Pescando con Saltamontes - Rodrigo Sandoval

Reedición Año 2001

Hace ya varios años que se viene comentando de la actitud oportunista de los salmonídeos en agua fresca, tema comprobado por numerosos estudios. Por mi parte, siempre me sonó evidente que las truchas se comen todo tipo de insectos que encuentran en el agua, e incluso en ocasiones he visto como comen una pequeña hoja, sólo porque ésta cayó en el agua cerca de su posición. Pero por mucho tiempo me mantuve con la firme idea de imitar los insectos naturales más característicos de medios acuáticos, identificados por aquellos que efectivamente se desarrollan y viven en el medio acuático.

Así llegó un día en que me tocó mucho calor en un río de la carretera austral. "Estaban cayendo aves asadas". La acción de las truchas, que había experimentado durante la mañana en aquel cristalino curso, desapareció por completo. No pasó nada por un buen rato. A esa altura del año, mediados de enero, el calor había aumentado considerablemente en las horas de mediodía y se reflejaba la temperatura general de esos días en el pasto en las riberas, el cual había tomado cierto tono amarillento. Situación característica de la época de calor de enero en el hemisferio sur.


Tanto saltamontes como grillos pueden tomar diversos colores y tamaños. Sólo su forma general se mantiene como una característica constante. Por ello, patrones de diversos diseños son utilizados para su imitación, siempre obteniendo el éxito en días especialmente calurosos en verano.

Mientras caminaba por el sendero junto al río, veía como muchos saltamontes arrancaban a la maleza con mi caminar. Ninguna novedad en ello. Pasando los minutos comenzó a correr un viento, infaltable en la Patagonia. Fue así como noté que uno, o mejor dicho varios de estos saltamontes fueron súbitamente arrastrados. Vi en particular como uno muy grande cayó al agua en un remanso cercano a mi posición. No fueron tres segundos los que separaron su evidente caída al agua de una violenta sacudida de la superficie. El saltamontes desapareció ante mi sorpresa. Minutos después se volvió a repetir una escena similar, pero en esta ocasión alcancé a ver la aleta de una poderosa fario o marrón que se hundía justo luego de la turbulencia en la superficie.

Quizá por instinto, o inspiración divina, volví corriendo a la carpa y tomé un Muddler Minnow que tenía en reparaciones y sin perder mucho tiempo lo adorné con unas patas laterales hechas de fibras de pluma. Afortunadamente no era un patrón plomado. Casi en histeria volví a recorrer los 50 metros que me separaban de aquel remanso. Armé una flotante para mi caña #4, y un largo líder de 3,5 metros, quedando en 5x.

Lancé. Lancé. Lancé. No pasó nada. Avancé un poco a un siguiente recodo y repetí. Nada. Pasaron los minutos y nada. De pronto volvió a salir una ráfaga dominante arrastrando más maleza por el aire y un saltamontes de la orilla. Su caída fue estruendosa para el tamaño de este insecto. La reacción del agua no se hizo esperar y una explosión hizo desaparecer al desdichado insecto.

Lo pensé mejor y volví a lanzar mi improvisada imitación. Esta vez intenté, premeditadamente, de que la mosca golpease el agua con fuerza en lugar de caer sutilmente. En la primera pasada me dio la impresión de que unos ojos siguieron la punta de mi línea - quizás fue sólo sugestión. En la segunda, la determinación de la trucha se desató y pude experimentar un tirón que casi me cortó el 5x. La pelea fue fuerte y no pude ver a la marrón por unos dos minutos. Cuando comenzó a cansarse, pude apreciar que se trataba de una de las terratenientes del sector. Era una hermosa Salmo trutta de unos 2 kg. Aún con la imitación clavada en la mandíbula inferior, me di cuenta de todo el descubrimiento que había experimentado.

Al volver a casa, días después, desenterré algunas de las revistas de temporadas anteriores. Encontré un artículo donde se explicaba claramente el mismo concepto que había vivido en carne propia en el río. Evidentemente, de haber recordado aquella información, mi sorpresa no habría sido tan grande y mi presentación habría considerado ese tipo de patrones desde un comienzo. Al menos las condiciones climáticas del día así lo indicaban.

