
Parte 2 - Tradicionales Wet Flies con Alas
Texto: Rodrigo Sandoval Llevaba ya dos o tres días pescando en la zona de Junín de Los Andes, en la Patagonia Argentina, aprovechando una temprana temporada de pesca de truchas, a principios de noviembre. Mis anfitriones argentinos decidieron moverse a la zona de Bariloche, nuestro centro formal de operaciones. Fue así que llegué a conocer el Río Pichileufu. Llegamos a media mañana, en un día esplendoroso, radicalmente distinto de los nublados, fríos y lluviosos días de Junín. Cuando me bajé de la camioneta, pensé que había venido demasiado abrigado, ya que una camiseta de polar de expedición me cubría bajo los waders y chaleco de pesca. Opté simplemente por armarme y salir a lanzar moscas en este hermoso río de la estepa Patagónica y sufrir el calor pronosticado para ese día. Comenzamos lanzando ninfas en diferentes recodos, uniones de corriente, runs, riffles, y todo tipo de estructura que encontrábamos. Algunos lograron esporádicas picadas, pero aún así fue una mañana muy interesante. Cuando íbamos rumbo al auto, para comer algo y continuar con la sesión de la tarde, comenzó a nublarse rápidamente, acompañando el escenario con un viento que iba en creciente aumento, al punto que al llegar al vehículo una fina lluvia me pegaba de lado en el lado derecho de mi cara, y francamente el sofisticado polar no era capaz de protegerme del mutante clima. Pero eso no era todo. Una sopa calentada con un anafre, acompañado de un sabrosísimo salame cortado con cuchillo y compartido entre los cuatro, se vieron interrumpidos por una súbita desaparición del viento y la aparición de blancos copos congelados desde el cielo. “¡Es verdad! ¡Está nevando!”. Yo mismo no daba crédito a mis ojos. Era un espectáculo increíble. Tanto así que decidí pararme a la intemperie y ser cubierto por los copos de nieve (ya me había abrigado adecuadamente).
¿Detuvo eso el día de pesca? ¡No señor! A los pocos minutos, y con la nieve aún cayendo, volvimos a recorrer el tramo que nos separaba del río. Al llegar notamos algo aún más notable … ¡había una eclosión de mayflies en progreso! Y por supuesto, las truchas ya lo habían notado y se percibían tomadas de superficie en diferentes lugares de un largo run. “¡Al ataque!”. Mis compañeros comenzaron lanzando sus Adams y otras derivadas con gran entusiasmo en diferentes puntos del run. Yo hice lo mismo, pero me tomó menos de 5 minutos darme cuenta que estas truchas no pretendían tragarse nada que flotase en la superficie. Aparte de pasar unas 10 veces con mi mosca intacta por un sector con evidente actividad, las mismas tomadas permitían ver algo de violencia en el ataque, dejando ver incluso los lomos de marrones y arcoiris. Esa parte de la historia yo ya la conocía, así que cambié rápidamente la estrategia. Saqué un pedazo de tippet 5x de unos 30 cm, se lo agregué al final de mi Adams, y en esta nueva punta até una Hare’s Ear Wet, un diseño de wet que adopté unos años antes, con excelentes resultados en el Río Maule en verano. Por supuesto, ya adivinaron el resto de la historia de ese día … primer lanzamiento, primera picada: una hermosa arcoiris de cerca de 1 kg. Segundo lanzamiento, otra igual. Tercer lanzamiento, una marrón de similar tamaño. Cuarto lanzamiento, nuevamente marrón. Quinto lanzamiento … no ocurrió, porque fui expulsado del run, previo a delatar el secreto y entregar un par de moscas wet similares. Fue un día memorable, en el cual las truchas se concentraron evidentemente en los insectos eclosionando, pero justo bajo la superficie. (Un efusivo saludo a Jorge, Santiago y Richard … fue un viaje genial. Gracias).
