
Campamentos BaseSi tu idea de una "visita a la naturaleza" involucra en forma innegociable
algún tipo de hotel, resort, o incluso hospedaje, bajo techo ... entonces es muy probable
que no seas un fanático lector de esta columna. Posiblemente ni siquiera sepas quién la
escribe. Bueno, ¡bienvenidos estimados amantes de la naturaleza! Me refiero a aquellos que viven su semana en la urbe, a veces corriendo entre tacos, ruido, contaminación, etc. .. y que cuentan las horas para salir arrancando los fines de semana y/o vacaciones a algún reducto natural, que es muy poco visitado. ¿Exageré una vez más? Quizás un poco, sólo un poco. Pero de todas maneras tengo la seguridad de que toqué en cierto grado algún punto sensible, es decir, te identificaste más con el "amante de la naturaleza" que con el "turista de resort". Antes de ir al punto de esta edición de la columna, quiero dejar en claro que no tengo nada, absolutamente nada en contra de quien identifico como un "turista de resort". Sin ir más lejos, muchas de las personas con quienes comparto al menos un apellido son asiduos practicantes de aquel tipo de turismo, y de hecho, a veces he realizado viajes que se basan en un alojamiento bajo techo de alto nivel, lo que me ha permitido exigir más al resto de la aventura. Así que nadie se sienta ofendido. ¿Estamos? Mucho bla-bla, vamos al punto El título menciona los "Campamentos Base". Pero es posible que muchos identifiquen aquel término con las más famosas expediciones a las cumbres de los Himalaya. En esas montañas, un campamento base es un elemento vital y esencial. Es lo que permite el progreso de la expedición en sí. Para quienes suben a las altas cumbres, volver al campamento base significa un retorno exitoso, que en esas condiciones puede simplemente indicar seguir con vida. Para muchos expedicionarios, establecerse en el campamento base del Everest es recién el comienzo de la expedición. Para nosotros, simples exploradores de senderos ya explorados, la situación no es tan extrema. Un buen campamento, bien abastecido y bien establecido, no es necesariamente la diferencia entre la vida y la muerte como cuando se trabaja en alturas superiores. Pero al elegir destinos que requieren de más de una jornada para ser visitados adecuadamente, un campamento base bien fundado puede darnos la oportunidad de centrar nuestra experiencia en otros aspectos del lugar visitado, en lugar de desgastar nuestra energía acarreando todo el equipo hacia todos lados. ¿Un ejemplo? Al visitar alguno de los espectaculares parques nacionales del sur de Chile y Argentina, es posible establecerse en alguno de los lugares de campamento establecidos, para realizar caminatas diarias y recorrer los rincones más destacados del parque. ¿Qué me pasa si no armo un campamento base? Principalmente me veré en la obligación de restringir mi autonomía a lo que pueda cubrir en media jornada, considerando el tiempo idéntico para la vuelta al lugar de partida, que seguramente me ofrece mi alojamiento. En segundo lugar, con mucha seguridad me perderé de la oportunidad de experimentar mis propias sensaciones al pasar varias horas en contacto directo con el entorno natural. Finalmente, siempre hay parte de la experiencia que se pierde al aprovechar las instalaciones bajo techo. Por otro lado, recorrer un sector sin establecer un campamento base, sino que acarreando a todos lados mi mochila completamente llena, evidentemente limita el rango de recorrido que puedo realizar, a la vez que me desgasta físicamente. Quedó clarísimo. Vamos estructurando el concepto de un campamento base. VENTAJAS DE UN CAMPAMENTO BASE Es lo más cercano que podemos tener a "un hogar" cuando andamos de paseo por la naturaleza. En particular, cuando andamos en un grupo grande, es una especie de vivienda comunitaria que nos permite compartir buenos momentos, recursos, provisiones, etc.
El caso extremo es el campamento base del Everest, por la ruta sur. Cada temporada, en abril, se reúnen casi mil personas, participantes de diversas expediciones. Se transforma en una pequeña ciudad de unas 200 carpas. Ese es el caso extremo. Enumeremos algunas de las ventajas más formalmente:
Queda más clara la idea. CARACTERÍSTICAS DE UN BUEN CAMPAMENTO BASE Para establecer un buen campamento base el primer requisito es pensar en el tipo de viaje. Es evidente considerar un viaje de por lo menos un fin de semana, es decir, de una o dos noches como mínimo. De lo contrario, no hay campamento base que considerar. Luego, recordemos qué es lo que instalamos en este campamento base. En primer lugar, nuestros lechos de descanso: las carpas. Luego, los lugares comunes para los campistas, incluyendo áreas de cocina, baños, etc. No se asusten, no estoy hablando de llegar a "construir" dependencias para establecernos por un par de días. Es simplemente la disposición del terreno elegido para el campamento. Entonces ... primera pregunta: ¿dónde establezco un campamento base?