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Los saltamontes intentan mimetizarse con el entorno, por lo que no siempre es inmediato localizarlos a simple vista. Su presencia es más delatada por su movimiento, cuando comienzan a saltar entre la vegetación, razón por la cual muchas veces son arrastrados al agua por el viento.

Tiempo después volví a vivir una situación similar en un río del Parque Yellowstone, en Wyoming, EE.UU. Era un día similar. Muy caluroso. El curso de agua, el Slough Creek, cruza varios cajones, descansando en su descenso en algunas praderas muy abiertas. Esto da fuerte oportunidad para que se levante el fuerte viento. El día anterior estuvo igualmente caluroso y mis compañeros de viaje lograron enganchar sus respectivas truchas cutthroat utilizando patrones de saltamontes. Yo logré el éxito al día siguiente, y la aproximación fue la misma que probé en aquel río de la carretera austral de Chile: un patrón de saltamontes, presentado junto a la orilla.

La cosa no es distinta al lado oriental de la Cordillera de Los Andes. En varios de los ríos en que he tenido la oportunidad de pescar, desde la zona de Junín de los Andes, hasta Esquel, en varios casos las orillas se llenan de estos insectos en época calurosa. El viento, siempre presente en casi todos estos lugares, hace de las suyas depositando regularmente algunos saltamontes y grillos en el agua. Por eso, sin importar adonde yo vaya, mis patrones de saltamontes van en alguna caja.

Con el tiempo, he ampliado los patrones más clásicos con algunos más adornados y otros más fáciles de atar. El objetivo siempre ha sido el mismo: imitar insectos naturales que caen en el río. La técnica es simple, y los resultados pueden llegar a ser impactantes.

Los Saltamontes

Los especímenes pertenecientes al orden Orthoptera no son insectos acuáticos, sino que se los identifica como "terrestres". Aunque son menos abundantes que otros insectos terrestres que también forman parte de la dieta de los peces, su tamaño y la espectacularidad de sus caídas al agua los hacen un blanco muy llamativo, incluso para las truchas más grandes, que usualmente no se conmueven con otros insectos.

La variedad de especies de este orden se hace bastante irrelevante al momento de pescar con patrones de estos insectos en condiciones uniformes. Muchas de estas especies cambian su color - aunque es el factor que menos importa a las truchas - según el entorno. Su estructura corporal es casi la misma y sólo su tamaño varía entre especímenes juveniles y miembros de distintas especies.

Momentos ideales para pescar con saltamontes

¿Cuándo es recomendable usar estas imitaciones? Los saltamontes son mucho más abundantes en la época seca y calurosa. En el cono sur de América se da entre mediados de diciembre y febrero. Puede haber otros momentos productivos a través del año, en especial en primavera. Un factor importante en la decisión es que se trate de un día muy caluroso e idealmente con la presencia de viento, que los peces son capaces de percibir. Este viento es el que arranca a los insectos terrestres de su tierra firme para depositarlos peligrosamente en la superficie de un cuerpo de agua adyacente. La mejor hora es la de mayor actividad de estos insectos terrestres. Cerca de mediodía.

En algunos casos particulares, un saltamontes puede servir como patrón de exploración, aunque las condiciones climáticas no sean las más indicadas para la presencia de estos insectos. Una de las ventajas que posee un saltamontes para esta tarea, es que es muy visible en la superficie, lo que facilita su observación para detectar picadas y también para observar corrientes de un sector particular. Basta con lanzar la imitación corriente arriba y observar su derive.

Patrones que pueden utilizarse

Si le interesa perfeccionar sus técnicas de atado y conocer novedosos patrones nuevos.

¿Cuál es la mejor imitación y cómo se puede atar? No hay un patrón mágico para imitar a estos insectos. Muchos patrones sirven y sólo debe primar en la decisión la flotabilidad y la facilidad de atado.

Los patrones se caracterizan por un cuerpo relativamente grande - tamaño de anzuelo de 6 a 10. Un distintivo especial es proporcionar una cabeza grande y unas patas en la parte trasera, adosadas por los lados. Los patrones deben flotar muy bien. El uso de piel de ciervo es símbolo de alta flotabilidad, lo que lo hace el material más popular para estos patrones. El dubbing o material forrado debe ser muy "peludo", para aumentar sus capacidades de flotación y para dar un perfil más sustancioso.