Cuando quise saber más acerca de las tradicionales Wet Flies (que no son ninfas, ni secas, ni streamers), me llamó la atención que dentro de la literatura que yo más consulto (originaria de los EEUU), hubiese pocas menciones de esta “raza de patrones”, cuando se supone que son las primeras que se diseñaron, y en Europa, tanto en Inglaterra como en España (donde se las conoce como “Moscas Ahogadas”, que me parece hoy mucho más descriptivo), son estilos de moscas sumamente difundidos. Me encontré con la respuesta en el interesante libro “Wet Flies” de Dave Hughes, donde con gran claridad se describe qué pasó en los EEUU con esas moscas. Resulta que cuando la pesca con mosca llegó con mayor presencia al país del norte, comenzó por la costa Atlántica en el siglo XIX. Las truchas que los británicos se encontraron fueron brook trout (trucha de arroyo, que en realidad está clasificada como un salvelino – Salvelinus fontinalis - y no una trucha). Estos peces, adaptados a ambientes donde la comida era relativamente escasa, se abalanzaban sin timidez a cualquier cosa de forma de insecto, sin demostrar mayor selectividad. Se las tildó de “estúpidas”, cuando en realidad se trata de una agresividad natural y estratégica de esta especie, que había logrado persistir donde los organismos de su dieta eran difíciles de atrapar. En ese entonces, los patrones que se utilizaban eran más bien de atracción que de imitación. Cuando las brookies fueron gradualmente reemplazadas por las marrones, importadas expresamente de Europa para repoblar lugares que rápidamente iban siendo degradados por el avance de la naciente civilización americana (se sabe que las truchas de arroyo son tremendamente sensibles a la calidad de las aguas), los pescadores se enfrentaron a truchas mayormente selectivas. Esto coincidió en el tiempo con el nacimiento de las moscas secas, que se volvieron ampliamente populares, y simultáneamente, se daba a conocer el gran trabajo del inglés G. M. Skues, el padre de las “ninfas”, por lo que el desarrollo de patrones en América se concentró en estas dos tendencias, perdiéndose en el tiempo el historial de clásicas wet flies de Europa. Fueron rescatadas parcialmente por algunos pescadores de principios del siglo XX, quienes adaptaron los conceptos de wet flies y desarrollaron otros modelos, resultando en estilos novedosos, pero muy efectivos. Pero esas moscas aladas, que se presentan bajo la superficie tomaron un semi-anonimato injustificado. Volviendo a Chile y fines del siglo XX. Por ahí por el año 1996, me encontré sentado en un salón del PW Country Club de Santiago de Chile, escuchando en vivo a Rick Hafele, y a mi lado estaba sentado Rodrigo Saelzer, hoy un destacado guía en Tierra del Fuego. Ambos aprovechábamos la inigualable invitación a asistir a éste, el segundo gran seminario de pesca con mosca en Chile, organizado por la hoy desaparecida tienda santiaguina Andean Trout Angler, para quienes trabajábamos como guías. En un momento, Rick comenzó a hablar de las diving caddis, hembras adultas de estos insectos, que no sólo retornan al agua para depositar, sino que además se sumergen para dejar los huevos en el fondo del río. Por supuesto, esta inmersión y posterior re-emergencia son excelentes oportunidades de alimentación para los peces. Antes de que Rick diera una lista de patrones y estrategias recomendadas, Rodrigo se apuró en recalcar que cuando comenzó a atar sus “moscas secas no flotaban muy bien, por lo que más que de vez en cuando se hundían, pero aún así conseguí buenas capturas”. Rick confirmó el hecho con la teoría de que estas “secas sumergidas” eran la perfecta imitación de la diving caddis, explicando así, el por qué de los diferentes diseños de wet flies, que más que parecer un insecto inmaduro, se asemejan perfectamente a insectos adultos, pero sumergidos. Insectos “Ahogados”
¿Cómo reconocer que los peces están concentrados alimentándose bajo la superficie. La primera clave es la presencia de una eclosión y poca actividad de truchas comiendo en superficie. La segunda clave, aunque se vea actividad, es que las tomadas son más bien violentas, e incluso se alcanza a ver cómo la trucha sube, toma y desciende, asomando el lomo sobre el agua en muchas ocasiones. Al alimentarse de estos insectos bajo el agua, la decisión debe ser más rápida, y por ello la violencia de la tomada, en comparación a la facilidad de tomar adultos sobre la superficie. Una lista de los insectos candidatos a hundirse, y por ende, ser engullidos por los peces, incluye los siguientes. Caddisflies - TricopteraLas adultas recién emergidas son bastante rápidas en salir volando, por lo que no es común que sean sumergidas por accidente en la turbulencia de la corriente. Sin embargo, hay dos condicionantes significativas en estas especies. Primero, algunas de las especies eclosionan en el fondo del río y emergen como adultos ya formados hacia la superficie del agua. Entonces, la forma de estos emergentes no es igual a las pupas tradicionalmente en ascensión, sino que es una forma de adulto alado y formado, que emerge lentamente.
