Pescando Sierras con Mosca - Rodrigo Sandoval

La Experiencia de Pescar Sierras utilizando Equipo Mosquero

Por definición, cualquier pez que identifica sus presas en forma visual es candidato para ser pescado con mosca, sólo es cuestión de descubrir la combinación adecuada del patrón de mosca y la técnica de presentación precisa en cada caso. Eso incluye la poco difundida modalidad de pesca con mosca en el mar chileno, utilizando no sólo patrones streamers que simulan pequeños peces, sino que además, cañas y líneas mosqueras.

El uso de una embarcación es tal vez la experiencia más adecuada como prólogo a la poco conocida práctica de la pesca con mosca en el mar (siempre y cuando el mareo no aparezca). La ventaja es que no requiere dominar el lanzamiento con precisión y es factible con un equipo mosquero para la pesca de truchas. Mi primera experiencia comenzó en un bote comandado por “El Loco Guido”, habitante de Punta Choros, en la IV Región, a quien llegamos simplemente preguntando por alguien dispuesto a llevar a un par de mosqueros que devuelven todo lo que pescan. Una vez a bordo, en un día nublado, a media mañana, salimos rumbo a la Isla Gaviota.

La elección de equipo no fue muy compleja. Esencialmente, porque las condiciones de pesca exigían un equipo bastante fuerte, que en mi caso se componía de una caña #7 (la más resistente que tenía), un carrete de freno de disco, con una línea de punta de hundimiento y mucha línea de respaldo o backing. En la punta, el líder fue confeccionado de nylon de pescar muy grueso (algo así como 0.70 mm) y una mosca que diseñé varios años antes con la idea de tentar a truchas y salmones migratorios en la zona de los fiordos de Aysén. Ese streamer, semejante a una pequeña sardina y bautizado “Sando Sardine”, me pareció la oferta más precisa para cualquier pez marino depredador.

Al poco andar, con más de 30 m. de línea atrás en el bote, una picada se hizo sentir con decisión, pero se soltó instantes después. Una segunda picada dio una pelea por un par de minutos y, finalmente, una tercera me dio mi primer pez de mar con mosca: un jurel de hermoso color plateado y lomo tornasol. Poco después, una nueva picada se hizo sentir con determinación, cuando ya venía apuntando hacia lo que parecía ser un cardumen de pequeños peces asediado desde el aire por varias aves. Esa picada mostró una decisión incomparable que exigió el máximo de mi carrete, terminó minutos después con una hermosa y musculosa sierra en mis manos, y marcó lo que sería mi afición definitiva por esta alternativa de pesca.

Desde ese día, y con varias salidas en bote en el cuerpo, me he dado cuenta de que el pez de mar con mayor disposición a atacar las grandes moscas streamer que presentamos es la sierra, que en realidad se asemeja mucho a una barracuda. Las sierras casi siempre andan en cardúmenes con gran interés en atacar masivamente otros cardúmenes de peces más pequeños, como podrían ser las sardinas. Su instinto de alimentación se demuestra en base a la agresividad presentada al atacar cualquier organismo que se presente como un bocado suculento. En ocasiones me ha tocado encontrar incluso pequeños pulpos en los estómagos de estos voraces depredadores de nuestras costas.

Las Sierras

Científicamente se las conoce como Thyrsites atun y aunque tienen la apariencia de una barracuda, en realidad pertenecen a otra familia. Aún así, en algunos lugares como Sudáfrica y Nueva Zelanda se las conoce “Barracouta” y en otros, como “Snoek”. Se trata de una especie que está en permanente migración en cardúmenes, buscando siempre aquellos lugares cercanos a la costa donde encuentra su alimento, consistente en pequeños crustáceos, cefalópodos y peces.

Para el pescador deportivo, las sierras se identifican como peces bento-pelágicos; es decir, se los encuentra a media profundidad (pelágicos) o directamente en el fondo (bentónicos), y durante la noche, cerca de la superficie, usualmente a relativa corta distancia de la costa, es decir, a algunos cientos de metros de la rompiente o más bien, lo que se conoce como zona nerítica, que es justamente el hábitat de bancos de peces como las anchovetas, los pejerreyes, y las sardinas.