Necesito escoger un lugar que me ofrezca ciertas comodidades. La primera condición es la existencia de una fuente de agua cercana. Puede ser un lago, un río o un pequeño arroyo. En invierno, la presencia de nieve soluciona esto en gran parte. En segundo lugar, una ubicación que esté razonablemente resguardado de los elementos. En las alturas de una montaña casi no existen lugares así, pero en las mesetas intermedias y en los valles existen numerosos puntos en que el viento no es tan fuerte, y donde se encuentran árboles que ofrecen sombra. En tercer lugar, superficies adecuadas para establecer las carpas y sitios de descanso. Es decir, en una ladera inclinada en 45º se necesita equipo especial para poder establecer un lugar de descanso, el cual obviamente será muy temporal. Una superficie plana es vital para un campamento base adecuadamente establecido. SIN DEJAR RASTROS La cuarta y última característica esencial que quiero resaltar de un campamento base adecuado es muy simple, pero muy drástica: No Dejar Rastros. Es decir, debemos elegir y armar nuestro campamento, así como nuestro diario pasar en dicho punto, en base a acciones que al abandonar el sitio dejen un mínimo indicio de nuestra presencia. No entraré en excesivo detalle de todas las consideraciones de no dejar rastros, pero me referiré a los aspectos esenciales relativos a la elección del punto del campamento y la operación básica. De tratarse de un lugar frecuentemente utilizado como campamento, entonces ya deben existir marcas que denotan sitios en que se han levantado carpas, en que se han hecho fogatas e indicios similares. Es vital en dicho caso volver a utilizar exactamente los mismos espacios, que ya están degradados en cierto nivel, de modo de no extender ni un centímetro el área afectada por el impacto de campamentos anteriores. De hacerlo correctamente, el área degradada se limitará a unas decenas de metros cuadrados preservando la esencia del entorno global. Por ningún motivo cpnviene elegir otros espacios que no muestren señales de uso. En caso de tener que compartir un espacio con otro grupo de personas ubicados a corta distancia, como ocurre en los campings de los parques y reservas nacionales, es necesario observar comportamiento adecuado, respetando la privacidad de nuestros vecinos, así como cualquier contaminación, ya sea acústica o visual. De ser posible es recomendable elegir superficies durables como puntos para las carpas y para el tránsito más frecuente entre ellas. Por ejemplo arena, roca, grava, son superficies que difícilmente se ven afectadas por el uso. El pasto, la tierra blanda y húmeda acusan muy rápidamente las señales de uso, observándose gran dificultad de recuperación.
A menos que ya existan con anterioridad, debe evitarse cavar zanjas alrededor de las carpas para evacuar las aguas lluvias. La mayoría de los sitios poseen un buen nivel de absorción de agua en el terreno, o bien ofrecen una inclinación que fácilmente permiten el escurrimiento adecuado del agua sin amenazar las carpas. El uso de una "alfombra" impermeable bajo la carpa ayuda a la tranquilidad de sus habitantes en una lluvia, siempre y cuando ésta no asome más allá de los bordes del techo de la carpa, o se transformará en una piscina. En una columna anterior dejé en claro mi posición frente a las fogatas. Pero en algunos casos, en especial en invierno, llegan a ser un elemento muy reconfortante físicamente, que incluso enaltece la convivencia entre los participantes. En caso de requerir una fogata, es necesario elegir un lugar en que exista a simple vista una provisión adecuada de leña ya caída en el piso. Por ningún motivo debe considerarse sacar ramas de los árboles, o arrancar arbustos con el objeto de alimentar la fogata. Para los efectos de cocina y abrigo, la cocinilla y la ropa adecuada son las medidas más adecuadas respectivamente. En lugares que son poco visitados, o que no ofrecen lugares oficiales para acampar, se deben disponer las carpas buscando las superficies duras, y muy separadas entre sí. Se debe minimizar el efecto de las carpas en el suelo, así como el desgaste de nuestros zapatos en el área en que transitaremos. Siempre, siempre, siempre, se debe retirar toda la basura que podamos producir. El caso más difícil de manejar son nuestros desechos biológicos. Siempre debe contarse con una pequeña pala que permita cavar un pequeño agujero en el terreno, en el que se taparán todos los indicios orgánicos, incluso el papel (aunque de ser posible, debe empacarse en bolsas y traerse de vuelta). Intentar utilizar una y otra vez el mismo agujero, destapándolo y tapándolo cada vez, de modo de no crear un "cementerio" alrededor del campamento. ¿Cuándo no se necesita un Campamento Base? Esencialmente, cuando el sitio será simplemente utilizado para un breve descanso nocturno, para continuar la travesía a primera hora del día siguiente. En esos casos no se tendrá mucho tiempo para establecerse con comodidad o preparar fogatas. De hecho, sólo será un hogar por pocas horas, por lo que no habrá necesidad de establecerse. Sin embargo, todas las condiciones mencionadas para la práctica sin dejar rastros deben ser observadas. Aunque sea por pocas horas de estadía. Este es el caso de las travesías circulares. Es decir, el único punto común de toda la excursión, aunque sea por varios días, será el punto en que se deja el auto. Hay algunos parques que ofrecen circuitos de excursión que, en varias jornadas, permiten rodear un cordón montañoso, o bien un lago, o recorrer dos valles paralelos. En Chile, el circuito más codiciado por los aventureros es el del Parque Nacional Torres del Paine, que permite usualmente en 6 jornadas, rodear por el norte el gran macizo del Paine, con la oportunidad de ver zonas de vegetación nativa, y los más impactantes glaciares pertenecientes a Campo de Hielo Patagónico Sur. En esta travesía sólo coincide el punto de comienzo con el de fin, sin repetirse ningún trecho en las 6 jornadas. En estos casos, un campamento base podría ser establecido en el punto de llegada, sólo para recibir con ciertas comodidades a los agotados excursionistas.
Bueno. Eso es lo esencial que debe tenerse en cuenta al organizar una expedición de más de una jornada. Las ventajas pueden ser importantes y muy relevantes. Las condiciones en que deben levantarse los campamentos base se basan mucho en el buen sentido, buscando siempre maximizar la grata experiencia, a la vez que se minimiza el impacto en el lugar visitado. Todos queremos tener la aventura de recorrer un lugar que se mantenga en sus condiciones naturales lo más expresivamente posible. En todo caso, no olvidemos que la razón inicial, por la que nos motivamos a considerar estas aventuras, es porque queremos volver a casa con muchos buenos recuerdos, y ningún mal rato. Suerte en el sendero. Fotos: Rodrigo Saelzer y Pablo Negri |
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