iniciaremos una muy lenta recogida. Es probable que el ligero movimiento, haga gatillar la picada. Si por el contrario, nuestra pesca es “ciega”, con cero actividad sobre la superficie y ningún pez a la vista, la recomendación es lanzar y, de inmediato, recoger muy lentamente. En ocasiones, deberemos tentarlos moviendo nuestra mosca con delicados tirones. Los pejerreyes están moviéndose constantemente, tanto en búsqueda de alimentación como de aguas más oxigenadas, por lo que si, pasado un tiempo razonable, usted no obtiene piques, sencillamente cámbiese de lugar. Dependiendo de la infraestructura con la que contemos, podremos pescar desde la orilla, desde un muelle, embarcado en un bote o en float tube. En cuanto al equipo, recomendamos el uso de cañas livianas y delicadas; idealmente no mayor al # 3. La línea debe ser floating, aunque tener a mano una línea sinking tip, puede salvarnos el día, sobre todo cuando los pejerreyes se han agrupado en el fondo, y nadie los puede hacer salir de ahí. En cuanto a líderes, éstos deben ser largos (sobre 9 pies), atados a un tippet 5X como máximo de grueso. Excelentes resultados nos ha dado la utilización de un strike indicator (indicador de picada), colocado a un par de metros de la mosca. Ello debido a las sutiles tomadas de estos esquivos peces. Quiero invitarlos a todos a practicar esta entretenida y desafiante pesca. Poco a poco iremos aprendiendo más sobre este pez, sobre nuevos patrones y técnicas para lograr engañarlo. La experiencia que todos ustedes adquieran será muy valiosa y, por cierto, muy bienvenida. Finalmente, aprovechemos la ocasión y hagamos partícipe a toda la familia de este tipo de pesca; podemos practicarla durante todo el año y no necesitaremos alejarnos mucho de nuestros hogares. Esa es la idea. Que tengan buena pesca. |
Carlos Correa es de los que no se queda tranquilo cuando termina la temporada de las truchas. Aún más, está dispuesto a asumir nuevos desafíos que demanden técnica, patrones especiales, y una cuota de investigación. Comentarios a: |
![]()
|
Copyright
1999 - 2005
RiosySenderos.com ® |
|