
Parques NacionalesSería obvio pensar en que cada uno de nosotros conoce bastante bien su país ... al menos más que quienes no son residentes. Por otro lado, si pensamos en las enormes extensiones de territorio que cubren la tierra de cada uno de nosotros, es fácil notar que se requerirían muchos años dedicados a recorrer distintas regiones para poder adquirir una visión completa de la geografía, la flora, la fauna, y tantos otros detalles que para unos y para otros forman parte de la fisonomía de la tierra que llamamos "nuestro país". Bueno, les cuento que yo llevo varios años recorriendo distintos parajes de mi país y no estoy ni siquiera cerca de decir que conozco todo. En Chile, mi país, existe una increíble variedad de paisajes y escenarios. Desde la impactante aridez y belleza del desierto de Atacama, hasta los bosques y hielos australes, cada paisaje tiene su propia personalidad, su propia belleza, y su propio encanto. En Argentina, los contrastes son igualmente llamativos, destacando la hermosa costa Atlántica, la sobrecogedora pampa, de la misma manera como en muchos otros países de este mismo continente. Si comienzo a enumerar uno por uno los distintos lugares que evidentemente ni siquiera puedo recordar de memoria que se pueden conocer en cada uno de los propios países, fácilmente cada uno de Uds. se daría cuenta que se requiere mucho, mucho, mucho tiempo libre para recorrerlos. Incluso se llegaría a la conclusión de que es imposible recorrerlo todo.
Pero hace ya varios años descubrí una especie de vitrina, que en cada país puede ofrecer una vista muy completa de los distintos tipos de escenarios que pueden encontrarse. Me refiero a los Parques, Reservas y Monumentos Nacionales (al menos es la clasificación que existe aquí en Chile). Cada uno de ellos ofrece en forma particular de enseñar cierto aspecto de la geografía de la región, su flora y su fauna. Poder recorrer una buena parte de ellos permite que cada uno de nosotros realmente adquiera una visión integral de una serie de aspectos de la naturaleza de la región en cuestión. Poder recorrer los parques y reservas de distintas regiones nos da la oportunidad de crearnos una real visión de la fisonomía de la tierra en que se vive.
En Chile, las áreas protegidas se clasifican en tres tipos. En primer lugar, "los parques nacionales son áreas generalmente extensas donde existen uno o varios ecosistemas de importancia nacional, caracterizados por la presencia de diversos ambientes no alterados significativamente por la acción humana, capaces de autoperpetuarse, en que las especies de flora, fauna, habitat y formaciones geomorfológicas son de especial interés educativo, científico o recreativo". Una reserva es "un área cuyos recursos es necesario conservar y utilizar con especial cuidado, por la susceptibilidad de éstos a sufrir degradación por su importancia relevante o en resguardo del bienestar de la comunidad". Finalmente, un monumento natural es "una superficie generalmente reducida donde existe en estado natural un ecosistema o parte de él, sitios geomorfológicos o lugares de rasgos sobresalientes con gran significación, desde el punto de vista escénico, cultural, eucativo o científico". Si tú, que lees esta columna, te sientes motivado a seguir la idea de recorrer los lugares protegidos para poder conocer tu tierra, debo decirte que el primer paso es, evidentemente, conseguir una lista de todos los parques y reservas, y ubicarlos claramente en el mapa. Pero vamos más al detalle. Más que simplemente ubicarlos, algo que disfruto de hacer es tomar un mapa detallado, ojalá con senderos de excursión claramente especificados y dibujados, y me gusta sentarme largos momentos, con un libro de fotos del lugar, a imaginarme recorriendo aquellos senderos y sintiendo el ambiente que aquel especial lugar puede describir. Luego, miro el calendario y comienzo a buscar el momento adecuado para visitarlo. Evidentemente algunos parques y reservas se encuentran sumamente aislados y difíciles de acceder. Por ello me reservo fines de semana largos, o periodos de vacaciones para visitarlos. Algunos parques específicos están tan retirados requiriendo de al menos dos o tres días para llegar a ellos que los he dejado pendientes para épocas futuras. En casi todos los países existen guías sumamente completas y detalladas que describen cada punto destacable de aquellos lugares protegidos. Sin ir más lejos, en cada país existen parques nacionales que de una u otra manera se destacan por sobre los demás, y son de gran interés turístico. Ello resulta en la existencia de varias publicaciones de gran calidad que describen con gran arte las maravillas de aquel lugar. Casos como el Parque Nacional Torres del Paine en Chile, o el Parque Los Alerces y el Parque Nacional Los Glaciares en Argentina, y el primer Parque Nacional de América, el Yellowstone en el Noroeste de EEUU, son ejemplos descriptivos de fama a nivel internacional. Vamos al momento en que ya estás de visita en alguno de aquellos lugares especiales. En otras palabras, tienes el privilegio de estar observando un espectáculo que representa aspectos maravillosos de las fisonomía de la región, teniendo frente a ti especies de árboles de extraordinaria belleza, con al posibilidad de observar fauna que sólo existe en aquella zona del planeta. Ya sabes que es un lugar especial, y por esa misma razón es vital poder conservarlo como tal. Una condición básica para poder colaborar con esa conservación es observar conscientemente la reglamentación del parque o reserva. Incluso, recomiendo ir más allá de la reglamentación misma.