Existen varios patrones, tanto de saltamontes, como de sus cercanos parientes, los grillos. Letort Hopper, o Dave's Hopper y Whitlock Hopper están dentro de los favoritos en Norteamérica. Es común encontrarlos en los catálogos de distribuidores, así como en tiendas especializadas locales.

Yo, adicionalmente a los patrones mencionados, me he vuelto adepto a dos patrones en particular. Uno de ellos, muy simple y rápido de atar. El Parachute Hopper es construido de forma equivalente a casi cualquier patrón de mosca sea de esa forma, con la particularidad de agregar en la parte trasera unas patas hechas de tallo de pluma. El tamaño usual está entre el 4 y el 10. Mi segundo patrón, el Saltamontes Austral, a pesar de ser más complejo de atar, por todo el proceso asociado al manejo del pelo de ciervo, tiene la ventaja de ser muy flotante y muy durable. Tengo algunos que ya tienen un par de docenas de capturas en su currículum y se mantienen como salidos de la prensa.

 

Un patrón más bien realista, pero muy hermoso. Su técnica de atado exige cierta habilidad del atador, pero el hecho de construirlo en anzuelos más bien grandes hace que la aplicación de materiales no sea tan difícil.

Sus adornos facilitan enormemente la visión, incluso en las aguas agitadas de algún rápido. Su simulación casi idéntica a un saltamontes verdadero hace también muy fácil su utilización en sectores de aguas calmadas, siempre cerca de la orilla.

Whitlock Hopper

Anzuelo: Estándar mosca seca #6 a #12
Hilo: Negro o tostado, 6/0
Cuerpo: Forrado color claro. En algunos casos se extiende el cuerpo en un abdomen más allá de la curva del anzuelo usando pelos de ciervo enrollados.
Patas: Tallo de pluma. Muchos artistas recortan las fibras de la pluma formando la silueta de la pata de los saltamontes.
Antenas: Dos fibras de pluma muy rígidas que se extienden hasta un largo equivalente al largo del cuerpo.
Cabeza y alas: Pelo de ciervo compactado. El pelo se ata a la altura de la punta, para luego doblarlo hacia atrás y atarlo firme para formar la cabeza redonda compactada.
Caparazón: Pluma tiesa de pavo aplicada en forma curva sobre el abdomen.

Se agrega un pedazo de chenille fluo (color fuerte) para la visibilidad en el agua, pero no es un elemento que afecte a la estética del patrón desde el punto de vista de los peces.



Otro patrón que infunde bastante realismo en el agua. Ideal para aguas con poco movimiento, precisamente por la misma razón. Su construcción es medianamente simple y sólo lleva algo de tiempo el manejo adecuado del pelo de ciervo al recortarlo.

Dave's Hopper

Anzuelo: Estándar mosca seca #6 a #12
Hilo: Negro o tostado, 6/0
Cuerpo: Forrado color claro.
Patas: Tallo de pluma.
Cabeza y alas: Pelo de ciervo recortado en forma de cubo o redonda. Las alas corresponden a los mismos pelos que quedaron sin recortar y que apuntan hacia atrás. La cabeza de pelo de ciervo será el elemento que ofrece mayor flotabilidad al patrón, por lo que se recomienda aplicar alguna sustancia flotante al abdomen para mantener su flotación estable.
Cola: Unas pocas fibras de cola de ternero, teñido en color fuerte.
Caparazón: Pluma tiesa de pavo. En muchos casos, el color da lo mismo, pero idealmente alguna tonalidad marrón o gris. Se recomienda barnizar esta parte para aumentar su durabilidad.


Un patrón muy simple y rápido de construir. No requiere de depuradas técnicas ni exóticos materiales. De hecho, existen numerosos patrones con el apellido "parachute", que traducido del inglés es "paracaídas". La única diferencia entre este hopper y otros patrones parachute es el tamaño y la existencia de las patas y el caparazón.

 

Parachute Hopper

Anzuelo: Estándar mosca seca #6 a #12
Hilo: Negro o tostado, 6/0
Cuerpo: Forrado artificial color claro, bastante abundante. El paxton dubbing es buena opción.
Patas: Fibras de pluma gruesa, como quill de pavo, anudado para formar el doblez. Se recomienda aplicar barniz a la pluma antes de crear las patas.
Alas: Una pluma castellana de buen tamaño para enrollar alrededor de un poste de fibras de cola de ternero color blanco.
Caparazón: Pluma tiesa de pavo.

