La Pesca del Pejerrey Chileno. Un Nuevo Desafío - Marcelo Guardia Pesce

Seguramente todos los aficionados a la pesca con mosca han disfrutado la captura de salmonídeos y han tenido la oportunidad de informarse en libros, revistas o en internet, sobre la manera de mejorar su técnica o de conocer más sobre estas especies. Ya mucho se ha escrito sobre la emoción sentida al pescar un gran ejemplar de trucha en un hermoso paraje de nuestro sur o del extranjero. En estas líneas quiero hacer notar otra faceta de la actividad mosquera. La pesca de ese pequeño (a veces no tanto) y astuto pez que habita desde siempre en ríos y esteros de nuestra zona central y sobre el cual poco se sabe en el ambiente de los pescadores con mosca, me refiero al Pejerrey Chileno.

Muchos recuerdos vienen a mi mente de excursiones de pesca a lugares próximos a Santiago, en las que me empapé con el aroma y el paisaje de una mañana en el campo, cruzando cercas y matorrales, hasta llegar a la orilla fangosa de un estero con suave corriente. Esas salidas fueron para mí la escuela en la que aprendí a conocer y admirar a ese pez, me enseñaron también a extremar los sentidos para detectar su presencia y percibir su rápida y sutil picada.

Durante mi infancia y gran parte de mi edad adulta el uso de carnada fue la fórmula de éxito para conseguir el propósito de todo pescador. Aún así, la captura nunca fue numerosa y jamás guardó relación con la cantidad de pejerreyes argentinos que pescaba en ese entonces en tranques y lagunas.

Un exitoso pescador con un pejerrey en sus manos.

Fue hace aproximadamente 5 años atrás, en el río Maule, cuando me di cuenta que la pesca con mosca del pejerrey chileno no sólo era posible, sino que también era capaz de brindarme la satisfacción de competir con él en buena lid, enfrentando su gran capacidad para percibir cualquier perturbación en su ambiente, con mi capacidad para engañarlo provocando su instinto cazador. Desde esa fecha he seguido practicando esta modalidad de pesca con entusiasmo en diferentes ríos y esteros, lo que me ha permitido mejorar la técnica y adquirir más conocimientos.

En este tiempo he podido comprobar ciertas técnicas que comparto con Uds.

  1. Detectar el lugar adecuado.
    Para ello es necesario realizar una inspección del curso de agua, en especial de lugares con corriente suave y pozones. En esos sitios hay que buscar indicios de la presencia de pejerreyes, como por ejemplo avistamiento de cardúmenes, saltos fuera del agua y la bajada de insectos que se posan en la superficie. Es de suma importancia realizar esta inspección preliminar a una distancia prudente de la orilla, para no delatar nuestra presencia.
  2. Elegir la mosca adecuada.
    Si hemos tenido la suerte de observar la bajada de insectos que se posan en el agua, obviamente lo indicado será usar una mosca seca lo más similar posible en aspecto, tamaño y color a la mosca natural. Si éste no ha sido el caso, es recomendable usar una ninfa pequeña como la Caddis Pupa color café u otra similar.
  3. Elegir el lugar de lanzamiento.
    Los primeros lanzamientos deben hacerse idealmente desde un punto lo más alejado posible de la zona en que presumimos se encuentran los peces. Recomiendo los lanzamientos aguas abajo lo que permite mantener una tensión adecuada de la línea para percibir la picada y efectuar rápidamente la clavada. Si el curso de agua es de poca profundidad es posible ubicarse dentro del mismo, efectuando lanzamientos hacia las orillas en donde es más común encontrar sus caletas.
  4. Usar una técnica adecuada para estimular al pez a morder la mosca.
    El pejerrey es una especie a la que le atrae mucho el movimiento de su presa, por lo que la línea debe recogerse con un ritmo regular, imponiendo cortos movimientos de avance a la mosca. Si el lugar elegido es de aguas calmas, será posible a veces percibir las ondas en el agua producidas por los peces que siguen la mosca antes de picar. En estos casos hay que estar atentos al cambio de dirección de uno de los pejerreyes, ya que un giro brusco puede significar que ha tomado la ninfa con gran delicadeza (sin sentirse el tirón típico de la picada).
  5. Técnica de clavada.
    La picada del pejerrey es corta y rápida, por lo que es indispensable estar muy atento para efectuar la clavada en el momento del pique. Esta debe ser hecha con un corto pero enérgico tirón simultáneo entre la mano que maneja la línea y la que sostiene la caña.
    Una vez clavado el pez disfrutaremos de una de las mejores luchas por liberarse del anzuelo. Es importante considerar que comúnmente el anzuelo viene clavado de tejidos blandos ubicados en el borde de la mandíbula, lo que posibilita el escape de la presa si se maniobra muy rápido o muy violento en la etapa de recogida.

CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE EL PEJERREY CHILENO

Pejerrey Chileno capturado con mosca

El pejerrey de aguas corrientes o Chileno pertenece al Género Austromenidia, siendo su especie más representativa la A. Mauleanum. Las características de este género son sus premaxilares protráctiles. Su cuerpo es esbelto con un suave ensanchamiento de la zona abdominal, su cabeza y boca son chicos con relación a su cuerpo. La coloración obscura de su lomo le permite mimetizarse con el fondo, entre este y su vientre de color claro existe una línea lateral plateada. Su tamaño en estado adulto depende de la especie que se trate, pudiendo alcanzar algunos ejemplares una longitud de 35 cm., siendo el promedio de aproximadamente 20 cm.

Es un pez con un alto desarrollo de sus instintos de conservación, lo que lo hace sumamente selectivo en su alimentación y con mucha sensibilidad para detectar perturbaciones tanto en el agua como en las riberas. Vive generalmente en cardúmenes, por lo que si se percibe una picada es posible que en ese lugar piquen nuevamente.

Se alimenta de microcrustáceos, pequeños moluscos, insectos en fases acuaticas de su desarrollo y voladores, como también de otros peces pequeños.

Las picadas son más frecuentes en la mañana temprano y al atardecer.

Existen zonas del río o estero en donde generalmente habitan, como por ejemplo remansos después de una correntada, pozones, brazos de un río principal en la que la corriente es más suave o bien orillas de río principal. Cabe hacer notar que una vez ubicados estos sitios es posible encontrar nuevamente los peces en el mismo lugar incluso en años posteriores, a menos que las condiciones del curso del agua hayan cambiado.

Es posible encontrar al pejerrey recorriendo un pozón o remanso (zona de alimentación), en donde a veces se puede observar el desplazamiento del cardumen, o estacionario en un recoveco entre las piedras o entre las plantas acuáticas del fondo (caleta), en una actitud similar a la de las truchas, en este caso es excepcional poder observar al pez a menos que provoque un reflejo de sol en su costado plateado.

Estos pocos datos son el resultado de un largo proceso de aprendizaje (que aun no termina). Espero que les sean útiles y que despierten el interés de más de algún mosquero en la pesca de este escurridizo pez. Sólo la perseverancia y una técnica depurada serán sus armas para enfrentar este nuevo desafío.

Ilustración Pejerrey: Marcelo Guardia Pesce
Fotografías Pejerreyes: Nicolás Varela P.


Esta es la primera colaboración de Marcelo Guardia, un entusiasta pescador con mosca residente de la zona central de Chile.

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