El Equipo

Habiendo comprendido un poco más de las posibilidades de pesca en mar, las siguientes oportunidades de tomar un bote y salir a buscar sierras y otras especies me encontraron mejor preparado. En primer lugar, en esa primera ocasión en Punta Choros perdimos varios peces simplemente porque sus dientes aserrados eran tan eficientes como para cortar incluso ese grueso líder de nylon. Por otro lado, la pelea que presentaban ejemplares incluso de no más de 2 k. era equivalente a la de una trucha de más de 6 k..

Con el tiempo he optado por los siguientes elementos: un carrete de freno de disco con mucho mayor capacidad (cerca de 300 m. de backing), principalmente porque, aunque la mayor parte de las sierras andan cerca de los 2 k., un ejemplar de 6 k. es capaz de ofrecer una pelea que puede llegar a requerir más de 100 m. de backing. Además, como líder he optado por algo grueso que termine en una corta sección de acero de unos 30 cm. de largo. Mi líder en total mide a lo más 2 m. Esta sección de acero tiene un propósito claro: resistir las poderosas dentelladas de las sierras al ataque de la mosca. Es fácil encontrar estos líderes o cabos de acero en cualquier tienda de pesca, e incluso en la sección deportiva de algunos supermercados.

Con respecto a la caña, posiblemente sea ideal una caña #8 o superior y en cuanto a la línea, una punta de hundimiento es lo mejor. Yo estoy usando una línea especialmente diseñada para aguas saladas, con una sección shooting más larga, con un gramaje calificado como 350, lo cual la hace muy pesada y de rápido hundimiento. En ocasiones, cuando las sierras han ubicado un banco de peces a no mucha profundidad, se las encuentra más cerca de la superficie, lo cual permite capturarlas con gran facilidad usando líneas de menor tasa de hundimiento, incluyendo líneas flotantes.

Las Moscas

Los streamers han sido claramente la elección indicada para este tipo de pesca. Luego de esa primera vez, he diseñado algunas variaciones a mi clásico patrón para salmonídeos migratorios, siempre siguiendo las líneas de diseño de patrones para mar que se usan en el Hemisferio Norte.

Mis patrones preferidos para este tipo de pesca son aquellos que asemejan las sardinas, anchovetas, pejerreyes, por ejemplo. Mi combinación ideal es la siguiente: anzuelo especialmente diseñado para aguas saladas, en tamaño 2 ó 4. Todo el material se ata en el primer cuarto de anzuelo, cerca del ojo. Como vientre uso bucktail blanco, o super hair, o incluso EP fibers, que, en general, dan esa apariencia alargada y blanca de la parte inferior de los pequeños peces. Por sobre el anzuelo paso primero un manojo de las mismas fibras, usando colores más oscuros (de preferencia azul, verde y rojo). Por sobre el lomo, flashabou de colores oscuros pero brillantes, así como a los lados. De ser posible, rellenar la cabeza con hilo de atar y ponerle ojos. Finalmente, todas las moscas las endurezco con epoxy. Esta receta produce excelentes moscas, muy sugestivas y muy durables, lo cual es vital cuando se considera la dentadura implacable de las sierras.

        

La Presentación


Franco Lama, del Staff de RiosySenderos.com, sosteniendo una hermosa sierra capturada en aguas de la V región de Chile.

Hay dos posibilidades. Primero, si no se detecta un grupo de pájaros sobrevolando un punto en el mar, que se supone es un cardumen de pequeños peces, entonces se trata de una situación “normal”, que ocurre el 90% del tiempo. La estrategia es simple en este caso y se basa en convencer a quien maneja el motor de navegar por uno y otro lado, a una velocidad relativamente controlada, y pasear uno de estos streamers a la mayor profundidad posible. Este esquema se conoce masivamente como “trolling” y puede producir dos situaciones: o bien no se logra descubrir el cardumen de sierras, en cuyo caso la cantidad de picadas será nula; o bien el cardumen se encuentra, por lo que las picadas serán numerosas y se dará una fuerte posibilidad de tener picadas en más de una caña al mismo tiempo.

