
Con los Pies en la Tierra... pero no directamente.Recuerdo la primera vez que fui a la carretera austral. Mi condición de estudiante en esos años sólo me permitía considerar el mochileo por medio terrestre para llegar. Así fue como después de una noche en bus a Puerto Montt, otra noche durmiendo en saco en la cubierta de la M/N Mailén, de Puerto Montt a Chaitén, desembarcamos temprano en este puerto de entrada a la carretera austral. Mi sensación profunda era de admiración y de alegría por estar finalmente parado en esa tierra indómita, la Patagonia. No era como la austral región de Magallanes que ya había conocido antes. El paisaje era verde, densamente verde. El día, entre nublado y soleado. El aire ... todavía recuerdo ese aire como si fuese ayer ... puro, limpio, frío ... patagónico ... (confieso que me congelé al principio). Listo a comenzar la aventura, procedí al cambio de zapatillas muy cómodas por las botas "de batalla". Mi alegría por el viaje fue desplazada por la angustia de sacar cada artículo que traía en la mochila y finalmente recordar que los bototos estaban junto a mi cama, en casa. Con nada más que hacer, me hice a la idea de recorrer ese místico territorio con unas caña-alta blancas. Tuvimos la suerte de subirnos a un camión que iba directo a Futaleufú. Ideal. Cinco horas más tarde nos bajamos en el desvío al lago Espolón. Sólo tres km. nos separaban de ese primer destino. Esos mismos tres km. se transformaron en pesadilla mientras mi mochila de casi 40 kg. (toda la comida incluida) más mi propio peso eran demasiado para la tracción de esa suela urbana y me dificultaba subir por la ladera, camino a la punta sur del lago. Fue el primer momento en que eché de menos el par abandonado junto a mi cama. Para resumir la historia ... estuve 5 días en esa zona y luego recorrí otros sectores. Volví a casa 15 días después, maravillado del espectáculo natural y cargado de anécdotas y nuevas aventuras. Lo primero que hice al entrar a mi casa fue botar la mochila en la entrada. Lo segundo que hice fue sacarme las zapatillas y botarlas. No sobrevivieron a la aventura, aunque me sirvieron todo el viaje. Lo tercero fue ducharme, a pedido del resto de mis familiares. La moraleja del cuento es que, en términos generales, cualquier tipo de calzado sirve para recorrer y tener buenas aventuras. No se necesita la última tecnología en calzado para tener una experiencia exitosa. De hecho nuestros antepasados subían cerros y recorrían desiertos sin calzado, o usando elementos protectores hechos de piel y no tenían suelas de alta densidad, o rellenas de aire, ni materiales a prueba de agua. Sin embargo, existen características que permiten aumentar la comodidad, capacidad de recorrer, y durabilidad de aquellos accesorios necesarios para proteger nuestros pies, desacostumbrados al maltrato por siglos de mutación genética producida por el uso de calzado. Entonces, hablemos de las botas de excursión. Nuevamente, la razón por la cual preferimos usar estas botas en nuestras excursiones es porque nos protegen de mejor manera nuestros pies, al ser más rígidas y resistentes que otro tipo de calzado. A la vez, la suela está diseñada para una mejor tracción, evitando resbalones en terreno más dificultoso, disminuyendo la posibilidad de golpes y accidentes. Según el nivel en que se cumplan estas condiciones y otras características en materiales y diseños, el valor puede variar enormemente, por lo que nadie debería sentirse agredido por la necesidad comprar siempre lo más caro (que no siempre equivale a lo mejor de lo mejor). En especial, el principiante debe tomar consideraciones extra-tecnológicas al momento de elegir, que incluyen frecuencia posible de uso, presupuesto, condiciones físicas de las posibles excursiones. La Elección de la Bota de ExcursiónSobra decir que se deben elegir dos botas para formar el par, de preferencia de diseños derecho/izquierdo, y ojalá simétricos y del mismo color. Lo importante es conocer qué alternativas y elementos de decisión existen y cuáles son las condiciones adecuadas para estas características. Recuerdo en uno de los viajes que hicimos en la zona cordillerana a finales de temporada. No esperábamos encontrar lluvia, pero sucedió que hubo un frente corto de mal tiempo en altura dos días antes y llegamos a un paisaje maravillosamente adornado en blanco. Sin embargo, nuestras botas ideales para climas calurosos sufrieron los estragos de pasar por charcos de nieve derretida y barro. Eran lo mejor que teníamos para una caminata cómoda en terreno seco, pero no para las condiciones que encontramos. Pudimos completar el viaje, pero nuestros pies sufrieron las consecuencias al estar permanentemente mojados. Por supuesto, nada opacó la experiencia misma de la aventura, por lo que decidimos volver al poco tiempo. Tipo de Viaje. Hay que saber cuál es el estilo de excursión que se realizará en forma más frecuente, a la vez que se consideran las condiciones físicas propias.