Por otro lado, otras especies de caddis al volver al agua a depositar huevos, se sumergen para dejarlos en el fondo y luego emergen nuevamente. Entre estas especies se encuentran nada menos que varias de las clasificadas como Free Living Caddis y Net Spinning Caddis, de las familias de las Ryacophila e Hydropsyche, respectivamente, que son precisamente de las especies más abundantes en Chile y gran parte de Argentina, particularmente al norte de la Patagonia. Una vez más, estas caddis tienen una forma totalmente alada. Las truchas reconocen estos movimientos y atacan a las expuestas caddis bajo el agua, tanto en su viaje hacia la superficie, como hacia el fondo, pero por la naturaleza del proceso, es más cerca de la superficie en que éstas son detectadas y tragadas. Mayflies - EfemeropteraMuy pocas especies de mayflies eclosionan bajo el agua, pero las hay, aunque esto ocurre en unas pocas especies detectadas en los EEUU. No logré encontrar referencias en textos sudamericanos con respecto a estas variedades. Aún así, en estas particulares especies de mayflies, el exoesqueleto se parte antes de llegar a la superficie, a veces deliberadamente en el fondo del río y en otros casos se adelanta apenas bajo la superficie. Esto permite que las truchas, al darse cuenta de la presencia de estas aladas emergentes, las ataquen cerca de la superficie. A su vez, la mayor parte de las especies de estos insectos, en su estado de adulto recién emergido (subimagos), se quedan unos instantes en la superficie del agua esperando secar bien sus alas. Es en esos precarios instantes, que se extienden aún más en días fríos (lo cual explica parcialmente el fenómeno descrito en el relato al comienzo), en que estos insectos sucumben ante el oleaje y se ahogan, quedando justo bajo la superficie, lo cual se intensifica en sectores de agua muy agitada.
Stoneflies - PlecopteraEstos insectos, en su proceso de emergencia, se arrastran por el lecho hacia la orilla y fuera del agua. Es en la superficie de las rocas donde eclosionan y aparecen como “pajarotes”. Si bien aquí no están a merced de los peces, son aves, sapos y ranas, los que dan cuenta de ellos. Sin embargo, son las hembras de estas especies las que retornan a agua para depositar los huevos, proceso que idealmente ocurre rápidamente en la superficie. Pero justamente si se da en sectores con mayor turbulencia, éstas se ahogarán, al igual que las mayflies. Según algunos escasos registros en los EEUU, existen algunas especies, particularmente con especimenes de pequeños tamaños como es el caso del grupo de las Little Brown Stoneflies, muy abundantes en nuestra región, que han registrado eclosiones en aguas abiertas (en la mitad del río). Esto no es común ni se ha registrado formalmente, pero de darse, sería una excelente oportunidad a probar el uso de wet flies, también.
Alderflies - MegalopteraEste es un grupo más bien desconocido, pero no por eso, menos importante. Resulta que los adultos de alderflies son muy similares a las caddis, lo que explica su casi anonimato, producto de esta asociación visual con otro orden de insectos. Las larvas de alderflies también se arrastran fuera del agua para eclosionar y las adultas aladas depositan sus huevos cerca (pero fuera) del agua, lo cual las hace normalmente poco accesibles a los peces. Pero no siempre es así. Las alder suelen rondar el río donde ocurre el proceso y en varias ocasiones caen al agua. Particularmente no tienen una capacidad de flotación muy significativa, por lo que rápidamente se sumergen y son tragadas por los peces justo bajo la superficie. Atando Wet Flies AladasNuestro antecesores pescadores entendieron todos estos conceptos hace mucho tiempo y se concentraron en diseñar aquellos patrones que simularan con gran perfección este fenómeno de inmersión. Inicialmente, varios de los patrones de moscas húmedas eran réplicas de los adultos, tal como sus diseñadores los observaban fuera del agua. Pero esa apariencia no era la misma que bajo el agua, y llegó el momento en que se dieron cuenta de que necesitaban imitar la apariencia de éstos bajo el agua.
