Un Día de Pesca en un Técnico Estero - Patricio Brown Trout

El inicio de mis viajes es, más que a menudo, sinónimo de llamadas telefónicas. Y así invariablemente sucedió una tarde de diciembre, cuando por dicho medio recibí noticias de un buen conocedor de las aguas de Chile Central y sus alrededores. Éste, organizaba un viaje al mítico estero "Los Troncos", situado desde Rancagua hacia la Cordillera de Los Andes, curso que no obstante desconocido, forjaba grandes ilusiones en torno a su belleza y la pesca que pudiere deparar. El plan contemplaba una salida diaria y de domingo, no pasado las 5 AM.

Una vez dejado atrás el mineral El Teniente, se sucedieron un pedregoso camino de tierra y un pequeño sendero, este último, por momentos intransitable merced a la profusión de crecidas zarzas. Mayúscula sorpresa fue el constatar que el mismo no se había recorrido por meses. Ello, algo indicaba. Y así, a casi dos kilómetros de conducir por entre dichas púas que pulían capas y capas de pintura de nuestro vehículo, tal maraña desapareció. Así también, toda posibilidad de continuar sobre ruedas. Efectivamente, quien nos acompañaba, había confundido las mágicas llaves que permitirían sortear el candado que envolvía aquella tranca, portando las equivocadas.

Luego de estacionar el ya raído todo terreno, iniciamos el paso. Supuestamente, y al cabo de 45 minutos junto a un hermoso y agreste escenario, nos ubicaríamos en el ansiado destino. Interminables minutos elevaron, sin embargo, a dos horas y media la agotadora marcha. Naturalmente, aquellas triviales explicaciones de errado cálculo de campesino, no se hicieron esperar.

Estero

La pesadilla había concluido. El estero se encontraba ahí, ofreciendo a nuestros ojos una hermosa y delicada estructura. Fluía claro y transparente. De pequeña dimensión y con grandes piedras que lo delineaban, infinitos pozones asomaban de entre su encanto. Un lecho pedregoso y en ocasiones con abundante vegetación acuática, anunciaba una prolífica población de efímeras (Ephemeroptera) y polillas de agua (Trichoptera). Cubierto por vegetación tan densa que ocasionalmente formaba verdes cavernas y dificultaba los lances, hojas de árboles vecinos derivando libremente por su curso, despertaban sueños de niñez. Aires puros y un entorno limpio confirmaban poca, acaso ninguna, intervención humana. ¡Magia a toda prueba!

Breves segundos bastaron para comprobar que el estero mantenía una buena población de truchas. Esporádicas subidas -- rises -- asomaban en la superficie. Sin embargo, dimensiones de aureola y estela anunciaban peces con una talla no superior a los 25 cms. Oteando curso arriba, grata sorpresa fue el constatar la presencia de innumerables, maravillosos y productivos pozones. Sin embargo, se trataba de poca agua para muchos. Recabando en el tamaño del arroyo, resolvimos dividirnos. Un trío las emprendería estero arriba, merced a una huella, obviando la pesca por espacio de 40 minutos. Nosotros, la restante pareja de amigos, intentaríamos en el curso inferior.

Y entonces, a poco de recorrer nuestra área, presencié cuán técnicas eran las aguas en que incursionábamos. Asustadizas truchas huían despavoridas ante un mínimo exabrupto en el líquido elemento o en sus cercanías. El cuidado en aplicar las apropiadas técnicas de vadeo, así como aquellas de correcta presentación de nuestros patrones, representaban elementos cruciales si de tener éxito se trataba. No obstante tratarse en su mayoría de ejemplares de pequeña talla, aquellos que en ocasiones equivocadamente tendemos a caricaturizar como torpes, los mismos eran en extremo selectivos y temerosos.

Se requería entonces, para complementar técnicas y ejecutar presentación ad hoc a la demanda del lugar, contar con el equipo adecuado a la ocasión. Esto es, una suave y delicada caña # 2, 3 o 4, línea flotante y proporcional a la citada caña, así como con largos y finos leaders de al menos 9 pies de largo, unidos a tippets número 5X, 6X e incluso 7X, con al menos 1 pie de extensión. La providencia divina nos había dictado el seleccionar exactamente aquello al empacar nuestro equipo.