La segunda posibilidad, que ocurre en un menor porcentaje, es toparse con la “pajarera” o “pajarada”, que es una bandada de aves marinas alimentándose del cardumen de pequeños peces con gran frenesí. Esta nube de pájaros, que puede incluir desde sólo una decena de aves hasta cientos de ejemplares, es visible desde lejos y hay que seguirla. Al encontrarla, la estrategia de presentación cambia, permitiendo que los pescadores lancen sus moscas en las orillas de lo que parecería ser el cardumen y recoger con cierta velocidad. Las picadas de las sierras y otros peces serán sumamente claras y definidas.

La clavada es relevante cuando se considera que las sierras y otros peces cuentan con mandíbulas bastante rígidas y se trata de anzuelos que son relativamente gruesos. Al sentir la picada, la misma violencia de esta permitirá que la mosca se clave hasta cierto punto; sin embargo, es conveniente clavar aún más la mosca. Esto no se hace de la forma acostumbrada con las truchas, levantando la caña, sino que apuntando la caña hacia el pez y dando un sólido y claro tirón de la línea hacia atrás. Créanme que el líder de acero no se cortará con el tirón.

Una vez que se ha logrado enganchar sólidamente una sierra, hay que prepararse para una potencial carrera desenfrenada, con gran fuerza. No conviene intentar detener esa carrera, sino que dejar que el carrete con el freno especial haga el trabajo. He visto carretes de gran capacidad romperse ante una carrera de una sierra de 2 k., simplemente por no contar con el freno adecuado. Luego, apenas se sienta que la tensión y la carrera disminuyen, hay que recoger todo lo que se pueda. En la gran mayoría de los casos la sierra dará una sola gran y portentosa carrera, para luego mantener una tensión relativamente estable, que se maneja recogiendo con el carrete.

Finalmente, al tener la sierra junto al bote, un chinguillo de gran tamaño es una herramienta muy útil, pero es aún factible hacer una rápida y precisa maniobra tomando el líder de acero con una mano y sacando rápidamente la sierra hacia el bote. ¡Cuidado con los dientes! Sacar el anzuelo de la boca requiere obligatoriamente un alicate o tenazas para no acercar los dedos a esos afilados y grandes dientes. Una mordida de esos peces es bastante seria y puede provocar infecciones. Para tomar la sierra hay que bajar su aleta dorsal, provista de espinas que pueden producir una dolorosa clavada; luego se la sujeta con firmeza, sin apretarla demasiado, se retira la mosca y se la devuelve al agua con rapidez. Les recuerdo que aunque la reglamentación chilena de pesca no impone límites especiales a la captura de las especies marinas, nuestra razón de ir a pescar se basa en la experiencia y no en la muerte de nuestras capturas.


Los invito a probar esta modalidad de pesca y ver las posibilidades de impresionantes jornadas que ofrecen las sierras. Les aseguro que si encuentran el cardumen, y aún mejor, la pajarada, no se les borrará nunca más una de esas carreras alocadas que puede producir una sierra en el mar.

Texto y fotos: Rodrigo Sandoval.


Rodrigo Sandoval es el editor de estel portal de pesca con mosca. En los últimos años, junto a miembros del staff ha dedicado varias jornadas a conocer y entender de mejor manera la pesca con mosca de especies marinas, llegando en el 2002 a desarrollar el primer workshop de pesca en el mar chileno. Un objetivo presente es repetir e incluso hacer evolucionar esa experiencia, demostrando que la pesca con mosca continúa activamente en el invierno, aunque la temporada de salmonídeos se haya cerrado.

Comentarios pueden ser dirigidos a: rsandova@riosysenderos.com



Copyright 1999 - 2009 RiosySenderos.com  ®
El nombre "RiosySenderos.com" y su logo
son marca registrada de Ríos y Senderos S.A.

Chile Hecho en CHILE
por el Web Team de RiosySenderos.com

Página optimizada para resolución de pantalla 1024x768