Por ello, los patrones más efectivos hoy en día ofrecen claves visuales mucho más precisas cuando son presentados bajo el agua, considerando aspectos anatómicos y de comportamiento de estos insectos. La ColaPresencia de colas es recomendable, aunque reconociendo que son sólo las mayflies adultas las que presentan colas más distintivas. El CuerpoDiversos materiales de dubbing son lo más recomendable para el cuerpo, aunque tradicionalmente se hacía extensivo uso de la seda o floss. En diseños más modernos e impresionistas, el uso de materiales fibrosos acerca más el patrón a los naturales, tanto de mayflies, como de stoneflies y alderflies. Los colores más recurridos son más bien tonos de gris, marrón y verde, con ocasionales tonos más claros en crema y amarillo. En algunos patrones de atracción, las tonalidades rojas logran resultados interesantes. Adicionalmente, el uso de un ribete dorado o plateado siempre se orientó a simular el efecto visual de las burbujas de aire en el cuerpo del insecto bajo el agua. Esto se logra suplir en parte con el uso de materiales de dubbing denominados “flash dubbing”, que incluyen finas fibras reflectantes entre las fibras del forrado propiamente tal, con plateados para simular las burbujas de aire atrapado en los insectos. El lastre en términos prácticos es ajeno a estos patrones, aunque ocasionalmente es factible considerar una pequeña bola de acero (bead head) si se pretende imitar estos insectos alados que emergen desde el fondo.
El HackleComo en otros patrones, tanto de moscas secas, como de ninfas, se incluye una pluma enrollada justo por detrás de la cabeza. En las wet flies, este hackle – de ser usado; es opcional – se enrolla no más de tres veces y el mejor efecto se produce al extender estas vueltas por el tórax y no sólo detrás de la cabeza. Particularmente se recomienda el uso de plumas de fibras suaves, como es el cuello de gallina, y no los cuellos de fibras más rígidas utilizados en moscas secas. Todo en este tipo de patrones debe ser relativamente suave y blando. El AlaEn una wet fly, obviamente el punto central es el ala. Una imitación adecuada de los insectos mencionados anteriormente reconoce la presencia evidente de las alas de todos estos insectos adultos, aunque debe considerarse la apariencia de éstas bajo el agua. Tradicionalmente se han usado secciones de las rígidas plumas de pavo o de alas primarias de pato. Pero si esta ala queda mal montada, se transformará en un timón desviado que logrará hacer girar la mosca a medida que se la presenta con corriente, lo cual se aleja mucho del comportamiento de los naturales. Muchos autores contemporáneos recomiendan recurrir a materiales más suaves y blandos, como son las plumas de gallina y destacando el caso particular de las plumas de Gallo de León o Coq de León. En el estilo español de moscas ahogadas, el ala se arma en base a fibras seleccionadas de estas plumas Leonesas, y distribuyéndolas en forma de abanico, hacia atrás. Esta técnica se encuentra excelentemente descrita en “Una Wet Fly con Gallos de León”, de Patricio Brown Trout, un excelente atador chileno que ha adoptado tanto los materiales como las técnicas de España para diseñar los patrones más perfectos que he visto en el último tiempo.
Otros patrones pueden derivarse de ninfas clásicas, o incluso moscas secas, pero usando la técnica de montaje de wet flies, tal como la describe Patricio o bien siguiendo la plantilla visual de las tradicionales wet fly con alas más rígidas, e incluso utilizando otro tipo de pumas, como las flank. Una breve lista de patrones tradicionalmente utilizados en la costa Este de EEUU y en Inglaterra menciona a: Hare’s Ear Wet, March Brown Wet. Leadwing Coachman, Light y Dark Cahill Wet, entre los cuales hay algunos usando las alas más rígidas y otros con suaves fibras de pluma. Yo me quedo con estas últimas, aunque en la elección siempre hay mucho de preferencia personal (y reconozco que no soy bueno para atar las alas de quill)
Dos patrones de wet fly, uno con hackle y el otro sin, ambos con ala de suaves fibras de pluma. ConclusiónEste estilo de patrones es muchas veces obviado en nuestras aguas, precisamente por la influencia mosquera que tenemos de EEUU y por la falta de conocimiento del comportamiento de las especies en aguas chilenas, donde las eclosiones ocurren con diferente velocidad y densidad a otros lugares. Las wet flies son una solución más que precisa y logra precisamente el concepto de “igualar la eclosión” (Match the Hatch), de acuerdo no sólo a la especie, sino que a su comportamiento particular. Seguiremos hablando de otros estilos de wet fly, como las soft hackles y las flymph, así como de las técnicas de presentación, que en general son comunes a este estilo de moscas. Hasta la próxima. |
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