¿Qué patrones presentar y cómo hacerlo? Tomé todo el tiempo que creí necesario para estudiar la situación detenidamente. Un análisis entomológico simple y el meditar sobre el comportamiento de los peces en el lugar, me brindaba con dos opciones: una mosca seca imitativa, o alternativamente, alguna emergente. Sin embargo, la ausencia de burbujas de aire luego de cada supuesto rise, junto al suave paseo de aletas dorsales por sobre la superficie, más alguna perturbación inmediatamente bajo ésta, dictaban una emergente de efímera como la elección propicia. Até entonces al extremo de mi tippet, una Adams Emergente #18, para luego dar inicio a uno de los días de pesca con mosca más productivos de los que he disfrutado en la Zona Central de Chile. Una vez iniciada la fiesta, di cuenta de ella a mi compañero de aventuras. Éste, de inmediato imitó mi proceder. No todo era color de rosa, sin embargo, por cuanto un pequeño dragado con la mosca en la superficie, o bien un cast inapropiado, implicaban el ver escapar toda posibilidad de cobrar algo en el pozón en que se intentaba. La presentación era crítica y difícil. Y contribuían a ello, truchas y entorno verde. Más tarde comprobaría con el trío de avanzada, los negativos efectos de los llamados loop connectors (ver artículo titulado "La Importancia de un Buen Líder"). El éxito para quienes los utilizaban habría de ser, al igual que lo que imitaban, efímero.

Trucha Arcoiris

Codo a codo y junto a mi compañero de pesca, hicimos nuestras y por segundos, innumerables truchas. En su mayoría, arcoiris con una talla cercana a los 25 centímetros, las que dotadas con gran vigor y en extremo saludables, hoy siguen habitando dicho curso. La pesca con devolución representa la esencia de todo pescador con mosca que se precie de tal.

Al avanzar estero arriba, descubrimos el que tal vez era el más hermoso pozón del tramo que recorrimos. Si bien es cierto sus proporciones no eran de importancia, mostraba buena profundidad, la que alcanzaba una cota máxima de 2,5 mts. El caudal que lo recorría mantenía moderada velocidad, hecho que hacía presumir que en dicho espacio podría ubicarse algo de talla interesante. Observé detenidamente el mismo con el objeto de determinar con precisión aquél sector específico que debía alcanzar. Recurrentemente éste es el de más difícil acceso con un cast (Ley de Murphy). Ésta no era la excepción. Situado bajo frondosas ramas ubicadas a menos de un metro sobre el nivel del curso, obligaba a un side arm cast preciso en extremo. Luego de medir la distancia aproximada al lugar, inicié el lance, para luego y con suerte, depositar exactamente ahí, mi Adams Emerger #18. El patrón inició un recorrido de unos 40 centímetros libre de drag, tiempo al cabo del cual emergió una hermosa arcoiris desde las profundidades, para con fiereza hacerla suya. Pasados breves minutos, se revirtieron los papeles. Con casi 600 gramos, era mía por segundos, tiempo luego del cual la regresé a su medio. ¿Cuántos pozones tan o más productivos se ubicarían estero arriba?

Tarde, y una vez reunidos con el resto del grupo, comentamos de suerte y numerosas capturas. Nadie esgrimió malos resultados, excepto las breves quejas de algunos respecto de aquellos loop connectors que ya he consignado. Al inquirir con el anfitrión respecto de la calidad de pesca mucho más arriba, se me señaló que tras dos o más horas de caminar bordeando el curso, las truchas crecían bastante en tamaño, alcanzando un promedio por sobre los 500 grs. Por cuanto tiempo para verificar lo mismo no existía, deberé regresar pronto al llamado estero "Los Troncos".

Todavía existen algunos lugares cerca de Santiago con excelente pesca, si definimos dicho adjetivo no en términos de tamaño. Por lo general, y afortunadamente, su acceso es en extremo complicado. Quizás prefiera que así sea. De lo contrario, este hermoso y técnico estero "Los Troncos", ofrecería en la actualidad, toda aquella cantidad de basura y poca pesca que muestran la gran mayoría de los ríos y arroyos de la Zona Central de Chile.

Hasta la próxima.

Patricio Brown Trout


Patricio recibe el apelativo de Brown Trout, en virtud de su fascinación y éxito con aquellas truchas del mismo nombre. Habiendo visitado Chile y el extranjero junto a su caña, en todas sus aventuras desborda aquella bondad y simpatía que nos relata en esta hermosa historia.

Patricio puede ser contactado en pbrown@riosysenderos.com



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