Para el caso (A) hay que pensar en botas livianas y cómodas. Ideales para excursiones cortas en verano o lugares templados a calurosos. Estas botas más parecen unas cómodas zapatillas con ciertos refuerzos especiales y acolchados en lugares estratégicos. Cualquier novicio en la actividad podría identificar por una rápida prueba, la comodidad de este calzado. Sin embargo, no son recomendables para cargar grandes pesos, ni ofrecen una adecuada estabilidad. El caso (C) requiere de unas botas más reforzadas, de materiales más rígidos, y con diseños más toscos a veces que ofrecen apoyo a la anatomía del pie y tobillos, que son los exigidos al momento de recorrer terrenos más difíciles. Por los materiales utilizados en su construcción, resultan ser sumamente durables. El caso (B) es una situación intermedia entre los otros dos casos. Las botas pueden ser muy livianas y de materiales delgados, pero al nivel de la suela y ciertos puntos clave -- como el talón o el empeine -- posee ciertos refuerzos de fábrica con materiales más rígidos.
Mientras escribo este artículo, tengo puestas unas botas que compré hace 3 años. Resultaron ser sumamente cómodas y livianas, mientras que el material ofrece un excelente nivel de resistencia al agua. Son muchísimas las aventuras que he vivido con estas botas, incluyendo el paso por todas las regiones de dos dígitos en Chile, e incluso tienen una ascensión al Mt. Saint Helens, en Washington como parte del currículum. Pero mientras resultaron ser muy livianas por sus materiales, pagaron en el punto de la resistencia del material y fue justo en la visita a aquel famoso volcán del noroeste de USA, que las rocas del terreno asesinaron el costado exterior mientras bajaba por un sector áspero. Como siempre, la aventura fue más importante y no me di cuenta del daño hasta que estuve de vuelta en el valle. Las parché y aún me sirven para andar en casa, pero la cicatriz del costado es una muestra de esfuerzo y aventura ... (seguro). Materiales. Según el tipo de viaje y las condiciones que se vayan a encontrar hay que tomar en cuenta algunos aspectos relacionados a la construcción de la bota. Dependiendo de los materiales utilizados se tendrán distinto pesos, permeabilidad, durabilidad. Siempre depende de las preferencias personales la elección final.
Entonces las propiedades relevantes al momento de la selección:
Evidentemente estas características hacen variar su precio, debido a los materiales utilizados y la técnica o forma de construcción. Respecto al concepto de "Resistencia al Agua", conviene reconocer los siguientes elementos:
Métodos de Construcción. Algunos elementos fueron mencionados junto con los materiales, pero hay varios detalles adicionales.
