La Pesca en el Río Limay
Aunque tradicionalmente se recorren los primeros kilómetros del Limay
en embarcaciones, su pesca estaba limitada a lanzamientos desde tierra
firme. A partir de la temporada 2000-2001 se permite la pesca desde
embarcaciones,
lo cual podría ser cuestionable, según el punto de vista. Sin duda abre ciertas posibilidades de
acceder con un señuelo a rincones inalcanzables desde la orilla, pero la
experiencia parecería tender a demostrar que la pesca se disfruta más
aprovechando los rincones de los canales que forman las pequeñas islas
del Limay. Sin perjuicio de eso, el simple paseo por las aguas del Limay
es una aventura disfrutable.
|

Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en 28 mm.
Polarizador. Película Fujichrome Velvia ISO 50. f/11 a
1/16s.
|
Embarcados
El guía y dos clientes es la clásica forma de abordar con
una embarcación la bajada por el Limay. Esta manera permite que los
pescadores, ubicados uno en cada punta, puedan trabajar la orilla que les
parezca más cercana y/o más productiva.
Comúnmente es el guía quien va dando instrucciones de qué
orillas y qué lugares pueden ser más prometedores, maniobrando el bote de
tal manera que los pescadores queden en posición adecuada. Experiencia y
habilidad son las que se requieren para bajar de esta manera el fantástico
Limay, ya que varios recodos ofrecen sorpresas que exigen de la capacidad de
navegación de quien lleva los remos.
|
| Trofeo
No se alcanza a ver la cara del pescador,
pero la sonrisa parece adivinarse. Una corpulenta arcoiris se lanzó
sobre una ninfa de gran tamaño paseada delante de un sector de rocas
a poca profundidad. El ataque de la trucha vino de sorpresa y
sólo permitió ser capturada luego de unos 15 minutos de dura pelea,
durante la cual, la corriente amenazó con decidirse a favor de la
trucha. Rápidas y decididas maniobras con una rígida caña #6 y un
carrete de freno de disco permitieron
acercar al cansado pez para una foto de trofeo de las aguas del Río
Limay. |

Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en 28 mm.
Polarizador. Película Fujichrome Provia F100. f/11 a 1/30s.
|
 |
Relajo a Mediodía
Una agradable y disfrutada pausa a medio día, para aprovechar la sombra de unos sauces y almorzar.
Sin duda la experiencia del viaje se enriquece cuando los
compañeros de aventura disfrutan de la jornada tanto como uno mismo,
además de incluir tiempo y oportunidad para disfrutar todos los
aspectos de un día de pesca en el famoso río Limay. Particularmente
con un día soleado como éste, las cosas parecen ofrecer aún mejores
condiciones para recuerdos imborrables, tanto de la pesca como de
todas las dimensiones de la aventura.
Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en 28 mm.
Polarizador.
Película Fujichrome Velvia ISO 50. f/16 a 1/30s.
|
| Verde - Color Sauce
Gran parte de los primeros kilómetros del
Río Limay ofrece pequeñas islas que en suma forman estos pequeños
canales laterales que dividen el flujo principal de este gran río.
Los sauces parecen omnipresentes, adornando con su fuerte color verde
el entorno del hermoso río. Numerosas truchas aprovechan de asentarse
en estos canales, aprovechando mejores condiciones para la
proliferación de insectos, así como de menor esfuerzo para luchar
contra la corriente principal. Sin duda son lugares que no pueden
dejarse pasar en una visita a este río, particularmente por la
oportunidad de presentar una delicada mosca seca a una trucha
visiblemente activa. |

Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en 28 mm.
Polarizador. Trípode. Película Fujichrome Velvia ISO 50. f/11 a
1/16s.
|
 |
Pesca y Devolución
No hace falta explicar
por qué. Una trucha tan hermosa como ésta es un verdadero tributo a
la fuerza de la vida en este curso de agua. Cada trucha capturada
merece otra oportunidad para dar a otro pescador la experiencia de una
pelea decidida y desafiante al verse capturada por otro ofrecimiento
artificial.
Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en 50 mm.
Polarizador. Película Fujichrome Velvia ISO 50. f/5.6 a 1/60s.
|
| Pescando en un Escenario Natural
El curso del Limay es un verdadero escenario natural. El follaje de
los sauces combina a la perfección con las aguas del caudaloso río,
ofreciendo una gama de tonalidades desde el azul del cielo, al
esmeralda del río.
La oportunidad de lanzar una mosca en aquel escenario puede
considerarse como una oportunidad de oro. No todos los días son como
éste ni todos los ríos como el Limay.
Vale la pena experimentar esta aventura.
Nikon F601, Zoom 28-70mm, aplicado en
50 mm. Polarizador.
Película Fujichrome Velvia ISO 50. f/8 a 1/60s. |
 |
|