En varios artículos anteriores he hablado detenidamente de parte de la filosofía de "No Dejar Rastros" (ver "Sin Dejar Rastros", "Los Senderos"), y posiblemente seguiré hablando en ediciones futuras. Más que tener una lista de actividades o comportamientos adecuados, lo que sugiero es realmente desarrollar la conciencia y el sentido común. Toda práctica propia que de una u otra manera amenace el entorno visitado, entonces ¡NO! Por ejemplo, todos queremos tener una foto extraordinaria de algún nido de aves, pero acercarse demasiado puede alterar seriamente la tranquilidad y posibilidades de reproducción y supervivencia de especies que son más susceptibles al efecto de la presencia humana. No recortemos flores, aunque veamos un campo absolutamente repleto. No saquemos árboles ni arbustos. Usemos la cabeza, y como mencioné, usemos el sentido común. Acampemos sólo en los lugares designados y delimitados. Otro punto, que también he mencionado anteriormente (ver "En Solitario"), tiene relación con la propia seguridad al recorrer aquella área salvaje. Es una excelente idea (y a veces requerido por los guardaparques) dejar claro un itinerario de recorrido por el interior del parque. Nadie quiere visitar un parque y no salir en una sola pieza. Si algo sucede, conviene que los guardaparques tengan una clara noción de quién y dónde se encuentra, para poder tomar medidas adecuadas en caso que suceda "algo que no queremos que suceda". A la vez, vuelvo a mencionar el uso de la propia conciencia y sentido común al momento de planear los recorridos. Volvamos al tema inicial, recorrer los Parques y Reservas nacionales da la oportunidad de conocer paisajes especiales de la región. Eso es suficiente motivo para llevar una cámara fotográfica o de video y poder almacenar parte de la visión que podemos tener en nuestra visita. Una buena idea para comenzar es retratar aquellos lugares del parque que son comúnmente fotografiados. Luego, a medida que cada uno se va formando una propia impresión del lugar, es posible lograr tomas especiales del paisaje, ya sea incluyendo la imagen majestuosa de unas montañas y un lago, o bien una foto de un ave existente en aquella zona únicamente. En este momento podríamos estar muchas páginas hablando de técnicas recomendables de fotografía, pero para efectos prácticos haré sólo un par de comentarios. En primer lugar, asegurarse de llevar una cámara adecuada, e idealmente protegida del clima húmedo y del polvo (ya sea en parques australes en Chile y Argentina, o en aquellos parajes en la costa y en el norte de Chile, por ejemplo). No es necesario una que sea a prueba de agua, pero es muy recomendable utilizar un bolso o estuche que permita mantenerla en buenas condiciones, aún en excursiones exigentes. En segundo lugar, nunca se lleva suficiente película al menos esa ha sido mi experiencia. Cada uno debe saber cuántas fotos acostumbra a tomar, según el tipo de lugar, actividades, y periodo de visita. No querrás quedarte sin rollos de foto, justo cuando a pocas horas de subirte al auto aparece frente a ti un huemul (ciervo austral).
No recuerdo cuál fue el primer parque nacional que visité, siendo aún un niño. Posiblemente podría ser alguno de la Décima Región de Chile, ya que hacia aquellas latitudes fueron algunos de los primeros viajes con mi familia. A la vez, mis padres me llevaron a mí y a mi hermana en varias ocasiones a conocer el norte, sector que recorrí con mayor detención en mi época de adolescente, cuando la motivación era enorme y los recursos mucho más escasos que ahora. Sin embargo, en mi época de adulto, confieso abiertamente, que me ha embrujado el sur. La lista de parques nacionales que he recorrido claramente se centra en las regiones más australes, contando en mi currículum parques tan famosos como Torres del Paine, o algunos tan remotos como el Parque Nacional bernardo O'Higgins o el Parque Nacional Isla Magdalena. Finalmente, creo relevante comentar que la oportunidad de ir completando la lista de parques y reservas nacionales es un proceso que constituye una aventura en sí. Tengo mi lista colgada junto a mi computador, y a través de los años he ido agregando más marcas a la lista. Ya me queda menos. Pero no tan poco como para pensar que cuando termine, me voy a aburrir. Falta mucho para eso. ¿De dónde se puede obtener una lista? ... para Chile, les recomiendo visitar: http://www.conaf.cl. Mientras tanto, aquí hay unas fotos adicionales de algunos lugares hermosos en Chile.
En la misma Región de Aysén, la Isla Magdalena es uno de los cuerpos de tierra que le da forma a los fiordos de la zona. Con impresionantes bosques, esta Isla, gracias a las abundantes precipitaciones, posee algunos interesantes cursos de agua, así como pequeñas lagunas. La abundancia forestal es realmente impresionante, pudiendo apreciarse cómo los árboles cubren el terreno hasta la misma orilla con el mar. La fauna marina en sus alrededores, compuesta por importantes mamíferos marinos, maravilla a los visitantes. Fotos: Rodrigo Sandoval (excepto donde se indica) |
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