Recuerdo cuando iba a la zapatería comprar zapatos para el colegio. En especial si eso ocurre en febrero, la experiencia puede ser traumática a los 10 años de edad. Aún así, me he visto en la necesidad de superar aquella tranca, el síndrome de "No Querer ir a Probarme la Ropa". En el caso del calzado de excursión, es necesario asegurarse fehacientemente que la bota adquirida se ajusta a la forma y tamaño de mi pie, incluso con calcetines gruesos, que serán los que usaré en terreno. A veces dos personas pueden calzar 42, pero uno mide 2 mts. y el otro sólo llega a los 1.70 mts. Claramente el calzado no funcionará de la misma manera en ambos. Además, cada fabricante utiliza sus propias hormas para la confección de las botas de distinto número. Otra cosa que hay que probar, aparte del calce, es la sensación al caminar, tal como lo hacía hace 20 años, con zapatos negros, pantalón corto y polera todavía me molesta acordarme de esa sensación. ¿Moraleja? Hay que probarse bien la bota antes de comprarla. Eso deja fuera la alternativa de compra por catálogo, a menos que se tenga la oportunidad de probarse un modelo y tamaño específico y luego encargarlo por correo conociendo claramente lo que se pidió. La Suela de las BotasConsideración aparte merece esta importante parte de la bota. Existen distintas variedades y estilos, pero los parámetros a considerar son básicamente dos. Primero la calidad del dibujo, que se traduce en la capacidad de tracción en terreno, asunto muy crítico en el caso de senderos empinados. En segundo lugar y no menos importante es la rigidez. Simultáneamente viene la resistencia del material. Al emprender excursiones con fuerte carga y exigentes pendientes, una suela rígida es la mejor ayuda. No se trata de usar una placa de metal como soporte, pero sí de una suela que permita sostener fuertemente el pie, repartiendo el esfuerzo en toda la planta del pie. Las suelas están compuestas de tres capas. La suela interna, que es la que va en directo contacto con los pies y debe ser muy acolchada en puntos clave, mientras que el material de cubierta debe disminuir la posibilidad de deslizamiento entre el pie y la suela. Luego viene la capa de amortiguación y es donde gran parte de los fabricantes ha hecho esfuerzos comerciales. Se ofrecen alternativas con muchas cualidades que dicen proveer estabilidad y amortiguación. Ojo con lo que se compra, porque no es la idea de una capa muy suave que a los dos meses esté aplastada. Finalmente viene la suela misma, que es la sección más dura y tiene un dibujo adecuado a distintos tipo de terreno: grandes "calugas" para terrenos empinados y suaves dibujos para terrenos más suaves, que requieran mayor flexibilidad. El Cuidado de las Botas de ExcursiónYa tengo en mis manos (o mis pies) mi elección. Puse en juego un fuerte presupuesto y elegí con conciencia. Ahora me interesa que este mismo y doloroso proceso (de elegir, ver alternativas, y en especial pagar -$-), sea duradero y no se repita muy seguido. Entonces debo tener algunas políticas de cuidado, así como cuido el resto del equipo.
No siempre se podrá elegir lo mejor de cada categoría. Será necesario negociar algunas características o ventajas de un modelo de bota, en función de obtener otras características más relevantes. Por ej, si la mayor parte de las excursiones se realizan en zonas de valle, en verano, quizás no convenga andar con unos poderosos bototos, sino que con unas livianas zapatillas de caminata. Eso podría no ser lo óptimo al cargar peso en la mochila, pero el gran porcentaje del tiempo se estará fresco y liviano. Al revés, si se planean viajes de mochileo al sur de Chile, unos de caña alta, resistentes al agua resultan más adecuados que unos livianos y cómodos. Quizás, si los recursos a través del tiempo lo permiten, tener un par de cada tipo es lo ideal. Tengo la fortuna (¿o precaución?) de hacer durar mis botas al menos tres o cuatro temporadas duras. Esto me ha permitido ir renovando equipo con el tiempo sin que el anterior esté desechable. Gracias a esto, he podido tener hasta tres pares de botas para distintas condiciones. En mi caso, mis botas preferidas son unas de cuero completo, con capa de Gore-Tex, y suela muy rígida, ya que gran parte de los viajes que hago incluyen una mochila de al menos 30 kg y seguramente un destino en australes latitudes, donde la lluvia es un activo fijo. El otro punto importante, es que ahora me pongo las botas al salir de la casa, para asegurarme que nunca más se me queden junto a la cama. Happy Trails. |
Rodrigo Sandoval disfruta recorriendo Chile con mochila. Como currículum podemos decir que a sus treintaypocos ha destruido varios pares de bototos ... si eso significa algo. Se puede ubicar a Rodrigo en: rsandova@riosysenderos.com |
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