 



Aunque lo identifico como propia creación, el saltamontes austral no es más que la conjunción de algunos patrones de saltamontes que hoy existen. Básicamente es una cabeza de pelo de ciervo armada con la técnica del patrón "muddler minnow", dejando muchas fibras hacia atrás, cubriendo la primera mitad del cuerpo. Se agrega un cuerpo forrado en un dubbing muy espacioso y unas patas de fibras de pluma de pavo. Dentro de todo es muy rápido y simple de hacer, siempre y cuando se domine la técnica de manejo del pelo de ciervo. Este patrón es muy similar a un Muddler Minnow en la cabeza.

Saltamontes Austral

Anzuelo: Estándar mosca seca #6 a #12
Hilo: Negro o tostado, 6/0
Cuerpo: Forrado artificial color claro, bastante abundante. El paxton dubbing es buena opción.
Patas: Fibras de pluma gruesa, como quill de pavo, anudado para formar el doblez. Se recomienda aplicar barniz a la pluma antes de crear las patas.
Cabeza y alas: Pelo de ciervo recortado en forma redonda. Las alas de un largo razonable, que no sobrepasen el largo del cuerpo. Estas alas cubren principalmente la parte superior y lateral de la mosca.

 

La presentación de la mosca

¿Cómo lanzo y trabajo mi imitación? El objetivo es imitar el comportamiento de los naturales. Estos insectos no son acuáticos, por lo que en general no se les identifica un "comportamiento en el agua" en particular. Cuando se les encuentra en el agua, es única y exclusivamente por que cayeron por accidente. Entonces hay dos factores que tomar en cuenta: la posición en el curso de agua en que se pone la mosca y cómo se pone y maneja esta imitación.

Primero, aquellas riberas con vegetación baja son excelentes ejemplos. La idea es poner la imitación al comienzo de un trecho de corriente suave a media, e incluso puede ser medianamente rápida. La imitación debe caer a no más de 2 metros de la orilla que presente pasto o maleza, a veces incluso hasta pocos centímetros del agua. El derive debe ser igual que con cualquier mosca seca: sin arrastrar el patrón, controlando el manejo de la línea suelta, para que no sea excesivamente arrastrada por la corriente.


Trucha arcoiris capturada con el Saltamontes Austral en aguas del Parque Nacional Los Alerces, Patagonia Argentina

En segundo lugar, al lanzar la mosca se debe intentar salpicar el agua con el artificial, simulando una verdadera caída al agua de un saltamontes. Esto no sólo llama la atención de los peces en el trecho trabajado, sino que en muchos casos es notado por los habitantes del trecho de río.

Durante el derive se debe intentar que la imitación flote libremente. Aunque en algunos casos, un súbito tirón que provoque una suerte de salto en el agua puede gatillar la respuesta del pez atento al patrón flotante.

Los días en que el viento es expresivo, que muchas veces son los mejores días para intentar un saltamontes al final del líder, levantar la línea y volver a lanzar se hace complicado. Con el tiempo he logrado manejar la punta de la caña de manera que logre levantar suficiente línea para que ésta sea elevada por el viento, sin necesidad de mayor acción de mi parte. Con cierta paciencia y precisión, vuelvo a bajar la punta de la caña para depositar el patrón corriente arriba, siempre en un lugar prometedor. Normalmente la picada no demora más que unos segundos en llegar, lo que aumenta la expectación de toda la experiencia.


El uso de saltamontes es una excelente alternativa cuando las imitaciones de insectos acuáticos no producen resultados. A veces es posible tentar a una trucha dentro un montón, lo que sirve para identificar si los peces están o no activos.

Suerte y éxito en la corriente ...

Fotos: Rodrigo Sandoval


El autor y una trucha cutthroat capturada en el parque Yellowstone utilizando patrones de saltamontes Nacido y residente en Santiago de Chile, y siendo un frecuente pescador de ríos y esteros de la zona central de Chile y de la Patagonia, Rodrigo Sandoval ha aprendido que los días calurosos son excelentes oportunidades para probar patrones de saltamontes y grillos. Si el viento domina, tanto mejor.

Comentarios pueden ser dirigidos a Rodrigo a su dirección electrónica: rsandova@riosysenderos.com



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